16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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La República, 03 de noviembre de 1987

Política Científica
Sembrando esperanza

El presupuesto del CONCYTEC (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) ha pasado de 6 millones de intis, en 1985, a 300 millones de intis, en 1987. Esto muestra la voluntad del gobierno para iniciar una nueva política de apoyo a la ciencia. La implementación de tal política tiene algunas particularidades que merecen ser analizadas.

En valor constante, el presupuesto del CONCYTEC se ha multiplicado por 10 entre 1985 y 1987. Tal aumento otorga al “nuevo” CONCYTEC una fuerza incomparable con la del anterior. Ahora se tiene medios que permiten un apoyo sensible a los esfuerzos personales o institucionales por la investigación. Sólo para dar una idea de este monto, podemos decir que el mencionado presupuesto equivale a 2,500 sueldos anuales de 10,000 intis por mes.

El nuevo CONCYTEC cuenta entonces con los recursos para “hacerle sentir”. Así, ha iniciado programas de apoyo multiplicando el números de becados de postgrado, creando un programa de apoyo al investigador (4,000 intis de complemento de sueldo para los elegidos) que evite su dispersión con la doble actividad –un profesor universitario está obligado, para sobrevivir, a trabajar en dos lugares.

Es interesante notar el renacimiento de las ayudantías, mediante las cuales alumnos universitarios de los últimos años colaboran con los profesores en la enseñanza. Este programa permite que los mejores alumnos tengan ingresos para solventar sus propios estudios.

Los nuevos recursos del CONCYTEC también usados en el programa de pasantías, mediante las cuales profesores de cualquier universidad pueden pasar algunos meses en otra universidad.

El programa de pasantías favorece el desplazamiento de profesores universitarios de Lima al interior del país, produciéndose entonces un paso hacia la descentralización.

Es imposible comparar las acciones de esta administración del CONCYTEC con la anterior, puesto que los recursos económicos no tienen la misma magnitud. En todo caso, explica el presidente actual del CONCYTEC, que ahora no se trata de planificar “en una reunión de 10 sabios” lo que se debe o no se debe hacer en investigación en el Perú. Esto animará a muchos grupos de investigación a pedir apoyo a sus investigaciones, sin mucho temor a ser rechazados.

Creo entender que la nueva política es la de sembrar allí donde aparezca voluntades de investigar y de organizar regionalmente. La lluvia beneficiosa caerá en todo terreno, contrario a un espíritu planificador cuando no se tiene recursos. En sí, la nueva política permitirá realmente detectar potencialidades reales. Los resultados de esta siembra, normalmente, deben llevar a una nueva evaluación de recursos humanos. Pero creo que en algún momento –cuando todos pidan y los recursos no seden abasto- se regresará a la planificación, según los resultados de la evaluación. Lo que viene de decirse toma valor sobre todo porque, aunque los recursos han aumentado de 1 a 10 (prácticamente de cero a diez), estos no alcanzan los niveles recomendados por los expertos internacionales sobre política científica. En un documento del Centro Internacional de Física Teórica de Trieste - Italia, el premio Abdus Salam sugiere que para el caso del Perú debería otorgarse 31 millones de dólares (1,200 millones de intis) anuales sólo para la investigación básica. El CONCYTEC sólo cuenta 300 millones de intis y son para la investigación básica y la tecnología.

Sin embargo, lejos de cualquier ánimo negativista, puede decirse que ahora se está sembrando esperanzas para la investigación científico-tecnológica en el país.