La república, 7 de febrero de 1986
El cerebro en peligro.
La amenaza del Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA) es más serio de lo que se pensaba. Ha sido demostrada según la revista científica Nature (Enero 1985) que la infección de los virus del SIDA, HTLV – III o LAV, puede afectar al cerebro. Sin embargo aún no se puede estimar con exactitud la magnitud del peligro.
En los últimos cuatro años, numerosos equipos de científicos han investigado los diversos aspectos del SIDA, logrando importantes descubrimientos.
La inmuno deficiencia que caracteriza al SIDA resulta de la disminución de los linfocitos de clase T. Las personas infectadas producen anticuerpos característicos que permiten realizar las pruebas diagnósticas. Esto sirve para seleccionar sangre no contamina, adecuada para transfusiones.
En cuanto al mecanismo de difusión del SIDA, se ha descubierto que las relaciones homosexuales y heterosexuales constituyen medios de transmisión del virus. Además, una madre infectada puede contaminar al recién nacido. Pero la vía más segura para la contaminación es la transfusión de sangre.
A pesar del enorme progreso realizado existen varias incógnitas que inquietan a los científicos y ala comunidad. Por ejemplo en algunos pacientes se presenta el poco común cáncer de la piel, Sarcoma de Kaposi. La incógnita es ¿por qué ese y no otro tipo de cáncer?.
Se sabe que sólo el 10 % de aquellos portadores sucumben ante las consecuencias de la infección. En otros casos sólo causa algunas perturbaciones, pero estimula la producción de anticuerpos que protegen contra la infección adicional. La pregunta que ahora nace es:
¿Cuál es la situación real de estos últimos que están aparentemente protegidos?.
Aquí es donde han nacido nuevas inquietudes, porque parece que aquellos que han sido infectados y que no tienen manifestaciones del SIDA corren el riesgo, en lugar de sufrir daños neurológicos: ¿que sucedería se pregunta Nature, si a los hospitales psiquiátricos llega gente joven sufriendo de males comúnmente asociados a la edad asociada?.
Los resultados de varias investigaciones muestran que el virus del SIDA parece infectar el tejido cerebral, pudiendo afectar el sistema nervioso central. Lo más preocupante es que algunos de cuyos sistemas nerviosos fueron afectados son personas sin manifestaciones del SIDA. Más aún, existe la posibilidad que el virus se aloje en el cerebro de la persona infectada, convirtiéndolo al mismo tiempo en causa de daños neurológicos y en reservorio para infectar a otros.
Así, el respiro momentáneo que nació cuando se supo que una gran mayoría de los portadores del virus del SIDA no sufrían sus consecuencias, se convierte en fuente mayores preocupaciones. Sin embargo las investigaciones sobre el SIDA se aceleran y puede ser que se obtengan resultados más tranquilizadores.