La república 13 de agosto de 1985
Hiroshima y Nagasaki: ¿lección olvidada?
A pesar de la tragedia de Hiroshima y Nagasaki, las superpotencias siguen acumulando armas atómicas y mejorando su eficacia. Por otro lado, algunos países dominados y empobrecidos, a pesar de la insostenible miseria de sus pueblos, sueñan con ingresar al exclusivo "Club Nuclear”.
Las superpotencias nos han hecho vivir 40 años del llamado "equilibrio del terror” que, según sus partidarios, habría sido la razón de la paz en el hemisferio norte. El equilibrio del terror, según las superpotencias, impide el uso del arma nuclear, debido a que eso llevaría a una destrucción mutua asegurada.
En marzo de 1983, el mundo comenzaría a escuchar el último invento pacifista: "la guerra de las galaxias". Según esta teoría, la nueva paz se basaría en un moderno sistema de defensa (rayos láser rayos de partículas, armas' cinéticas y rayos láser X) que destruirían los misiles nucleares enemigos, antes que lleguen a sus objetivos.
La teoría de la guerra de las galaxias, como base de una paz moderna, es contradictoria. Porque al se acepta que se puede eliminar el peligro de las armas nucleares y se acepta que el equilibrio del terror ha mantenido la paz entre las super potencias, la guerra de las galaxias abriría la posibilidad de la guerra clásica.
Pero se sabe que la guerra de las galaxias, en el mejor de los casos sería una defensa parcial que se neutralizaría con la construcción de un número mayor de misiles. La Unión Soviética ha afirmado que si EE.UU insiste con ese proyecto se verá obligada a construir más armas nucleares.
Hace unas semanas la revista alemana "Stern" ha entrevistado al respecto a numerosos científicos de su país. La conclusión de las entrevistas es que la guerra de las galaxias es peligrosa: no es un sistema defensivo y provoca una aceleración de la carrera armamentista nuclear.
Aunque la opinión pública se centra en la competencia. entre las dos superpotencias los gobiernos del llamado tercer mundo no están inmunes a la tentación nuclear. Algunos de ellos no vacilan en sacrificar a sus pueblos con tal de comprar, la tecnología nuclear con propósitos dudosos. Todos los medios son usados.
El problema principal. para los aspirantes es
el material fisil enriquecido. Para conseguirlo, los gobiernos podrían,
según los documento presentados, por la revista
Parisina VSD, acudir a traficantes nucleares.
También existe el camino del espionaje se conoce el caso de un ingeniero
nuclear que, mientras trabajaba en una empresa nuclear especializada, copió
los planos de una planta de enriquecimiento por el método de centrifugación.
Luego apareció que su país contaba con la tecnología
para construir armas nucleares.
Incluso se ha sospechado operaciones comandos que habrían extraído
el codiciado material de los navíos que los transportaban.
Pero existe. Un medio legal (para los que desean). El Organismo internacional de Energía Atómica (OIEA) se podría convertir por algunos, en una antesala nuclear. Los gobiernos interesados firman lo que sea con tal de obtener la tecnología que los acerca al Club.
En Sudamérica, los expertos piensan que Argentina y Brasil son postulantes serios. Afortunadamente en el Perú contamos con un gobierno que está decidido a eliminar o disminuir la tendencia armamentista en la región. Es obvio pensar que las correspondientes negociaciones regionales se tocará el tema nuclear. Sobre todo porque no comenzar es más fácil que frenar una carrera hacia la catástrofe nuclear.