La república, 30 de enero de 1985.

La guerra de las galaxias

Los EE.UU. y la URSS llegaron el 8 de enero al acuerdo de constituir tres grupos distintos de negociaciones sobre el control de armas: armas nucleares de largo alcance (intercontinentales), armas nucleares de mediano alcance (euromisiles) e instalaciones militares en el espacio (guerra de las ga1axias).
El gobierno de los EE.UU. manifiesta, que el programa “Iniciativa de Defensa
Estratégica” (SDI)significa un cambio de la estrategia de disuasión nuclear, consistente en la destrucción mutua, por el objetivo de supervivencia asegurada de los ciudadanos.
El programa SDI consistirá en la construcción) de bases espaciales a partir de las, se destruirá los misiles antes «que lleguen al blanco.

Debido a la presencia de más de 10 000 elementos de ataque estratégico de cada lado, eliminar el peligro de las armas nucleares es un objetivo lejos del alcance de los EEUU y de la URSS, que requerían para su implementación de costosas investigaciones cuyos resultados son dudosos.

Los misiles intercontinentales de largo alcance (ICBNI) toman cerca de 30 minutos para llegar a su blanco, lo mismo que los misiles lanzados desde submarinos (SLBINI) de largo alcance. Los SLBM con menor alcance y las fuerzas nucleares con alcance intermedio (INF) toman diez minutos. De manera que un sistema antimisil nuclear será útil si destruye los misiles antes de los mencionados tiempos.

La idea del SDI se Basta en las posibilidades de sustanciales avances en varios campos de la tecnología y de las ciencias.
Entre estos se cuentan los sistemas ópticos de rayos láser para detectar y concentrar radiación destructora a distancia y gran rapidez; sistemas complejos para detectar con gran precisión objetos pequeños en grandes áreas, y otros avances relacionados con las armas nucleares.

Los rayos láser pueden ser pulsados o continuos. Los primeros servirían para destruir un misil o hacerle un agujero que lo inutilizaría; con los segundos se mantendría la radiación hasta destruir el misil.
Por otro lado, se está considerando la utilización de partículas neutras que destruirían los componentes internos de los misiles. Asimismo, se piensa en los aceleradores de partículas para disparar sobre los misiles. Además, se contaría con sensores de radiación infrarroja proveniente de los misiles para ubicarlos y dispararles con impactos destructores.

Sin embargo, el sistema SDI es tan complejo que se ha hecho la comparación con la destrucción de una bala por otra bala. Los científicos no están convencidos de su eficacia, y algunos piensan que, en, el mejor de los casos, serviría para proteger los silos donde se encuentran los misiles nucleares ofensivos. Es decir que se estaría perfeccionando el sistema de ataque nuclear, en vez de defender a la población como se pensaba.

En todo caso, el presidente de los EEUU presiona para que el Congreso le otorgue los 26 mil millones de dólares que cuesta el programa de, investigación del SDI. La opinión pública mundial espera acuerdos que reduzcan a cero 1as probabilidades del Apocalipsis nuclear y que los esfuerzos científicos y económicos sean utilizados para fines pacíficos.