16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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La república,13 de enero de 1986

Leyendas y ciencia

Desde la prehistoria, los volcanes han causado temor y curiosidad en la mente del hombre, dando lugar a miles de leyendas y creencias. La ciencia ha permitido comprender numerosos aspectos del fenómeno volcánico; pero aún no se logra predecir con certeza las erupciones), que a menudo han traído como consecuencias desgracias humanas.
Fue Aristóteles (388-322 antes de nuestra era) quien dio la primera explicación racional. El supuso que las olas del mar, que chocan contra la costa, comprimen el aire de las grutas, que se filtra en las profundidades de la tierra. En contacto con el azufre. Se enciende: las llamas, el humor, la escoria y la ceniza escapan a través de los conductos de los volcanes.
Uno de los fenómenos volcánicos más espectaculares e instructivos fue el nacimiento, en 1538 de “El monte de Nuevo”, cerca de Pozzuoli. La evolución . Por temor a las nuevas ideas se había implantado la “Escolástica” que dio lugar al dogmatismo. En ese ambiente, los científicos debían de tratar de explicar todo lo observado basándose en la lectura de los antiguos. Así es como el mencionado fenómeno fue explicado mediante la teoría neumática de Aristóteles, permaneciendo sordos a nuevas hipótesis.

En 1643, descartes especulaba sobre los orígenes de la tierra. En sus “Principios de Filosofía”, escribía que esta era inicialmente un cuerpo incandescente como el Sol, y que luego se enfrió creandose tres capas. Esa idea – extravagante para la época – abrió nuevos horizontes para la ciencia.
En 1969, A. Kuhn y A. Rittman, presentaron una de las teorías más coherentes sobre la evolución de la tierra, La tierra habría sido una bola de gas, análogo al material solar. Los elementos livianos se escaparon.
Con el enfriamiento se formó una capa de magma, que encierra el interior del planeta formado por gas caliente e ionizado a muy altas presiones en el centro.
Luego la capa magmática se solidificó, formandose la sima, sobre la cual quedó una corteza de gas a 800 grados centígrados de temperatura. Con un nuevo enfriamiento se formó otra capa pragmática. El vapor se condensó creandose lluvias calientes. Nace el embrión de continentes, produciéndose fenómenos eruptivos.

La tierra actual, con su corteza continental, deriva de ese complejo proceso evolutivo. Esta hipótesis tiene el mérito de dar explicación lógica a propiedades geológicas, geofísicas y geoquímicas conocidas. Sin embargo un método de observación y medición que permita predecir la evolución volcánica, en un periodo de meses o semanas, sería valioso para evitar tantas pérdidas humanas.