El peruano, 11 de marzo de 1991
Carrera nuclear en América latina
El 16 de agosto de 1945. EEUU, lanzó una bomba nuclear sobre la ciudad de Hiroshima, cuando la segunda guerra mundial estaba terminando. En menos de 48 horas murieron unas 150,000 personas. En agosto de 1949, la Unión soviética rompió el monopolio nuclear de EE.UU, iniciándose desde entonces una frenética carrera nuclear que aterrorizó al mundo.
En esta carrera se inscribieron países grandes y pequeños.
En 1957, Naciones Unidas creó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para impulsar los usos pacíficos de la energía nuclear y evitar las aplicaciones militares. En ese sentido la mayoría de los países firmaron el tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP)
En nuestro continente, Argentina, Brasil y Chile no han firmado el tratado. Estos países son los que precisamente tiene mayor grado de desarrollo nuclear en la región.
El actual director ejecutivo de la Comisión de Energía Atómica (C.ChE.N.), Dr. Francisco Brieva, declara que Chile no firmó el Tratado “porque esas son decisiones esencialmente geopolíticas” (revista GRECES 90, Agosto 1990)
Entre el 21 y 25 de enero, en Santiago de Chile, se realizó el “Primer taller sobre reactores Nucleares de Investigación en América Latina”, en dicha reunión se vio con claridad que el impulso nuclear en la región no respondió a planes coherentes de desarrollo, sino que fue inducido por una competencia nuclear instintivamente defensiva.
Actualmente, tanto en Argentina como Brasil cuentan con la tecnología para construir bombas atómicas. Chile va en camino..
En Chile, el 13 de octubre de 1974, entro en funcionamiento un reactor de 5 megavatios, produciéndose y controlándose una reacción de fisión en cadena. El 4 de febrero de 1977. Chile puso en funcionamiento u segundo reactor nuclear. El 24 de octubre. El Gral Augusto Pinochet inaugura el Centro Nuclear “Lo Aguirre”, dirigido por el ejército.
El 5 de noviembre de 1977, el Perú y Argentina suscribieron un contrato para la construcción de un centro nuclear en Huarangal, que contaría con un reactor de investigación de 10 megavatios. El 19 de diciembre de 1988. el reactor RP-10 entró en funcionamiento.
Lo común de los casos de Perú y Chile es que los reactores nucleares, están funcionando solo parcialmente.
En el caso peruano se usa solo el 1% de la capacidad del reactor. Ante la pregunta de porqué se construyó otro reactor si el primero era usado parcialmente, el jefe del reactor del “ LO Aguirre” respondió que fue una decisión política.
Otro problema que enfrentan los reactores peruanos y chilenos es que no logran librarse de esa imagen de misterio militar, inhibiendo la participación de los investigadores de otras instituciones de investigación y de las universidades.
En 1980, en el centro Nuclear “Lo Aguirre” se montaron plantas experimental es de concentración de uranio, como parte de un programa de autosuficiencia en la utilización de la fisión nuclear. El 30 de diciembre entró en operación una planta experimental de purificación de uranio.
Chile apunta al combustible nuclear necesario para los reactores o para la bomba atómica. Aun cuando éstos países tiene reactores que no son usados en su plena capacidad para aplicaciones pacificas, se están dirigiendo hacia la tecnología crítica.
En 1985, el Brigadier J. Mir Dupo, director ejecutivo de la C.Ch.E.N., declaraba que se procederá a una intensificación de la investigación y desarrollo a nivel experimental de tecnologías del ciclo de combustible nuclear para dar respuesta, con una factibilidad técnico económica, a la alternativa energética nuclear.
El actual director ejecutivo de la C.Ch.E.N. o, Francisco Brieva, afirma que en 1990, no se tiene un alto nivel de desarrollo en el ciclo de combustible nuclear, que “tiende a poder generar localmente la capacidad de producir uranio enriquecido con propósito no bélico”. La verdad es que el dominio del ciclo del combustible nuclear lleva tanto a las aplicaciones pacificas como a las bélicas.