La República, 05 de octubre de 1992
El paciente del mundo
La Federación de Científicos Norteamericanos ha ofrecido, al presidente Alberto Fujimori, cooperar para resolver los problemas peruanos. De aceptar el ofrecimiento, el Presidente estaría colocando al Perú como paciente del mundo, con dificultades para curarse solo.
Cuando uno busca el diagnóstico que de nuestro país hacen los extranjeros, encuentra mucha coincidencia con lo que dice Vargas Llosa desde Berlín en su artículo “Pobre Perú” (time, 29-09-1992), sobre todo en lo referente a las raíces quintocentenarias de la crisis peruana: “La razón está en una historia que comienza hace casi cinco siglos con el trauma de la conquista española. Se estableció una división jerárquica en la sociedad peruana ente una élite occidentalizada próspera y una inmensa masa de gente de origen indio, a quienes la élite explotaba sin misericordia”. Luego describe las extremas injusticias reinantes en el país.
Según los investigadores, la estabilidad política y la no violencia reposan sobre bases muy frágiles, mientras que el llamado “caldo de cultivo” ha fermentado tanto que el más pequeño error nos podría llevar a situaciones caóticas con difícil salida, el que evidentemente podría ser aprovechas por personajes que se alimentan de sopas de frustración, resentimiento, odio y racismo.
En la historia peruana, la violencia que se vive hoy parece haberse amamantado con sangre ayacuchana. ¿En qué momento nació el monstruo llamado violencia y que ha causado 25 000 muertos? ¿Quién le dio sus primeros alimentos? ¿Qué errores cometió el Estado peruano, o no los cometió? Analizar científicamente estos problemas, lejos de la exaltación, es una tarea a la que deben dedicarse multidisciplinariamente los investigadores peruanos y, si es necesario, hacerlo en colaboración con científicos del mundo.
El Perú necesita respuestas satisfactorias para evitar la confusión. Vargas Llosa afirma que uno de los errores históricos que empobreció más al Perú fue las nacionalizaciones de Velasco (1968-1975). ¿Cabe preguntarse que si la pobreza necesariamente genera violencia y si fue eso los que encendió la hoguera ayacuchana?
Simon Strong, en su publicitado libro “Sendero Luminoso, el movimiento subversivo más letal del mundo” va por otro lado.
“En 1969 estalló la primera bomba de tiempo”. Se refiere a la ley restrictiva de la gratuidad de la enseñanza secundaria dictada por Velasco; a la explotación de Abimael de descontento popular en Ayacucho y Huanta para organizar manifestaciones; a la consecuente muerte a balazos de dos niños por arrojar piedras, al ametrallamiento del cortejo fúnebre de las víctimas; a la represión sangrienta sobre los manifestantes. Abimael estaba servido.
La violencia genera violencia. Michael S. Serrill del Time habla de las 25 mil muertes causadas “por los senderistas (Maoist guerrillas) y las algunas veces igualmente brutales fuerzas de seguridad”.
Surge pues la necesidad de romper la espiral de la violencia, con mayor razón la violencia indiscriminada. En ese sentido la DINCOTE con sus métodos de infiltración e identificación precisa de activistas se ha levantado como el peor enemigo del senderismo.
Independientemente de los resultados, todos comprenden, sin embargo, que el paciente necesita un tratamiento largo y que compromete la educación, los cambios estructurales y el desarrollo científico tecnológico.