La República, 12 de julio de 1986.
ARGENTINA
Tratando de encontrarse
La normalidad regresó rápidamente a la República Argentina. Durante varias semanas, el fútbol había mantenido a la población en una tensión colectiva que la hizo olvidar un poco los grandes problemas que atraviesa. La historia reciente de Argentina es similar a la de los países latinoamericanos.
La extradición de López Rega, ex jefe de la “Triple A” (Alianza Anticomunista Argentina) hace recordar esos dolorosos tiempos en que se mataba impunemente por ideas políticas. Pero también resalta los esfuerzos del gobierno actual por rendir justicia. La “Triple A” cometió numerosos atentados y asesinatos de disidentes políticos dentro y fuera del peronismo.
El presidente Raúl Alfonsín declaró que sobre el tema había mucho que reflexionar pues “a todos nos hubiera agradado no tener que haber realizado este tipo de gestiones, ya que todos queremos mirar hacia delante”.
Es duro mirar adelante en Argentina. Una deuda agobiadora, una industria con pocos recursos, la multiplicación de las huelgas pidiendo aumento de salarios. El gobierno de Alfonsín está actuando con extrema severidad a las reclamaciones de uno de los gremios en huelga. Me refiero a la Asociación de Pilotos de Aerolíneas Argentinas, que ha sufrido el despido de más de la mitad de sus miembros.
En este clima de tensión viene a añadirse un debate sobre la legislación del divorcio. Argentina es uno de los pocos países donde no existe el divorcio. Numerosas familias se encuentran en situación irregular por la inexistencia del divorcio. La Iglesia sostiene que estar contra el divorcio significa estar por la familia; mientras que los sectores favorables al divorcio sostienen que la regularización de separaciones de hecho y parejas formadas de separados es más bien defender la familia.
Otro rasgo de la actual Argentina es la herida que aún no cicatriza dejada por la guerra de las Malvinas. Jóvenes mutilados en una guerra no apreciada. ¿Víctimas o héroes? Se preguntan muchos. En todo caso los generales que la dirigieron son juzgados. Los jóvenes mutilados no podrán recuperarse de ese tramo difícil de la historia argentina.
La gente de Buenos Aires discute bastante y de muchas formas. Desde grupos que se arremolinan en esquinas céntricas hasta pasajeros que parten en los numerosos trenes desde el centro hacia los barrios circundantes. La razón es que hoy existen muchos temas en debate. Muchos otros además de los mencionados. Dentro de los grandes proyectos se tiene el traslado de la capital, que formaría parte de un programa de descentralización.
Existe un tema de gran importancia para el presidente Alfonsín: se trata de la integración, entre las regiones argentinas y entre los países latinoamericanos. En estos días se han llevado a cabo reuniones de rectores de universidades argentinas para coordinar la utilización de los laboratorios de la Comisión de Energía Atómica (CNEA). Esta reunión se llevó a cabo al mismo tiempo que una de carácter científico a nivel internacional. El presidente de la CNEA resaltó la necesidad de la integración a nivel latinoamericano.
Finalmente, debo señalar que en Argentina existe una Comisión de Consolidación de la Democracia. Esta comisión multipartidaria funciona como un ente consultivo del Presidente. La democracia en nuestros países da la apariencia de inestabilidad. Esto es un punto sensible en Argentina. Cuando comenzaron a circular rumores de amenaza golpista en Perú, en forma sorprendentemente rápida se organizó una manifestación de apoyo multipartidario argentino al estado peruano en nombre de la democracia. Ese acto fue emotivo y se notó que los demócratas argentinos reaccionaron como por impulso de autodefensa.
Difícilmente podría describirse la realidad argentina. Sólo he deseado transmitir lo que se siente en el ambiente de un país que trata de encontrarse a sí mismo.