La república, 30 de marzo de 1990
CIENCIA Y TECNOLOGÍA
La esperanza del Brasil
Argentina y Brasil sufren hoy los efectos de drásticas medias económicas, caracterizados por lo menos inicialmente por la amplificación de la pobreza y las desigualdades fatales para las amplias capas desfavorecidas de la sociedad. Sin embargo, Brasil está mejor preparado para intentar un proceso de despegue económico, después de la crisis cuya duración es impredecible. Ello se debe a que ese país ha reparado una base científico sólida, según muestra el informe “La ciencia en Brasil" (La Recherche 199).
Una de las primeras medidas tomadas por José Sarney, quien tomó el mando presidencial en 1985, fue la de crear el Misterio de la Ciencia y la Tecnología, muestra vidente de la prioridad si esa actividad fundamental para el desarrollo de los países. Ese ministerio tuvo al Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico o (CNPq) y a la Financiera de Estudios y Proyectos (FINEP), como entidades pilares de su acción.
El CNPq cuenta con instituciones dedicadas a investigación y coordina as actividades científicas e. laboratorios públicos y privados, financiando proyectos de investigación y desarrollo. Además de la FINEP, dos otras fuentes de recursos para la investigación y desarrollo son el Secretariado para la tecnología ? Industrial (STI), dependencia del Ministerio de Industria y Comercio; y la Agencia para la Formación de Personal Altamente Calificado (CAPES), dependencia del Ministerio de Educación. La STI facilita la infraestructura de laboratorios científicos e industriales y la CAPES apoya los programas de postgrado.
Uno de los principales problemas que debió afrontar el gobierno Sarney fue el desnivel en la formación universitaria Cerca de los dos tercios de estudiantes no tenían nivel internacional y sólo 1 de cada 30 recibían una formación de buena calidad. Se tomó la decisión de impulsar programas de maestría y doctorado, con miras a multiplicar por 10 el número de graduados en el lapso de 20 años. Se previó otorgar unas 5,000 becas para formarse en Brasil y 5,000 para formarse en el extranjero. Actualmente, podemos estimar que hay unos 50 mill graduados de maestros y doctores.
Las prioridades favorecieron a las áreas de biotecnológicas, química fina, nuevos materiales, mecánica de precisión, informática y aeroespacial, Además se creó grandes laboratorios de investigación, entre los que puede mencionarse el laboratorio de radiación sincrotrón un acelerador de protones y equipamiento para la fusión termonuclear.
Por otro lado, se impulsó las relaciones entre los laboratorios de investigación y la industria. El éxito de este esfuerzo fue evidente en' el campo de la computación: hasta octubre de 1987 se había construido un millón de computadoras.
Cabe señalar, que a pesar de los esfuerzos de Brasil, existen problemas en el nivel de la educación secundaria que hace difícil la óptima formación superior. Por otro lado, las orientaciones de la investigación están muy influenciadas por el Hemisferio Norte, dejando de lado temas de gran importancia para el país, como las enfermedades tropicales y acentuando los trabajo de trasplante de corazón, por ejemplo. Además, persiste el bajo interés de la industria por la investigación.
A pesar de estas dificultades, Brasil es el país de la región que mayor provecho puede sacar de su potencial científico. Por ello cabe esperar que tendrá mejores tiempos.