El Dominical, 26 de septiembre de 1993
Pronóstico reservado
Ciencia Peruana en emergencia
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología /CONCYTEC/ cumple 25 años y el área de su responsabilidad se encuentra al borde del colapso. Ante la gravedad del caso, hemos acudido al Ing. Carlos Chirinos, presidente de esa institución, para que nos diga cuál es el verdadero estado del paciente.
¿Cómo afronta el CONCYTEC la escasez de recursos para la ciencia y la tecnología?
Recordemos -que contrario a lo que sucedió en países que hoy son desarrollados- la ciencia y la tecnología nunca tuvieron significado en los planes de desarrollo en el Perú. Ante estas circunstancias y faros, con la participación de instituciones estatales y privadas, hemos llegado a elaborar un documento básico cuyos detalles finales se están revisando. Este documento será presentado al CCD y a la Presidencia de la República.
Paralelamente, estamos promoviendo la comunicación entre los investigadores tendiente a mejorar la colaboración por disciplinas. En ese sentido, por ejemplo, se ha creado la Asociación de Decanos y Directores de Escuela de Química e Ingeniería Química.
Asimismo, hemos logrado establecer un convenio de colaboración entre las universidades de Ingeniería, Católica, San Marcos, el Instituto Peruano de Energía Nuclear y el CONCYTEC para optimizar los recursos de la investigación y formación en física y aprovechar la cooperación del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), el que comenzará con una maestría en física. También apoyamos los proyectos de colaboración entre el IPEN y la Universidad Nacional de Trujillo.
Por otro lado, estimulamos la iniciativa de la Universidad de Ingeniería –a través de la empresa UNITEC- para establecer un puente entre el mundo académico, centros de investigación y la industria (SIN, CAPECO, APEMIPE) tendiente a mejorar la eficiencia y la productividad nacional y generar recursos propios para las universidades.
Algo más, nos desplazamos por todo el Perú llevando libros, otorgando becas para profesores que realizan estudios de postgrado, poniendo a su disposición la cooperación internacional. Nos preocupamos por lograr un cambio en la Ley Universitaria en beneficio del investigador.
Recordemos que el CONCYTEC subvenciona pequeños proyectos de investigación que se realizan en todo el país.
Todo ello permite que la ciencia y tecnología no desaparezcan en el país.
Pero en concreto ¿no hay recursos para lograr avances significativos en esta área vital para el desarrollo?
Habría que comparar los catorce millones de dólares anuales durante los cuatro primeros años del período anterior, el casi nulo presupuesto del quinto año de ese mismo período los cerca de millón y medio del presupuesto a principios del 93. Esperamos que el 94 sea muchísimo mejor.
De tres millones y medio a catorce hay bastante distancia... Pero hay un problema urgente que no se resuelve. Me refiero al éxodo de científicos que tiene visos de catástrofe. Hace más de dos años, la Sociedad Peruana de Ciencia y Tecnología (SOPECYT) presentó un proyecto de Ley del Investigador que, de haber sido promulgada, habría disminuido la fuga de talentos, y no hay respuesta.
Nosotros perfeccionamos ese proyecto y lo presentamos al Parlamento anterior que no pudo concretar por razones conocidas (N. R. 5 de abril). Lo estamos actualizando para presentarlo al CCD.
Ojalá que no sea demasiado tarde...
Pero el problema principal lo constituyen las condiciones de trabajo. Las universidades tienen equipamiento obsoleto y los investigadores no cuentan con las herramientas para realizar sus investigaciones. Esta es la primera causa de la disminución de nuestra comunidad científica.
Ello ha sido responsabilidad del Estado, que no ha priorizado un sector de vital importancia para el futuro del país, a pesar que prometió tecnología...
Es utópica pensar que el Estado pueda hacer frente al problema. También es utópico que las universidades generen recursos suficientes para equiparse. Debemos recurrir a la cooperación internacional y otorgar esos recursos a centros de excelencia por disciplina, para evitar que se diluyan sin resultados positivos.
Muy pocos profesores universitarios realizan investigación, debido a que usan su tiempo para trabajar en varios lugares y poder sobrevivir. ¿Por qué el CONCYTEC no acuerda ingresos suplementarios a los que realizan proyectos que subvenciona?
El problema es económico, el CONCYTEC por ahora no tiene los suficientes recursos para ese fin.
Vemos que la realidad presente no es halagadora... ¿Es Ud. Optimista?
Sí, porque la crisis económica está pasando y es tiempo de preocuparse por la ciencia. En ese sentido va el trabajo en el documento básico que estamos elaborando...
Ud. Sabe que la ciencia es experimental, por lo tanto, seguimos preocupados porque la ciencia sigue sin un apoyo concreto y significativo por parte del Estado y no se desarrolla en la industria privada...
La industria privada tiene problemas básicos de supervivencia, pero no dejan de pensar en ello para el mediano y el largo plazo.