La república, 16 de julio de 1989
El círculo de la dependencia
El estado de desarrollo tecnológico de nuestro país nos enfrenta al problema de la dependencia económica, la que a su vez tiende a mantener muy lento el desarrollo mismo. Siempre se ha escuchado las mismas tesis que pueden resumirse en "tenemos que aceptar las condiciones del capital extranjero porque no tenemos los medios necesarios para hacer las cosas por nuestra cuenta". Salir de la situación de dependencia es un asunto de coordinados esfuerzos que, si bien es difícil de concretizar, es el único camino viable para salir de la pobreza.
Uno de los hechos que han puesto en actualidad nuestra dependencia económica y tecnológica es el debate creado en torno a los yacimientos gasíferos de Camisea. Es en el ambiente de este debate, que la Universidad Nacional de Ingeniería organizó el fórum "Alternativas para un uso racional de los yacimientos gasíferos de Camisea".
Desafortunadamente, como lo hace notar el Ing. Jaime Luyo, el debate se polariza hacia el terna económico. Cuando se debería discutir sobre los proyectos de desarrollo en torno a la eventual utilización del gas de Camisea; la mayoría de los analistas se preocupa por saber si el acuerdo de bases entre la empresa SHELL y PETROPERU conlleva peligros económicos para el Estado peruano. Es claro que este tema es de suma importancia y, en ese sentido, la conclusión del fórum fue que el Proyecto de Mercado Interno para el consumo de gas, en el que se sustenta el acuerdo de bases, tiene un nivel técnico - económico de carácter preliminar y por lo tanto es insuficiente para Justificar una inversión estimada en 1,300 millones de dólares, en la cual el Estado peruano debe cumplir con avalar el mayor porcentaje de dicha inversión.
La explotación de los recursos naturales debería enmarcarse dentro de un proyecto de desarrollo integral del país. Sin embargo, el Proyecto de Mercado Interno implícito en el acuerdo de bases retuerza la estructura centralista de desarrollo existente y sus proyecciones son de corto plazo, postergando el desarrollo regional del sur del país.
Entre las pocas proposiciones reales de progreso tecnológicas existentes, cabe resaltar las de aplicación del recurso gasífero para desarrollar la industria petroquímica y la de aceros especiales, las cuáles constituyen la base para el desarrollo industrial del país.
Finalmente, debe reconocerse que necesitamos del aporte tecnológico de los países con mayor desarrollo en el campo de la explotación de yacimientos gasíferos, entre los cuales también se encuentran algunos países, latinoamericanos.
Que se refiera al gas de Camisea, como a cualquier otro recurso natural, siempre, vamos a enfrentarnos al problema de la dependencia centralizada en los países, industrializados.
El problema afecta a todas las regiones del mundo, y deba ser, enfrentado regionalmente. Desafortunadamente, aún no se logran, las condiciones para una colaboración regional que permita disminuir la dependencia. Esta; situación produce casos como el que nos ocupa. En tal sentido, lo que se haga con el gas de Camisea será una muestra de lo que: querramos realmente de nuestro futuro tecnológico. Por ello preocupa el reiterado deseo del gobierno de firmar el contrato con la empresa SHELL, sin tomar en cuenta las numerosas sugerencias en contra.