La república, 20 de Noviembre de 1994
Tecnología y desarrollo
En la confrontación tecnológico-comercial globalizada, los países industrializados han puesto especial énfasis en la relación de la investigación científica y tecnológica con los procesos productivos. En América Latina, varios países comienzan a diseñar mecanismos para fomentar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, incentivando la creatividad e innovación.
En Brasil, Argentina, México, Colombia y Venezuela, para promover la innovación, se acude al financiamiento en innovación tecnológica y a la capacitación permanente de personal. Asimismo se observa la creación de centros de ciencia y tecnología por los gremios empresariales, con apoyo de universidades y otros centros de investigación.
La apertura de las fronteras comerciales, con la importación masiva de productos, ha creado la necesidad de impulsar el desarrollo tecnológico.
Por otro lado, se ha creado mecanismos de cooperación internacional, como el proyecto Iberoeka con España, y el Programa Bolívar con el auspicio del BID.
Cabe resaltar el tema de los recursos humanos, sin los cuales no hay ninguna posibilidad de desarrollo. Los altos niveles profesionales y técnicos, con capacidad para aprender continuamente y adaptarse al cambio permanente el ambiente tecnológico y comercial, son buscados por todos los medios disponibles. Ello porque se reconoce que la competencia internacional se da en ese campo, en el nivel de sus profesionales y técnicos.
En el Perú, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONCYTEC, está propiciando el acercamiento entre las empresas, las universidades y los centros de investigación. Para ese propósito se ha creado el Grupo de Desarrollo Tecnológico Empresarial para la Competitividad (DETEC), teniendo como principales animadores actualmente a Mariano Cucho, del CONCYTEC, Alberto Wurst, de UNITEC-UNI y Eduardo Ismodes, de la Universidad Católica. DETEC está conformado por los gremios empresariales, tales como CONFIEP, SIN, IPAE, CAPECO, APEMIPE, entre otros, y de las universidades UNI, PUC, U. de Lima, Agraria, UNMSM y centros de investigación, como el IPEN, IMARPE, ITP, entre otros. En este esfuerzo se deberá aprovechar la existencia adquirida por otros países latinoamericanos, cuyas realidades, por razones históricas, son similares a las nuestras.
En realidad, estamos en un entorno internacional que debe inducirnos a la creación de asociaciones multinacionales en el campo de la ciencia y la tecnología. La creación de la Comunidad Europea o el reciente convenio de libre comercio entre Canadá, EE.UU. y México, son sólo algunos ejemplos de las grandes alianzas tecnológico-comerciales entre los países. Es claro que si no iniciamos en forma seria y decidida un proceso de integración científica y tecnológica en América Latina, nuestras posibilidades de desarrollo disminuyen drásticamente.
Por ello, un intercambio de experiencias en desarrollo tecnológico integrando empresa, universidad y centros de investigación, apuntando a futuros programas de colaboración entre países latinoamericanos es impostergable.
Los gremios empresariales de la industria pequeña, mediana y grande, las universidades, los centros de investigación y las entidades financieras tienen la responsabilidad de buscar las vías más adecuadas de colaboración.
La innovación tecnológica, la demanda empresarial de tecnología, los mecanismos de vinculación entre el mundo académico y la empresa, los mecanismos de financiamiento para esa vinculación, entre otros, son temas que merecen un urgente análisis.
Los investigadores sobre desarrollo en el mundo están produciendo una avalancha de teorías sobre el tema de la competitividad. Se habla de calidad total, reingeniería, ingeniería recurrente, entre otros términos. Sin embargo, el tema permanente es el del conocimiento. En tal sentido, el rol de las universidades y los centros de investigación son fundamentales en este proceso.
En ese marco, el proyecto de Monitoreo de Nuevas Tecnologías de la Comisión Europea, Universidad Simón Bolívar-Bolivia, está participando con la finalidad de conocer las experiencias más recientes en el tema de vínculo empresa-universidad en la Región Andina.