La República, 01 de noviembre de 1993
Genética Médica
Desde 1988, se ha intensificado las investigaciones sobre el genoma humano, en el marco de un programa internacional de investigaciones sobre cartografía genética. Este programa significa una sistematización de esfuerzos dispersos que ya se desarrollaban en diversos laboratorios. Entre las diversas aplicaciones del análisis genético, está la determinación de la paternidad de seres humanos, lo que se logra con sólo comparar células procedentes de dos personas. Como se sabe, estas técnicas ayudarán en la investigación de los restos óseos encontrados en Cieneguilla, cuyo objetivo es saber si estos corresponden a hijos o hermanos de los familiares de los desaparecidos de la Cantuta.
Desde su concepción, el hombre lleva consigo una herencia genética tomada del padre y de la madre, que define sus características que están codificadas en los genes, a los largo de la macromolécula ADN.
Leyendo el ADN puede entonces conocerse la procedencia genética de las personas, pudiendo deducirse la pertenencia familiar e incluso étnica.
Esquemáticamente puede decirse que para cada característica del ser, existen dos genes, uno que viene del padre y otro de la madre. Pero de los dos sólo se manifiesta el llamado gen dominante, quedando silencioso el otro gen llamado recesivo. En el proceso que comienza con la unión del espermatozoide y el óvulo, en forma completamente arbitraria, se juntan una gene de la madre y un gene del padre. Así puede darse el caso que un gene recesivo de uno de los progenitores se convierte en dominante en el hijo.
Lo que acabamos de mencionar explica porque alguno padres normales tienen hijos enfermos, y otros con defectos tienen hijos sin problema. Cuando hay uniones entre de un pequeño grupo étnico o familiar, se abre la posibilidad que dos genes recesivos se encuentren en un descendiente, dando lugar a defectos o enfermedades. Esto también explica las deformaciones o enfermedades en miembros de familias nobles endogámicas o en aisladas tribus selváticas.
Hoy en día las investigaciones genéticas son multidisciplinarias, requiriendo por ello un intenso trabajo de transferencia científica entre especialista de temas complementario. Por ejemplo, la necesidad de la informática en proyectos del genoma da lugar a la introducción de los especialista informáticos en la biología y de los biólogos en la informática, la multidisciplinaridad del estudio genético comienza desde el descubrimiento de la estructura del ADN realizado por un físico y un bioquímico.
En el Perú, la genética para fines médicos es usada en varias instituciones científicas. Entre estas tenemos al Instituto de Enfermedades Tropicales, donde el Dr. Martín López aplica la genética para el diagnóstico temprano de la Uta con fines de curación.
En nuestro país puede intensificarse los trabajos de análisis genético, porque se cuenta con los profesionales para ello. El establecimiento de la técnica en nuestro país lo pondría en la vanguardia en América Latina. En esto coincide los biólogos Marco Espinoza y Mario Morote del Centro de Preparación para la Ciencia y Tecnología (CEPRECYT), y la Dra. María Quiroga de Michelena, del Instituto Genética. La Dra. Michelena especialista en genética médica, es una de las pioneras en las aplicaciones de la biología molecular en medicina.