19 Mayo, 2004
Físico nuclear
Articulos

 

La República, 11 de diciembre de 1984

La paz nuclear en la Argentina

Que Argentina tenga cierta potencialidad para construir armas nucleares, no es primicia. El 14 de julio de 1981, el presidente de la Comisión de Energía Atómica de Canadá pensaba, según lo dijo ante la Comisión Parlamentaria de Relaciones con América Latina, que Argentina tiene conocimientos tecnológicos suficientes para construir un arma nuclear. En realidad, Argentina cuenta con las técnicas y ciencias necesarias para tal fin, como son la producción de uranio, la química de los transuranidos, la electrónica, las aleaciones especiales y la ingeniería nuclear. Por otro lado, ese país parece estar empeñado a mantener su independencia para decidir los usos de su tecnología nuclear. Esto se deduce del hecho que no está sometida a las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica, creado para evitar que la tecnología nuclear sea derivada hacia fines militares, ni ha renunciado a la fabricación de armas nucleares proscrita por el Tratado de No Proliferación y el Tratado de Tlatelolco. Debemos señalar, sin embargo, que el presidente Raúl Alfonsín ha afirmado que su gobierno mantiene el objetivo de utilizar el desarrollo nuclear para fines exclusivamente pacíficos.

Es en este contexto en que resalta, entonces, la noticia según la cual Argentina produce, en gran escala, el cobalto-60, cuyas aplicaciones son netamente pacíficas. Aunque la técnica de producción de cobalto-60 no es reciente, puesto que las primeras muestras se obtuvieron en 1946 sometiendo el cobalto natural (cobalto 59) a la radiación neutrónica del reactor de Chalk River en Canadá, su producción en cantidades significativas requiere de reactores con un levado flujo de neutrones. En ese sentido, debemos decir que Argentina no sólo cuenta con reactores con tales características sino que está prestando asistencia técnica al Perú para la construcción del reactor de Huarangal que también servirá para la producción de radioisótopos.