16 Mayo, 2004
Físico nuclear
Articulos

 

La República, 03 de abril de 1991

Cómo sobrevivir

Para avanzar hacia el desarrollo por los caminos de la ciencia y la tecnología “es esencial que cinco grupos de gente: gobierno, instituciones financieras, empresas, educación y comunidades científicas cooperen estrechamente” (Building Science and Technology Capacity in the South”, Abdus Salam premio Nóbel., tercera Conferencia General de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo, Caracas, 16 de octubre 1990). A ello responde el “Foro sobre Ciencia y Tecnología para el Desarrollo” a realizarse próximamente. Respecto al tema del foro, es necesario tal vez recordar algunos puntos de actualidad.

1. Los investigadores de los institutos especializados están en la peor de las situaciones de toda su historia. Por más calificaciones, diplomas, títulos, premios o productividad que demuestre, tienen techos remunerativos equivalentes a la cuarta parte de las correspondientes a los empleados dedicados a la administración de los mismos institutos. La razón: los institutos tienen tratamiento similar al de los ministerios, de modo que un investigador tiene una remuneración equivalente al de un pagador de ventanilla.

2. La infraestructura física de los institutos especializados ha sido abandonada, dejándose sin concluir equipamientos de laboratorios tan importantes como los del Centro Nuclear de Huarangal.

3. La Industria, que aún en sus mejores tiempos no prestó importancia alguna a la investigación científico-tecnológica, trata de sobrevivir en base a facilidades tributarias, arancelarias y de sueldos insignificantes, pero no logra aumentar su eficiencia y competitividad en base a la innovación científico-tecnológica.

4. La universidad, igualmente sin infraestructura física, no logra convertirse en generadora de innovación tecnológica o empresarial.

5. Los políticos y economistas, abogados en sus planes cortoplacistas, no logran ver el mediano plazo, dejando al país prácticamente a la deriva en un mar de incertidumbre.

6. Los investigadores, cada vez con menos esperanza, abandonan sus puestos para emigrar a laboratorios extranjeros o dedicarse a empresas rentistas.

7. El gobierno, obsesionado en su decisión de librarse de empresas estatales, no logra comprender que es el primero que debe promover y desarrollar la investigación científico-tecnológica y el último en abandonarla.

8. Los institutos y las universidades, incomunicados entre sí y aislados de la industria, no atraen recursos privados para crear empresas eficientes y competitivas.

9. La cooperación internacional se orienta cada vez más en función a los intereses de los países donantes de recursos económicos.

10. La competencia tecnológico-comercial internacional se acentúa en el área de nuevas tecnologías, dejando casi sin posibilidades de supervivencia para el siglo XXI a los países sin investigación.

Analizando estos aspectos de la realidad de nuestro país, vemos la urgencia del “Foro sobre Ciencia y Tecnología para el Desarrollo”, que se llevará a cabo en medio de la peor crisis socioeconómica de nuestra historia. La epidemia de la edad media que nos ataca es prueba irrefutable del atraso que vivimos y que debemos superar con los conocimientos adquiridos y con los que descubriremos en el camino de la investigación.