La República, 20 de julio de 1993
Formación científica
La preocupación mundial por la niñez nace de la inquietud por el futuro de la humanidad. Los primeros años de vida son fundamentales para el desenvolvimiento futuro del hombre. Por ello, la preocupación de un país por la niñez debe manifestarse en acciones concretas tendientes a la exploración de toda su potencialidad. Esta potencialidad es inmensa, pero desafortunadamente –en casi todos los casos- se pierde por falta de recursos económicos o por falta de interés para convertirla en capacidad.
Siendo la ciencia y la tecnología las herramientas básicas para vivir en el siglo XXI, el que se caracterizará por su alto contenido científico tecnológico, el Centro de Preparación para la Ciencia y la Tecnología (CEPRECYT) ha decidido preparar una generación de científicos para el siglo XXI. Con ello se estaría abriendo una gran puerta para ingresar sin tropiezos al siglo de las maravillas tecnológicas.
Para el CEPRECYT, como debe ser, la ciencia es experimental. En tal sentido, la preparación de los niños se basa en la experimentación en física, química, electrónica, biología y diversos campos de la ingeniería.
Para lograr esos objetivos, ha sido necesario la colaboración del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) y la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Ingeniería. Los investigadores de estas instituciones han entregado su experiencia científica y pedagógica para mostrar a los niños que la ciencia no es tan dura como suele pintársela, cuando no se le ha conocido desde la niñez. Así, los niños del CEPRECYT han podido realizar experimentación en laboratorios profesionales, conociendo los procesos de irradiación de alimentos para su conservación, detección de la radiactividad, reacciones químicas y diversos otros temas que les serán familiares en el futuro.
Ciertamente, la observación del fenómeno será acompañada con la interpretación o la comprensión. Para ello es necesario la dirección de investigadores profesionales, para quienes la tarea de la experimentación es cosa diaria.
La experiencia es rica y estimulantes, porque revive ese interés y curiosidad de la niñez que puede canalizarse hacia la ciencia, actividad que parte precisamente de la curiosidad conservada desde la etapa infantil.
Por otro lado, la formación científica no sólo es necesaria para los futuros científicos, sino que es fundamental para personas de diversas profesiones, porque les forma el espíritu presto para el análisis objetivo de procesos en los diversos campos de la actividad humana.
Además, las carreras científicas se han convertido en universales, de modo que los investigadores tienen el mundo entero para desempañarse como profesionales. Esta realidad se refleja en el hecho que la mayoría de nuestros mejores científicos están participando en proyectos de investigación en diversos países, especialmente en EE.UU., Europa y Japón.
Finalmente, cabe notar que la ciencia, desde hace mucho tiempo ha dejado de ser un pasatiempo de la nobleza o de los ricos. Hoy, la ciencia ha roto barreras sociales y económicas. En tal sentido, es valiosa la participación de la Southern Perú a través de becas a los niños científicos con menores recursos económicos.