16 Mayo, 2004
Físico nuclear
Articulos

 

La República, 02 de agosto de 1986.

INFORMATICA.
Los piratas del siglo XXI

Cuando un usuario se instala frente a un terminal de una computadora, se encuentra en la puerta de un mundo grandioso y desconocido. Ese mundo tiene numerosos compartimientos, en los que puede encontrarse los más grandes descubrimientos científicos o las cuentas bancarias de acaudalados personajes. Cada usuario tiene su compartimiento propio, al cual puede llegar indicando su nombre y su código secreto –que es conocido sólo por la computadora.

Existen los privilegiados: los supervisores que pueden entrar en lugares de control. Estos, quienes gustan hacerse llamar “Big Brothers”, tienen que estar vigilantes contra los piratas que tratan, infatigables, de obtener códigos y métodos para ir más allá de sus dominios reservados.

Algunos tienen éxito. Logran entrar a los compartimientos secretos. Roban información o la modifican a su gusto. Podemos imaginarnos las consecuencias de una “visita” de uno de estos piratas modernos en las computadoras de un ejército, de la policía, de un banco, etc.

El riesgo de las computadoras es grande en tanto no se necesita ser un usuario oficial (aquel que ha obtenido “una cuenta” en una computadora), para usarlas, sino que basta con saber el nombre y el código secreto de uno de ellos.

Los piratas modernos se parecen pocos a los antiguos. A menudo, jóvenes estudiantes encerrados en sus meditaciones, escogen las vacaciones para hacer sus excursiones en el cerebro de las computadoras. Sus aventuras tampoco se parecen mucho a las antiguas aventuras de piratas. La mayoría de las veces piratean por placer y dejan mensajes llenos de humor, del estilo “Su supercomputadora ha sido momentáneamente remplazada por una microcomputadora personal”, “No se preocupe, no ha pasado nada”. Esta afirmación tiene un significado escalofriante. El usuario sabe que el pirata pudo haber robado o simplemente destruido preciosa información.

Lo que relato es una historia totalmente factible. Recientemente ha sucedido un acto de piratería en las computadoras de Ecole Polytechnique (que prepara los científicos e ingenieros del ejército francés) y de la Comisión de Energía Atómica de Francia que fueron “subrepticiamente visitado”. Gran escándalo. Los piratas son tres estudiantes de informática.

Hace poco un “Big Brother” de la informática del Instituto GSI de Darmstadt nos advertía que algunos piratas son destructivos. Pueden introducir un programa “cáncer” que poco a poco va destruyendo la memoria de las computadoras.

El peligro de la piratería sobrevuela aquellas que están conectadas a redes de computadoras. Estas redes, que constituyen una gama de inmensas posibilidades para los usuarios, se convierten en una debilidad. Para dar un ejemplo, señalemos que se puede comunicar con colegas que se encuentran a miles de Km. Se hace con cualquier terminal de una computadora de un instituto científico de Europa o EE.UU. Algunas veces se pasa datos de cálculos. Se puede incluso copiar un registro datos (basta con saber el nombre del registro y el nombre del colega). Todo eso gracias a las redes.

Un día ocurrió que cuando me instalé en un terminal de la computadora de Orsay, ésta me advirtió: “cambié su código, alguien ha tratado de introducirse en sus dominios. Ud. corre el riesgo que su actual código sea adivinado” (lo que equivale, para efectos de conversación con la computadora, al despojo de la llave de entrada); luego añadió: “Si esto sucede, no le sorprenda si encuentra su acceso cerrado y se le confunda a Ud. con un pirata...”