La república, 7 de abril de 1989.
Confianza en los peruanos.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. (CONCYTEC) comienza a ver los primeros resultados de su apoyo a la investigación científica y tecnológica d}en el país: en el sector productivo, se ha obtenido nuevas variedades de café cultivadas en la costa, así como un tipo de espárrago con cosechas a los cuatro meses y medio en suelos áridos, un equipo de hemodiálisis y el avión Chuspi. A estos se suman un gran número de otras actividades relacionadas con la ciencia, la tecnología y la cultura.
La administración actual del CONCYTEC comenzó en 1985, desconcertando su política – llamada por su propio presidente, el Dr. Carlos del Río, el “caos premeditado” (L.R. 26-03-89). Esa entidad decidió invertir en todo lugar donde nacía una idea creadora, sembrando esperanza aquí y ala (L.R. 03-11-87). La inversión de CONCYTEC es ahora 20 veces más que en 1985. En ese año, 300 más personas que participaban en actividades de CONCYTEC, en la actualidad 50 000.
Así, el CONCYTEC se ha convertido en el centro donde convergen tecnológicos y científicos de todas direcciones, sin preocuparse de sus colores raciales o ideológicos : les basta llevar ideas plasmadas en proyectos de investigación, libros, deseos de seguir perfecionandose en estudios de postgrado o de trabajar en pasantías para instituciones de cualquier parte del país. Uno de los aspectos resaltantes de la política del CONCYTEC, es la reiterada confianza en la creatividad peruana. Esto es poco común en nuestro medio, en el que fácilmente se exalta los descubrimientos extranjeros y los logros realizados en el país.
El Dr. Carlos del Río, presidente del CONCYTEC, está aplicando una política diseñada a partir de la realidad nacional, donde existe una problemática compleja y totalmente diferente a los de los países industrializados. Una población que se debate en una situación de supervivencia, observado a través de la televisión mundos de abundancia material, reaccionar en forma singular ante el reto d la creatividad.
Un reflejo de esa realidad ha podido observarse en la “Muestra concurso de cine y vídeo sobre la tecnología apropiadas”, organizada por el propio CONCYTEC. Los temas más tratados fueron relacionados con problemas en agricultura, salud, vivienda y educación; enfrentados con pocos recursos, pero mucha imaginación.
Con su lógica nacionalista, el Dr. Carlos del Río propone la elaboración del proyecto nacional, basado en su “desarrollo autónomo y autosostenido” posible sólo con su potencial científico – tecnológico endógeno acompañado de profundas transformaciones económicas y sociales.
En realidad, en estos tiempos hemos escuchado tantos planes para el desarrollo científico – tecnológico, así como propuestas sobre política científica, que difícilmente se puede extraer algo claro. Sin embargo, por primera vez, uno puede ver realizaciones notables y concretas en los proyectos financiados por CONCYTEC. En los laboratorios peruanos, la presencia de esa institución promotora de la ciencia es indiscutible.
Ya nadie pone en duda que el destino del Perú se juega en talleres, laboratorios, escuelas, universidades y terrenos agrícolas. Cuando se invierte en esos campos, se está mirando el futuro otorgando recursos científicos - tecnológicos para vencer la pobreza. CONCYTEC parece haberlo comprendido de es manera.