16 Mayo, 2004
Físico nuclear
Articulos

 

La República, 05 de diciembre de 1987

Ciencia y sociedad
El problema de la incomunicación

Regreso de una reunión sobre “Utilización de Reactores de Investigación”, llevada a cabo en Bogotá, a la que asistieron científicos nucleares de Europa y América Latina. En esa reunión pudo constatarse que en los países latinoamericanos y España no existe comunicación o comprensión adecuada entre los hombres de ciencia, los políticos y la sociedad en general. Esto trae como consecuencia decisiones políticas sin base técnica.

Pongamos unos ejemplos. En Bogotá existe un pequeño reactor de investigación de 20 kw cuyas aplicaciones son bastante reducidas. En Instituto de Asuntos Nucleares (IAN) de Colombia entró –en los años 70- en conversaciones con Argentina para estudiar la posibilidad de construir un reactor de 3 megavatios (unas tres veces menos potente que el reactor RP-10 que se está construyendo en Perú); pero no se llegó a concretizar por falta de justificación convincente, según nos confió el Dr. Arturo Spin del IAN. Hoy, después de varios años de experiencia nuclear, el IAN desearía adquirir un reactor de 3 megavatios, pero los políticos no están muy convencidos que sea necesario. En esas circunstancias se trata de presentar un proyecto de ampliación del pequeño reactor de 20 kilovatios, para convertirlo a uno de 3 megavatios.

Lo que parece inconcebible es que se podría aceptar una ampliación de un reactor de 20 kilovatios a otro de 3 megavatios (1 megavatio equivale a 1000 kilovatios) cuando resulta más practico y económico construir un nuevo de 3 megavatios.

La explicación de esa situación es la creencia que ampliar es más fácil que construir. Esto puede ser cierto pero sólo en algunos casos, que no corresponde al que estamos mencionando.

En España por razones probablemente electorales, el partido ahora gobernante prometió frenar los programas de energía nuclear (la opción pública española es temerosa en lo que se refiere a la tecnología nuclear). Pero luego de un largo e intenso estudio tecnológico, se vio que el freno del desarrollo nuclear sería contraproducente y peligroso para la economía de ese país. Hoy existe entonces el problema de retornar el impulso nuclear sin causar reacciones negativas en la opinión pública. Mientras que la decisión no sea tomada, la tecnología nuclear en España se verá afectada negativamente. Actualmente no existe un solo reactor de investigación en funcionamiento en España, y no se produce radioisótopos, dependiendo entonces de las importaciones que se ven un tanto facilitadas por el Mercado Europeo.

Es interesante notar que el partido socialista de Francia, también, había prometido frenar el desarrollo de centrales nucleares; pero después de realizar un estudio y estando en el gobierno declaró que se había equivocado y que Francia no podía prescindir de la energía nuclear. Hoy más del 70% de la energía eléctrica de Francia es de origen nuclear convirtiendo a ese país en uno de los más nuclearizados del mundo.

Como conclusión podría decirse que la falta de comunicación entre los hombres de ciencias y los políticos pueden traer consigo el freno de desarrollo de los países, después del cual es difícil recuperarse.

Pero la experiencia muestra que para dialogar con los políticos debe primero llegarse a la opinión pública, que en cierto modo es la opinión de la sociedad. Por otro lado, antes de tomar decisiones hay que saber de que se trata, conocer la materia sobre la cual se va a decidir. Un debate que se funda en el temor, como es el caso de la energía nuclear, no nos llevará por los caminos del progreso sino que, por el contrario, puede dejarnos trabados en un impasse tecnológico cuyas consecuencias serían negativas para el desarrollo global de un país.