La república, 8 de setiembre de 1985

Revisión de tratado nuclear

Durante el mes, a partir del 27 de agosto, 129 naciones se reúnen en Ginebra, para revisar el Tratado de No Proliferación (TNP), firmado en 1968 y en vigencia desde 1970. Según el TNP, los Países firmantes se comprometen a no desviar las actividades nucleares con fines pacíficos hacia la construcción de armas nucleares. Además, estos países tienen que someterse a acuerdos de salvaguardias con el Organismo Internacional de Energía Atómica (0IEA), quien controlará sus actividades con fines pacíficos.

Con la excepción de India, que explot6 su primera bomba nuclear en 1974, los países no nucleares han permanecido sin construir armas nucleares. Sin embargo, las potencias nucleares, entre las que cuentan EE.UU, Unión Soviética, Inglaterra, Francia y China (los tres primeros, firmantes del TNP), han aumentado su arsenal nuclear en número y sofisticación. Este proceso es llamado "proliferación vertical".

La evidencia de la proliferación vertical causó la protesta de los países del Tercer Mundo, durante la primera revisión del TNP, en 1975 (el TNIP es revisado cada cinco años). Según estos países, las potencias nucleares. Particularmente EE UU. y Unión Soviética, no habían respetado el TNP, mediante el cual se comprometían a evitar la proliferación vertical. Ese año la conferencia de revisión del TNP terminó con un frágil consenso. Las potencias se comprometían a realizar mayores esfuerzos para respetar el TNP.

En la segunda conferencia, en 198 0 se constató que las potencias nucleares no habían hecho él esfuerzo prometido. La conferencia terminó sin ninguna declaración final ni un acuerdo formal del apoyo al TNP. Sólo hubo un consenso sobre el apoyo a la cooperación para las aplicaciones pacíficas de las técnicas nucleares.

Conociendo los resultados de las conferencias arriba mencionadas, el secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de cuéllar ha declarado, en el comienzo de la tercera conferencia, que “salvo que pare la carrera nuclear entre las grandes potencias, la terribles posibilidad de la destrucción general aumentará aún más y el temor de la catástrofe final ensombrecerá nuestra existencia diaria".

Por otro lado, existe el peligro real que los países no nucleares adquieran la capacidad de construir armas nucleares, en cuyo caso la construcción dependerá sólo de la decisión del Gobierno respectivo Hans Blix, director general del OIEA reconoce que las salvaguardias no aseguran nada sobre las intenciones futuras de ningún Estado. Lo único que pueden hacer las salvaguardias del OIEA es colectar, revisar y evaluar informaciones específicas sobre las actividades nucleares.

Más aún, diez piases no se han cornprometido a exponer todas sus instalaciones a las salvaguardias del OIEA. Estos países son: Argentina, Brasil. Chile. Cuba India. Israel, República Popular de Corea España, Pakistán y Sudáfrica. Estos países, afirma Hans Blix en un documento del OIEA (83?06163), pueden construir plantas y producir materiales útiles para armas nucleares, fuera de salvaguardias, si así lo decidieran.

El realismo que inspira la experiencia de las dos anteriores conferencias, y la forma como han evolucionado las posiciones de los gobiernos hacen temer por los resultados de la tercera conferencia de revisión del TNP. La importancia del tratado debería obligar a las naciones a deponer Actitudes intransigentes que ponen en peligro a la humanidad, Sobre todo, aparte de cualquier tratado, debe impedirse la proliferación por convicción que es por el bien de todos.