La República, 24 de septiembre de 1986.
CIENCIA
Renuncia a jugar con la vida
“La lógica de la investigación se aplica incluso a lo que todavía está privado del olor de progreso, pero no se puede aplicar a lo que ya tiene el gusto de un enorme peligro para el hombre. Reclamo también la lógica del no-descubrimiento. Que se cese de simular de creer que la investigación es neutra, siendo sólo sus aplicaciones calificadas de buenas o malas. Que se demuestre que una sola vez un descubrimiento no ha sido aplicado cuando correspondía a un deseo pre-existente o creado por el mismo. Es realmente antes del descubrimiento que hay que realizar las selecciones éticas”.
Con estas explicaciones Jacques Testart uno de los mejores especialistas de la fecundación in vitro y de la correlación de embriones humanos anuncia su decisión de no proseguir sus investigaciones en procreación asistida.
Para comprender los riesgos de las mencionadas investigaciones revisemos brevemente las técnicas de procreación asistida existentes:
La inseminación artificial, que consiste en colocar el esperma del cónyuge en el útero. Debido a que el esperma pudo haber sido congelado, cabe la posibilidad que la inseminación se haga después que el cónyuge ha muerto...
La fecundación in vitro, que consiste en realizar la fecundación de los óvulos en una probeta por el esperma de cónyuge antes de reimplantarlos, algunos días más tarde, en el útero de la madre.
La congelación de embriones a temperatura de 196 grados centígrados bajo cero, que puede ser usados para embarazos ulteriores.
La donación de óvulos por otra mujer para hacerlos fecundar in vitro por el espermatozoide del cónyuge, para luego implantarlo en el útero.
La madre portadora, que recibe el embrión fecundado in vitro proveniente de una pareja en la que la mujer no puede portar su propio hijo.
Los gemelos verdaderos, obtenidos por la escisión del embrión. Esta técnica permite aumentar el número de descendientes “genéticamente interesantes”. La experimentación ha tenido éxito en los bovinos.
La determinación del sexo de los embriones que ha sido posible en los bovinos.
Asimismo, a partir de una célula o embrión se puede obtener la misma célula o el mismo embrión, con una capital genético absolutamente igual. Estos experimentos realizados en ratas y ratones permitirían obtener numerosos ejemplares del mismo individuo.
La mezcla de dos razas diferentes de animales que ha sido lograda en el caso de una oveja y una cabra.
Estos hechos y posibilidades permiten extrapolaciones que alarman. Por ejemplo, estudiando el embrión gemelo de otro que se desarrolla permitiría muy temprano saber algunas características del futuro ser. Esto daría lugar a una verdadera selección de individuos que se permitiría nacer. Además, manipulando los embriones cabe la posibilidad de influir en sus características. Finalmente, los biólogos advierten que se está abriendo paso a ese “mundo feliz” que ha sido anunciado por los autores de anticipación.
EL profesor Testart no quiere seguir en ese camino “Mi último trabajo ha sido la congelación de embriones. No iré más lejos”, dictó ese investigador que nos hacer recordar los peligros que acarrea el jugar con la creación de la vida.