La república, 30 de noviembre de 1991
Guerra contra la polución.
El premio Nobel de Química 1991fue adjudicado a Richard Ernst, por su trabajo sobre técnicas de resonancia magnética nuclear, desarrolladas para analizar estructuras tridimensionales de moléculas orgánicas o inorgánicas en solución. De esa forma, se acentúa la interacción entre la química moderna y la física. En nuestro país, como veremos en esta nota, esa interacción también se intensifica, gracias a que contamos con laboratorios nucleares que brindan servicios en aspectos tan variados como análisis de alimentos, polución, minerales, entre otros.
En el reciente Congreso Peruano de Química, se mostró que las innumerables sustancias producidas en reacciones químicas, usadas para mejorar la vida humana, paradójicamente nos están trayendo riesgos antes insospechados. La química, colocada en el origen de esas reacciones, hoy se pone en la vanguardia de la lucha contra la amenaza de la polución de nuestro planeta; y lo hace usando sus viejas técnicas, pero también las nuevas, creadas en modernos y complejos laboratorios nucleares.
La química se encuentra más cerca del público que cualquier otra ciencia. El interés por las ciencias químicas se ha mantenido, a pesar de la crisis económica por la que atraviesa el Perú. Pero debemos mencionar que los temas han variado, influenciados por la situación crítica de los sectores productivos.
Hace algunos años, cuando las minas daban enormes ingresos al país, los laboratorios trabajaban a tiempo completo en análisis de minerales. Hoy, la minería y la industria están al borde de la quiebra, y sus demandas de análisis han disminuido. Los laboratorios con instrumentos de absorción atómica v cromatografía de gases los más numerosos en el país- tienen que cambiar de dirección.
Las preocupaciones del mundo moderno, sobre todo en los países industrializados, han cambiado hacia la protección del medio ambiente. En ese rubro, la tarea es de la talla de la enorme contaminación de nuestro planeta.
En el país, afirma la Dra. Carmen Ruiz de Pardo, el ejemplo dramático del río Rímac y de las playas .han provocado la movilización de los químicos, los que tratan de poner a punto técnicas de análisis, de limpieza de y descontaminación del aire.
En esa tarea de protección del medio ambiente, también han ingresado técnicas modernas de la química nuclear, las que son capaces de analizar concentraciones muy bajas de elementos. En el Centro Nuclear de Huarangal se ha analizado, por ejemplo, el contenido de cadmio -elemento tóxico- en alimentos y material biológico, medí ante el análisis por activación neutrónica radioquímica.
Pero las radiaciones no sólo sirven para analizar los elementos tóxicos, sino que también ayudan a combatir la contaminación, destruyendo, por ejemplo, bacterias dañinas para el hombre.
La Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de San Marcos analiza la contaminación radiactiva del aire y alimentos. La contaminación radiactiva también es analizada en el IPEN.
Cabe mencionar que, debido a la naturaleza de nuestro suelo, la química nuclear no ha abandonado sus antiguos temas: sigue analizando uranio, minerales, muestras arqueológicas y geológicas en nuestro país. Pero la competencia tecnológico comercial llevan los químicos hacia nuevos campos.