La república, 14 de noviembre 1985
El cometa Halley y el fin de los mitos
Desde tiempos inmemorables, el hombre ha observado
el Sol, la Luna y las estrellas tratando de encontrar algún sentido
a sus movimientos.
Los objetos que perturban el monótono transcurrir de los días
fueron los cometas. Antes impredecibles, hoy su llegada en las cercanías
de la órbita terrestre se sabe con anticipación gracias a las
leyes de gravitación, descubiertas por Isacc Newton, y los cálculos
de Edmund Halley. El cometa Halley esta acercándose a la tierra y su
paso hará recordar las numerosas creencias y los grandes temores que
causan los fenómenos celestes, hasta que el hombre comenzó a
descubrir científicamente sus leyes.
Aristóteles – 350 años antes de nuestra era pensaba que los cometas eran objetos terrestres, tanto como el arco iris, causados por exhalaciones de la tierra. Aristóteles los vio como precursores del viento y la sequía.
Luego, los cometas fueron relacionados con las guerras, hambrunas, pestes, climas inclementes y hasta con las muertes de soberanos. La caída de Jerusalén – 70 años de nuestra era - fue atribuida a un cometa Halley, puesto que se calcula que éste pesó cuatro años antes.
La comprensión del movimiento de los cuerpos celestes comenzó con Copérnico, quien en 1543 afirmó que la tierra giraba alrededor del sol, contradiciendo las creencias religiosas que la tierra era el centro del universo sobre la cual todo giraba. El alemán Johannes Kepler determinó que la órbita de la tierra, alrededor del Sol, es una elipse. Galileo observó, por intermedio del primer telescopio, Júpiter y cuatro de sus grandes satélites. En 1687, Isaac Newton descubre la ley de la gravitación universal y publica su célebre obra "principios matemáticos de la filosofía natural". Usando las teorias de Newton podía calcularse el movimiento de los planetas. Estas teorías deterministas permitieron a Edmond Halley proponer en 1705, su famosa predicción: “Muchas consideraciones me hacen creer que el cometa de 1531 observado por Apianus, es el mismo que descubrieron Kepler y Longomontus en 1607. Todos los elementos concuerdan. Me aventuro con confianza a predecir su retorno en 1758”
El cometa Halley llegó a la cita 16 años
después de la muere del científico, dando una convincente demostración
de la validez de la teoría de la gravitación universal y de
la mecánica determinista a la que obedece el movimiento de los planetas
y los cometas. Halley determinó que el cometa tenía una órbita
elíptica y por tanto podía reaparecer muchas veces. La última
vez que el cometa Halley pasó cerca de la tierra fue en 1910. Aunque
se acercó sólo hasta 24 millones de kilómetros, fue tan
visible que se acercaba el fin del mundo.
En esta oportunidad el cometa Halley llegará a 93 millones de kilómetros,
el 27 de noviembre y a 63 millones de kilómetros el 11 de abril de
1986. Para observarlo se necesitará un buen par de binoculares.
Hoy se sabe que las teorías de Newton
son sólo aproximadas.
Se conoce que las leyes del universo no son deterministas y que la física
de Newton no puede aplicarse al mundo microscópico.
Sin embargo, los descubrimientos de los científicos mencionados abrieron
el paso para descubrir lo ahora conocido y para seguir explorando lo aún
desconocido. Sus descubrimientos permitieron eliminar creencias y mitos enseñándonos
que estos no resisten la prueba de la experimentación científica.