Universidad, institutos y empresas
En el mundo entero esté surgiendo interés por la relación entre la empresa, los institutos, la universidad y el estado . En el Perú, esta relación se está empezando a cultivar, lo que debe incentivarse para aumentar las posibilidades de desarrollo nacional.
En Estados Unidos, país que está recuperando terreno en la competencia tecnológica-comercial, se realizó una encuesta entre 1000 ejecutivos, para escoger las mejores ciudades de EE.UU. para sus empresas. En primer lugar quedó el área metropolitana de Raleigh/Dirham (Carolina del Norte). ¿Por qué esta selección? La razón es que allí se encuentran tres universidades dedicadas a la investigación, con 34,000 científicos investigadores en temas de punta, y las relaciones entre la universidad, la Empresa y el Gobierno estatal son óptimos.
En el Perú, los institutos de investigación científica y tecnológica tienen una historia que muestra con gran claridad la evolución de la política, se han creado condiciones que obligan a replantear el tema.
Uno de los más antiguos centros de investigación es el Instituto Geofísico del Perú, que fue fundado e impulsado por el Ingeniero Alberto Giesecke. La suerte del IGP, como suele decir el renombrado científico, fue de encontrar condiciones excepcionales, únicas para su desarrollo. Se trata de la dirección horizontal que toma el campo magnético en Lima, que permite una serie de investigaciones al respecto. Estas condiciones hicieron que universidades extranjeras prestaran atención y otorgaran recursos para realizar investigaciones. Otro instituto favorecido fue el IPEN, el que tuvo el apoyo del Gobierno militar, este gobierno preocupado por el impulso nuclear que tomaba Chile, creyó ver un cierto riesgo militar si el Perú no iniciaba un programa adecuado.
Estos institutos como otros nacieron aislados de la Universidad. Hasta ahora siguen formalmente en esa situación. Sin embargo, con el tiempo, los investigadores sobre todo los más jóvenes de los institutos fueron ingresando como docentes a las universidades, estableciéndose un nexo real, aunque no planificado, entre los institutos y la Universidad.
Hoy en día, los investigadores de los institutos son a la vez profesores universitarios y de institutos tecnológicos superiores. Estos investigadores llevan sus alumnos a los laboratorios de los institutos para realizar prácticas de cursos regulares o como practicantes pre-profesionales. Algunas veces los alumnos ingresan como tesistas en los laboratorios de los institutos.
Ello genera una colaboración natural entre institutos y universidades, la que se concreta en algunos casos en proyectos de colaboración Inter-institucional con apoyo de organismos internacionales.
Esta situación de los investigadores, de pertenencia al binomio universidad-instituto, constituye un modelo a ser aplicado a otro binomio de trascendencia tecnológica-comercial, conformado por la universidad y la empresa. De esa forma, las empresas podrían contar con profesores universitarios, los que constituirían un canal para captar a los mejores estudiantes, después de las prácticas pre-profesionales y de sus trabajos de tesis.
Además de lo que acabamos de mencionar, es necesario recordar que los organismos de colaboración internacional están priorizando proyectos con beneficiarios inmediatos, los que se materializan a través de la empresa.
Esta forma de fortalecer la relación entre la Universidad
y la empresa, favorecería la posibilidad de realizar investigación
científica y tecnológica en la universidad, en relación
con las necesidades de la empresa, la que sería positiva en el sentido
de la competitividad empresarial y el rol de la Universidad en la Sociedad.