La república, 12 de junio de 1985
Sudamericaca en Conferencia Nuclear Internacional
E1 Laboratorio Nacional de Los Alamos (ciudadela científica secretamente construida en plena segunda guerra mundial, para fabricar la bomba atómica que destruiría Hiroshima y Nagasaki) de los Estados Unidos, conjuntamente con el Organismo Internacional de Energía Atómica ha organizado, en el mes de mayo, la Conferencia Internacional sobre Datos Nucleares para la Ciencia Básica y Aplicada. Los países desarrollados estaban ampliamente representados con trabajos realizados en complicadísimos y sofisticados instrumentos. Más modestos, los países sudamericanos presentaron sus avances en el campo de la ciencia nuclear participaron activamente en las discusiones.
Argentina, Bolivia, Cuba y Perú presentaron trabajos que fueron seleccionados por el comité internacional evaluador. Brasil y México estuvieron indirectamente presentados por científicos que gozaban de licencia por parte de esos países. Cabe resaltar la presencia de científicos argentinos y chilenos representando a la ciencia norteamericana: estos habían partido en los momentos más cruentos de las dictaduras militares de sus respectivos países. El suscrito, que representaba científicamente al Perú (su trabajo había sido enviado a la conferencia desde el IPEN), tuvo profunda tristeza saberse expulsado por un militar peruano, en plena democracia, de la institución responsable del desarrollo nuclear de nuestro país.
Volviendo al tema de la conferencia, podemos
mencionar el que se refiere a datos nucleares para la astrofísica,
que trata de simular medios donde se sintetiza elementos pesados a partir
de elementos livianos, presentado por el Laboratorio Nacional Lawrence Liveirnore
de EE.UU.
Se informó, asimismo, que el Laboratorio Nacional de Los Alarnos realiza
experimentos cuyas fuentes de radiación están ?constituidas
por explosiones nucleares subterráneas. Este laboratorio presentó,
inclusive, un proyecto de experimento en el que se usarán neutrones
de una fuente que no fue descrita por ser considerada secreta, creyéndose
que se trata de un arma nuclear que puede ser una bomba de neutrones.
En las conversaciones con los cíentíficos
norteamericanos puede notarse claramente que la política del Presidente
Reagan, en relación con la iniciativa de defensa estratégica,
conocida como la guerra de! las galaxias, está influenciando fuertemente
la dirección de los proyectos de investigación. la transferencia
de recursos económicos para investigaciones relacionada con la iniciativa
del Presidente norteamericano está afectando, en forma negativa, la
investigación básica. En Los Alamos, por ejemplo, el 60 % de
¡as investigaciones están relacionadas con la defensa. Las investigaciones
sobre los rayos láser consumen gran parte del presupuesto de ese laboratorio
que, conjuntamente con el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, constituye
la base para el programa de la guerra de las galaxias.
Un aspecto que merece ser resaltado es la presencia muy activa de la delegación
de la República Popular de China que confirma de esa manera la apertura
de ese país al mundo de la ciencia, como sucede en otros campos.
Significativa fue la presencia de científicos japoneses, que junto con los de más participantes, visitaron el museo que guarda la historia de la bomba atómica, construida en Los Alamos. y que hace cuarenta años destruyó las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Ellos me manifestaron que, este aniversario que se cumple en agosto se conmemorara con numerosas conferencias relacionada con ese hecho trágico para la humanidad.
La gran cantidad de nuevos datos nucleares en las áreas de la medicina nuclear de los reactores nucleares para fines pacíficos y para la comprensión de la materia nuclear, nos hace entrever que la ciencia avanza a pasos cada vez más acelerados.
La presencia de los científicos sudamericanos
asegura que tales datos fluirán hacia nuestros países. Aquellos
exiliados por razones políticas o los expulsa dos por manifestar su
desacuerdo con la dirección de su institución tenernos un. esperanza
renacida al conocer la historia del físico J.R. Oppenheimer que dirigió
el laboratorio de Los Alamos desde su fundación, en 1943, y que posteriormente,
en plena guerra fría fuera considerado como riesgo para la seguridad
de su país sus pasadas relaciones izquierdistas.
En 1983 Oppenheimer fue reivindicado en una ceremonia especial en la que se
destacó que "sin científicos e ingeniero adecuadamente
entrenados en las universidades, la nación caerá de su posición
de vanguardia tecnológica, con desastrosas consecuencias".