La república, 17 de diciembre de 1990
Víctimas y traficantes
Innumerables crímenes y suicidios son producidos bajo efectos de la droga. Los culpables de tales crímenes, y de tantas otras consecuencias de la droga, son aquellos que, buscando dinero fácil y abundante, trafican poniendo en peligrosa vida de millones de seres humanos. El cerebro, el maravilloso elemento que ha llevado al hombre a las más extraordinarias aventuras científicas y culturales, es atacado brutalmente por la droga. Sus estructuras son estremecidas y su organización destruida, cambiando completamente su visión del mundo interior y exterior: nada es igual a la normalidad, y lo imaginario aparece como real. El cerebro responde a las señales que recibe del medio, después de un procesamiento de la información mediante sus posibilidades físicas. La droga destruye los canales y sustentos de la información, de modo que la víctima vive una realidad trastocada.
Las informaciones científicas son claras. Tomemos el caso de la cocaína, tratada en la revista Sciences et Auenir (número 482). Después de la euforia inicial en los principiantes de consumo de cocaína, viene la etapa de depresión casi permanente y una hiperirritabílidad creciente. Esto es acompañado de cansancio físico, debido ala falta de apetito y al insomnio. En la etapa más grave, los cocainómanos sufren delirios de persecución, creyéndose espiados o perseguidos,
Se sufre alucinaciones próximas del delirium tremens. El paciente tiene la sensación de que su cuerpo está cubierto de animales pegasos y microscópicos.
Sobreviene ansiedad, pérdida de memoria y de concentración, así como la paranoia. Las relaciones sociales y familiares se deterioran, provocando tentativas de suicidio. El sistema nervioso sufre choques que pueden ser irreversibles, Por otro lado, la dependencia de la cocaína tiene efectos catastróficos, y la interrupción abrupta de] consumo puede provocar un estado de angustia agudo, una profunda depresión.
Los experimentos con animales muestran que los cocainómanos prefieren la droga antes que los alimentos, aun cuando no hayan comido durante varios días. Si se suministra la droga a voluntad, el animal continúa consumiendo hasta el estado de convulsiones o muerte por sobredosis.
A estas alturas es necesario saber que la dependencia de la cocaína es función de la historia del paciente, y del medio en que se desenvuelve, como lo afirma el doctor Claude Olievenstein en la revista Inipact, Science et Societé (Unesco,número 133). Una de las causas más fuertes de cocainomanía es la frustración, la que nos introduce a la droga como refugio.
Bajo efectos de la droga, los valores morales y culturales desaparecen por completo. Así 1a vida, máximo valor de toda comunidad, pierde todo sentido. Los crímenes, los vicios y la locura son las imágenes que representan dramáticamente la historia de la droga.
Esto debe hacer reflexionar cuando la sociedad juzga a los traficantes de drogas y a las víctimas de las mismas, que niuchas veces se ven envueltas en historias de crímenes. En estos crímenes, los protagonistas deben ser tratados por personas que tengan conocimientos científicos, de modo a que no se les juzgue como personas normales sino como víctimas de la droga. La sociedad debe afrontarla realidad de las drogas combatiéndola, y curando a sus víctimas, muchas de las cuales están en prisión.
Finalmente, debe comprenderse que en las drogas, no se debe comenzar nunca: iniciar ese camino es el principio del fin.