16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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La república, 17 de mayo de 1987


La belleza en el arte de la ciencia

Al lector de estas comunicaciones me interpeló a propósito de una referencia a la belleza de las ecuaciones preguntándome que significa y en general donde se encuentra la belleza en la ciencia, cuando ese es un concepto más ligado al arte. Una respuesta es para mi imposible. Sólo puedo lanzar una que otra observación.
Primero debemos suponer que tanto el arte como la ciencia pretenden expresar fenómenos del universo, no sólo donde nos encontramos sino del que también formamos parte, Nuestros pensamientos, sentimientos, emocione, etc, son también temas para la ciencia y el arte. ¿Qué decir de las epopeyas de los pueblos, sus esfuerzos por liberarse?. Por supuesto en el universo se encuentran los paisajes naturales, del que el hombre participa. Es decir todo forma parte del universo y por consecuencia nada se encuentra fuera de el.

Definimos los temas de la ciencia y el arte nos preguntamos si alguno de los objetos escogidos es bello. Aquí interviene lo subjetivo. Una guerra de liberación, una guerra colonial son objetos del arte. El hombre de la ciencia, para describir todos los aspectos de esos fenómenos, no se interesará – en principio – en juzgar esas guerras: mientras que el artista recibe – generalmente – una impresión emocional y de valor que debe representarla en su obra.

La forma de representación que adoptará el artistas dejará entrever el valor moral o estético que le prestó al fenómeno. Para ello usará sus técnicas o estilos característicos. Los científicos tomarán o crearán sus modelos en los que el fenómeno tenga un aspecto coherente. Debe decirse, sin embargo, que los científicos que son parte del universo crearán o usarán modelos que reflejan, en cierto modo sus propios valore. Generalmente, al estudiar las obras de los artistas o científicos podemos deducir esos valores.

Las subjetividades de los artistas y los científicos disminuyen cuando se trata de temas que se alejan de temas sociales. La materia por el mundo de vida microscópica, donde las ideologías dan paso a la armonía, son temas donde casi todos ven la belleza sorprendente. Allí la ciencia y el arte describen los fenómenos con lo más bello que pueden inventar. Aquí lo subjetivo se deja ver en las expresiones que sirven para describir los fenómenos y no en a apreciación del fenómeno mismo.

Dos de las propiedades generalmente admitidas como expresión de belleza son la simetría y la invariancia de formas. En la materia es una propiedad que sorprentemente da cuenta de muchas leyes materiales descubiertas, la más grande impresión que he recibido, respecto al tema, fue ciando un compañero alérgico a los cálculos y enamorado del dibujo, determinó las corrientes por cada resistencia colocada en las aristas de un cubo, en el que se hacia ingresar y salir una corriente por los puntos opuestos o más alejados. Mientas que la mayoría resolvió las ecuaciones de la electricidad, el futuro artista dedujo las simetrías e invariancias basado en su convencimiento que la corriente escogerá caminos simétricos. Actitudes similares han permitido dscubrir muchos secretos naturales.

Otro ejemplo de las increíbles coincidencias entre el arte y la ciencias que me viene a la mente es la obserbación de dos científicos de la materia microscópica. Ellos en la publicación reciente manifiestan su deslumbramiento al leer la poesía de Paul Eluard:
“Sobre las formas destelladoras.
Sobre las campanas de colores
Sobre la verdad física
Escribo tu nombre
...Libertad”.

La admiración viene del hecho que esas expresiones poéticas podría corresponder a términos y objetos utilizados en el estudio de la materia microscópica, del cual el poeta no tenía conocimiento. Se usan detectores, destelladores, se han inventado concepto de colores y finalmente se han descubierto la llamada libertad asintótica en el límite infinitesimal de la materia. Como si la belleza expresada por el poeta correspondiera a la belleza natural. Pero de paso, quien no piensa que la libertad tiene una belleza indescriptible, que ha inspirado a los versos más extraordinarios.

Tal vez la diferencia del arte con la ciencia es que esta trata de predecir hechos futuros a partir de realidades actuales, mientras que el arte pude servir para manifestar deseos o anhelos sobre una realidad actual. Realidades que no son necesariamente bellas y son expresadas en forma de anhelo de algo mejor. En cuanto a la ciencia dijamos que toma las realidades actuales y los conocimientos adquiridos para mejorarlos y rendirlos más armónicos con la vida humana que en si es la expresión más extraordinaria de la belleza natural.