La república, 5 de julio de 1985
40 aniversario del terror nuclear
En 1945, hace 40 años, se vivía un período crucial de la historia de la humanidad. El último refugio del nazismo, Berlín, se rendía ante el bombardeo por los ejércitos soviético y polaco (fines de abril). La locura de Hitler y Goebbels los hacía persistir en una guerra que, en la práctica, la habían perdido hacía un buen tiempo. Esos dirigentes nazis, producto de un sistema que aún no se ha estudiado completamente, culminaban sus carreras con la eliminación física de sus familiares y con el suicidio: signo supremo de su derrota. El 7 de mayo (oficialmente es el 8 de mayo), los dirigentes nazis, que sobrevivían, se rinden ante las fuerzas aliadas. Europa comenzaba a vivir los primeros días de su reconstrucción.
Lejos de allí, en el estado de Nuevo México, EE.UU., los científicos del laboratorio de Los Alamos se preguntaban si debían seguir con la construcción de la bomba atómica. La decisión del Gobierno norteamericano para apoyar dicha construccíón, fue tomada en base a una carta escrita por científicos europeos, firmada por Albert Einstein el 2 de agosto de 1939, dirigida al Presidente Roosevelt. Pero lo que realmente aseguró una decisión positiva para la bomba fue la posibilidad que los nazis estén haciéndola con probabilidades de éxito. La ciencia alemana estaba bastante avanzada y fueron físicos alemanes, refugiados en Inglaterra, quienes mostraron la forma en que se podía construir un explosivo atórrúco. El Gobierno británico apoyó el proyecto de su fabricación en el país, después que los científ icós fueron convencidos por sus colegas alemanes.
Existe un informe oficial, escrito en 1941 por el físico norteamerirano Arthur Compton, en el que se lee: "si una nación enemiga construye la bomba antes que nosotros, no vemos la forma en que podríamos defendernos... El uso de la bomba de fisión puede decidir la presente guerra". Así fue como finalmente el Gobierno norteamericano se decid¡¿> a desarrollar el Proyecto Manhattan, con el propósito de fabricar la bomba.
Pero, ¿qué pasó cuando el nazismo fue derrotado? El 4 de mayo, después de la rendición de Berlín y a días antes de la rendición total del nazismo, el secretario de Guerra de Estados Unidos se apresuraba, mediante una circular, a pedir, a los científicos del Proyecto Manhattan, que sigan su trabajo "sin interrupción ni retardo y que deba continuar como secreto militar". En ese documento se lee expresiones de un cierto deseo de venganza contra los japoneses: "tenemos que devolverles sus brutalidades y asesinatos masivos de civiles sin defensa y de prisioneros de guerra. El Gobierno norteamericano está decidido a no cejar hasta que ellos sean completamente aplastados". "Ustedes, continúa diciendo el secretario de Guerra, desempeñarán un rol importante en su derrota".
El 16 de julio, a las 5:30 de la mañana, una terrible explosión atómica era producida en Arenas Blancas estado de Nuevo México. Los científicos habían logrado culminar con éxito su proyecto científico?militar, que sería el comienzo de lo que ahoXa se conoce como la era del terror nuclear.
Japón estaba en retirada y buscando la mejor manera de rendirse. Sus más grandes ciudades fueron destruidas por los bombardeos clásicos. Qué razones, entonces, empujaron al Gobierno nortearnericano a usar la bomba atómica contra ciudades civiles? ¿Qué razones fueron las que convencieron a los científicos para construir esa terrible arma? No se sabe a ciencia cierta, pero el 6 de agosto en Hiroshima y el 9 en Nagasaki, Estados Unidos mostraba al mundo que era capaz de destruir en unos cuantos segundos una ciudad entera. ¿Quién sería el suicida que se atreva a declarar la guerra a EE.UU.? Ese es el razonamiento que hacen los defensores del "terror atómico por la paz que nació hace cuarenta años. Hoy, varios países son capaces de hacer lo mismo. Entonces, siempre con argumentos de paz, después de 40 años del nacimiento del terror nuclear se comienza a engendrar el terror del espacio llamado "guerra de las galaxias".