La República, 13 de octubre de 1992
Proezas recientes
En nuestro país se suele inaugurar –con amplia difusión periodística-construcciones de edificios, puentes, represas, etc., pero pasan inadvertidos los logros de científicos peruanos que comienzan a dominar técnicas modernas. Esta nota da cuenta de tres avances importantes de investigadores que se convierten en pioneros de algunas técnicas modernas de análisis en nuestro país.
En diciembre de 1989, cuando se inauguró el reactor RP-10 de Huarangal, me vi de pronto ante la responsabilidad de dirigir a los físicos de Huarangal hacia la óptima utilización de esa preciosa máquina. La cuestión no era fácil porque, debido a las restricciones económicas, no se podía adquirir equipamiento moderno. Rápidamente se comprendió que habría que utilizar los recursos en forma óptima y avanzar lo que se podía.
Con apoyo de CONCYTEC y la colaboración del físico español Vicente Alcober (quien nos trajo en sus maletas un valioso regalo que completaba el equipamiento instalado), Yuri Ravello, Herminio Hinostroza, Nilo Cornejo, Israel Huapaya y Agustín Zúñiga lograron hacer funcionar un sistema de radiografía neutrónica que permitía ver los secretos guardados en objetos tecnológicos importados con la prohibición de abrirlos. Hoy estamos en capacidad de ver cómo están construidos los objetos que compramos sin violar las restricciones impuestas por los vendedores.
Otro logro importante de los físicos peruanos fue la puesta a punto de un sistema de huellas nucleares, que permitió que Patricia Pereyra de La Católica hiciera su tesis sobre detección de partículas alfa. Para ello. Nuevamente con apoyo de CONCYTEC, se logró instalar un laboratorio para ampliar las huellas que dejaban las partículas nucleares en láminas de plástico. Manuel Brocca de la UNI logró utilizar esa técnica para datar vidrios volcánicos de Arequipa, con una aproximación similar a la obtenida en modernos laboratorios.
Hoy en día, el geólogo arequipeño Guido Salas, el físico cusqueño Honorio Barrientos, Manuel Broca de la UNI, Agustín Zúñiga y Pablo Flores del Centro Nuclear de Huarangal –a los que se está uniendo el joven estudiantes de Maestría Dante Góngora de Arequipa- han conformado un equipo que utiliza las técnicas de huellas nucleares con el reactor para fechar erupciones volcánicas, riesgos sísmicos, y hasta orígenes de material arqueológico. Estos trabajos son realizados siempre con el apoyo del CONCYTEC.
Finalmente, cabe mencionar que el último y más extraordinario logro corresponde a los físicos Sergio Benites y Yuri Ravello. Estos jóvenes científicos han logrado producir por primera vez y sin equipamiento caro el fenómeno llamado difracción neutrónica , que permite determinar como están construidos ciertos cristales de valioso materiales. El entusiasmo de estos jóvenes científicos es tal que, olvidando cómo pasa el tiempo, llegan a trabajar 24 horas sin parar. La placa fotográfica del fenómeno de difracción, prueba irrefutable de su éxito, conforma desde el mes de septiembre de 1992 un trofeo científico de gran valor.
Los éxitos logrados por los científicos de Huarangal son invalorables y merecen el apoyo de la comunidad. Con ello se ratifica que en nuestro país se produce científicos de primera calidad. La Sociedad Peruana de Ciencia y Tecnología (SOPECYT), de la cual estos jóvenes son miembros, puede sentirse orgullosa de ellos.