16 Mayo, 2004
Físico nuclear
Articulos

 

La república, 15 de junio de 1986.

Irradiación y contaminación nuclear

Nadie está libre de sufrir un accidente nuclear.
Pero hay una diferencia entre la irradiación y la contaminación radiactiva.
Tanto dentro de instalaciones nucleares como en medios naturales, existen sustancias o elementos radioactivos, emisores de partículas nucleares masivas a grandes velocidades (neutrones, protones, etc.) o partículas de energía sin masa (rayos gama).

El cuerpo humano recibe esas radiaciones cuando se acerca a esas fuentes radioactivas. En este caso se dice que el cuerpo humano fue irradiado. En la presencia de una nube radiactiva, las sustancias que acarrean emiten radiación dañina para el hombre.
Sin embargo, el peligro de irradiación disminuye con el tiempo a la medida que los elementos radiactivos; tienen una vida media, es decir un tiempo en que su nivel de radiación disminuye a la mitad. El nivel de la radiación se mide en bequerel – en honor a Henri Becquerel, descubridor de la radiación ? equivalente a una emisión por segundo

Las sustancias radiactivas pueden impregnarse en el cuerpo humano, debido al contacto que se pudo haber tenido con dichas sustancias por ejemplo cuando la lluvia acarrea elementos radiactivos y los deposita en el cuerpo. En este caso se dice que el cuerpo está contaminado. Pero la contaminación puede ocurrir por inhalación de los radioisótopos que se encuentran en el aire o por ingerir alimentos contaminados con sustancias recreativas.
Las sustancias radiactivas ingeridas se alojarán en las partes del cuerpo e correspondan a su proceso que asimilación constituyéndose en un foco de peligro. El iodo 131 se concentra en la tiroides donde puede desencadenar un cáncer algunas décadas después de la exposición. El iodo tiene una vi da media de 8 días, de modo que en unos dos meses habrá desaparecido la radioactividad del cuerpo que lo ingirió. El bario?140 que instala en los huesos donde causa tumores en unos veinte o treinta años después de la exposición La vida media del bario?140 es de 12.8 días. El Kriptón?85 con una vida media de 10.7 años, y el cesio?137 con una vida media de 30.7 anos, atacan todo el cuerpo, especialmente los músculos. Estos des últimos elementos seguirán irradiando por varios anos debido a su larga vida media sin embargo sus niveles de radiactividad no serán elevados.