La República, 21 de octubre de 1986.
La facultad de lo abstracto y lo concreto
La enseñanza que se ofrece en la Facultad de Ciencia de la UNI –creada hace 25 años- comienza por la toma de conciencia de que ninguna descripción de la realidad es necesariamente una verdad absoluta. La tarea es poner a prueba la teoría mediante la experimentación y formalizar nuevas teorías en base a los nuevos resultados experimentales.
El invento de conceptos abstractos es el primer paso para describir la realidad experimental. Allí se origina una tremenda ruptura en nuestro esquema mental creado a lo largo de la enseñanza primaria y secundaria. Cuando estudiantes nos costaba mucho buscar una relación directa entre conceptos abstractos y la realidad experimental y tratábamos de encontrar un paralelismo con lo conocido para facilitar la comprensión. Sin la paciente conducción de los maestros de las ciencias físicas, matemáticas y químicas, habríamos sucumbido en la desesperanza y entregado a la comodidad de la “fe” en las explicaciones presente y “concretas”.
Para dar un ejemplo simple de primeros problemas de los alumnos de ciencia, tomemos el caso del concepto de límite. Habíamos aprendido en el colegio que la velocidad era la división entre la distancia recorrida y el tiempo empleado. El problema surge cuando deseamos calcular la velocidad de un ómnibus que hace el recorrido de Lima-Chimbote (400 Km) en 5 horas. Dividiendo 400 Km. Entre 5 horas se obtiene una velocidad de 80 Km/h. Sin embargo, el ómnibus ha frenado y acelerado en numerosas oportunidades. Entonces se calcula la velocidad en un intervalo de tiempo más corto. Cuando el ómnibus pasa frente a la UNI, se mide en cuánto tiempo recorre un Km. Dividiendo se encontraba la velocidad en ese pequeño tramo. Pero de esa forma sólo se calcula la velocidad promedio. Así se llega a la necesidad de definir la velocidad instantánea, en intervalos de tiempo infinitamente pequeños. ¿Cuán pequeños? Una centésima de segundo parecía inimaginable. Hoy, la tecnología permite medir intervalos de tiempo de 0.0000000000001 segundo o aún más cortos. En esos intervalos existen cuerpos que pasan de velocidades de miles de Km por segundo a velocidades nulas, para finalmente invertir la dirección de su movimiento. Sólo un abandono de la costumbre a lo “concreto” –que muchas veces se confunde con lo visible a la llamada escala humana –permite comprender mejor los fenómenos naturales.
EL Perú tiene evidentemente problemas concretos. Para los alumnos y profesores de la Facultad de Ciencias, esto obligaba a tomar decisiones sobre la dirección de la enseñanza. La mayoría de los alumnos y profesores que a la vez son investigadores tiende a desarrollar temas relacionados con los problemas concretos del Perú. Gran reto para la Facultad de Ciencias que en sus 25 años ha logrado crear equipos de investigación de primera línea.