La república, 23 de noviembre de 1986

Bosques moribundos

Hace algunas semanas en estas mismas páginas, Benjamín Marticorena, alertaba
sobre la existencia de "una onda destructivo paralela al desarrollo industrial" y sobre la necesidad
de una política industrial ecológica que tal situación plantea. Este problema ha adquirido dramáticos en los países superindustriales ?siendo Alemania su
ejemplo más grave y comienza a alarmar a países en vías de industrialización como es el caso de
Brasil, por ejemplo

En Alemania Occidental según la revista Time (19 de setiembre de 1985), el grado de deterioro de los bosques es acelerado. En 1982 el 7.700 % de los 7.4 millones de hectáreas de bosques es acelerado.
En 1982 el 7.7 % de los 7.4 millones de hectáreas de bosques estaban estropeados.
Un año mas tarde, 34 % de sus árboles habían sufrido decoloración. El año pasado aproximadamente la mitad de los bosques mostraban síntomas de enfermedad.

La explicación más convincente de la mayoría de los casos de epidemia es que se deben a la polución del aire con anhídrido sulfúrico(SO) y óxidos de nitrógeno (NOx) debido a las plantas eléctricas, plantas de fundición y de automóviles Cuando estas sustancias se combinan con el vapor de' agua se forma el ácido nítrico y ácido sulfúrico provoca la. "Lluvia ácida". Por acción de la luz solar. Estas sustancias se convierten en oxidantes que cuando caen traen consecuencias fatales para los bosques.

La razón de la polución en Alemania occidental es, en gran medida el uso casi exclusivo de combustible¡ ricos en azufre, como el carbón, para sus plantas energéticas.

En Brasil, el proceso de industrialización los años setenta ?que hizo soñar en la época dorada ? ha causado efectos ecológicos igualmente preocupantes.

Entre San Paulo y Río de Janeiro se construyeron 70,000 plantas químicas, farmacéuticas, manufactureras industrias de, acero, creándose serios problemas de polución, como "tributo al progreso”.

Pero además de la polución industrial existe el clásico corte de árboles o quemado de bosques que tienen efectos similares. El cortado de árboles cambia la ecología y como consecuencia, cambia el clima.

El nuevo Gobierno de Brasil ha tomado el problema en serio reactivando el Organismo Nacional del Medio ambiente, otorgándole importantes recursos para hacerle frente.

En nuestro país aun cuando no tiene el grado de industrialización de los mencionados países, el irresponsable centro de Lima y las coloreadas humaredas de las plantas de Sider Perú, en Chimbote, son motivos suficientes para preocuparnos.