16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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La República, 26 de noviembre de 1988

CIENCIA Y SALUD
Las ciencias naturales y los valores

El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Educativo (INIDE) y el Centro Regional de Educación para América Latina y el Caribe (CREALC) han realizado un seminario sobre valores. Una de las mesas redondas organizadas fue sobre “Las Ciencias Naturales y los Valores”, en la que participaron Efraín Orbegozo, Ramiro Castro de la Matta, Felipe Benavides y Guillermo Garrido Lecca.

El tema de los valores toma un profundo significado en épocas como la que vivimos. En estos tiempos, uno sufre la sensación que se han perdido los valores que tradicionalmente pesaban en la comunidad. En la mesa redonda arriba mencionada se trató diferentes aspectos de la vida, en los que queda claro el desequilibrio que afecta las bases de nuestra supervivencia, en tanto que sociedad en desarrollo.

Uno de los temas tratados fue el ataque que sufren las vicuñas, las que son víctimas del deseo desmedido de obtener dinero cueste lo que cueste. En vías de extinción, las vicuñas se convierten en el símbolo del peligro que corre toda la sociedad. No se necesita conocimientos muy elevados para darnos cuenta que el ataque a un solo elemento del sistema ecológico, pone en grave riesgo la supervivencia de todos y cada uno de los otros componentes del sistema.

Pero mucho más grave que la supervivencia de las vicuñas es la salud de los niños y de cada ciudadano: Cuando se descubre bolsas de leche descompuesta en un país con escasez de alimentos, uno se pregunta desorientado qué está pasando.

Según los voceros de la UNICEF, en el Perú, cada año mueren 60,000 niños menores de un año. La mortalidad infantil tiene su origen sobre todo en la falta de alimentos y de atención médica.

El evidente abandono de los niños, por parte de la sociedad, es tal vez una de las demostraciones más extremas de la pérdida de los valores sociales que aseguran la supervivencia. Después de ello, el resto aparece menos increíble.

Así, la violencia física ejercida como medios para obtener recursos económicos siempre ha existido; pero en estos tiempos se está convirtiendo casi como una actividad normal. Uno, cuando camina en la calle de cualquier barrio –pobre o rico- debe tomar serias precauciones para cualquier ataque, que es cada vez más probable.

Otro punto. La higiene, que parece haber desaparecido en nuestra gran ciudad de Lima, era otro elemento que no debimos perder. Las columnas de humo, que suben de los basurales callejeros, se convierten en cementerios donde se consumen nuestros deseos de salir de esta situación.

Podríamos hacer una larga lista de las manifestaciones de la pérdida de los valores. La pregunta que surge entonces es ¿cómo hacer para revertir esta realidad? Mas precisamente, relacionado con la ya mencionada mesa redonda, ¿qué puede hacerse en la enseñanza de las ciencias naturales?

Mientras más se perfeccionan los conocimientos científicos, mayores son las evidencias de interrelación entre todas las partes que conforman la naturaleza. Esto se presenta tanto en el nivel microscópico como macroscópico. Los experimentadores dan cuenta de ello y los teóricos nos muestran las consecuencias sobre la visión que se tiene del cosmos, la sociedad y los valores que se forman a partir de la experiencia.

Queda claro que los valores se levantan sobre vivencias concretas de la humanidad, durante miles de años. El progreso de la ciencia nos permite descifrar esos mecanismos en tiempos cortos y nos ofrecen la posibilidad de formar nuevas generaciones con nuevos valores. Valores que influyan positivamente en desarrollo de la humanidad. Pero todo ello pasa –necesariamente- por la educación científica y no dogmática. En este sentido, el INIDE y la CREALC muestran interés por un tema vital para nuestro país que pareciera estar perdiendo sus valores, pero que cuentan con instituciones que tratan de defenderlos o reemplazarlos por otros más elevados.