16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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La república, 9 de julio de 1987

Entre el temor y la necesidad

La cuarta parte de alimentos vegetales se pierde por falta de métodos apropiados de conservación. Por otro lado, la exportación de alimentos vegetales puede reducirse, debido a la falta de un método aceptable de desinfección Contra estos dos problemas surge la esperanza de a irradiación de alimentos que, aunque causa temores en los con es un método de razonable fiabilidad.

Hace unos veinte años se intensificó el uso de aditamentos químicos para la conservación de alimentos.
Hoy, se sabe con certeza que estos son cancerígenos, por lo que los países comienzan a cerrar sus fronteras a productos tratados con compuestos químicos por temor a consecuencias graves.

Debido a la nocividad de los tratamientos químicos, se viene se viene investigando otros procesos de conservación de alimentos. Entre estos se tiene la irradiación cuya experimentación ha mostrado que es eficaz, pudiendo alargar meses o semanas (dependiendo del producto) la vida útil de los alimentos

Entre los alimentos más estudiados tenemos la papa y la cebolla. Una baja dosis de irradiación seguida de un almacenamiento a temperaturas ambientales (15 grados centígrados) permite prolongar el tiempo de conservación de 14 a 28 semanas. La dosis que inhibe el brote también elimina los parásitos. La irradiación también se aplica a los ajos, mangos, cereales, etc., así como carnes y pescado.

Los alimentos irradiados convenientemente no han causado ningún problema a los animales en los que han sido usados para los estudios experimentales. Sin embargo existe un claro temor en la población por los alimentos irradiados Cuando se presenta al público un alimento irradiado y otro sin irradiar, éste prefiere el primero. Paradójicamente no tiene ninguna reticencia Cuando toma alimentos tratados químicamente que, como lo hemos dicho son nocivos para la salud. Pero el verdadero problema se presenta cuando no se tiene qué escoger, es decir cuando sólo hay alimentos procesados porque simplemente los otros se han descompuesto. Allí se trata de tomar lo que hay, y en ese caso, sin lugar a dudas, los alimentos conservados por irradiación ofrecen menos riesgos que los otros.

Cuando digo menos riesgos quiero señalar que no hay tecnología que pueda calificarse como perfectamente segura. En el caso de la irradiación no se ha observado efectos nocivos, aunque no se puede excluir la síntesis por irradiación de un compuesto extraño.

Como producto del temor público, se ha creado regulaciones para el consumo de alimentos que dependen de cada país. Como un ejemplo de controversia podemos mencionar que el año 1980, la Administración de Medicinas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos recomendaba una dosis de irradiación (0.1 millones de rad) 10 veces menor que la recomendada por un Comité de Expertos de la FAO, el Organismo Internacional de Energía Atómica y la OMS

En 1983, el Comité Intergubernamental para el Procesamiento de Alimentos adoptó lo que se llama el Codex Alimantarius, en el cual existen varias conclusiones y recomendaciones sobre os distintos aspectos de la irradiación de alimentos.

En América Latina se está acelerando las investigaciones ?obre el tema. Recientemente, en un Seminario sobre Irradiación de Alimentos, realizado en Bogotá, se ha iniciado conversaciones entre industriales y expertos de india, China, Italia y Colombia para ver las posibilidades de aplicar esta tecnología en este último país. Colombia se muestra interesada en el tema sobre todo pura fines de exportación de alimentos que tiene cada vez mas restricciones en el mundo entero.