OPINIÓN, 18 de julio de 1995
Cincuenta años de poder nuclear
Hace cincuenta años se vivía uno de los periodos más críticos de la historia de la humanidad. Mientras la guerra cobraba millones de vidas bajo las millones de toneladas de dinamita que cayeron sobre las ciudades, un grupo de Científicos ponían a punto una arma infinitamente más terrorífica que las armas conocidas: la bomba atómica, la que fue probada por primera vez el 16 de julio de 1945, en Nuevo México, EE.UU.
La bomba atómica tuvo origen en Berlín y en París. En diciembre de 1938 los científicos Frederick Strassmann y Otto Hahn descubrieron el fenómeno de la fisión, en el que lo partícula llamada neutrón al ingresar al núcleo de uranio 235 lo fisiona en dos fragmentos. A principios de 1939, Frederic Joliot y sus colaboradores, en París, descubrieron que los fragmentos emiten neutrones, es decir el mismo tipo de partículas que inician la fisión de¡ uranio 235. Ello abría la posibilidad de la llamada reacción en cadena y, por ende, de un explosivo nuclear Frederic Joliot inmediatamente presentó una patente de un explosivo, pero la puso en un sobre sellado para ser abierto después de¡ término de la guerra.
El poder destructivo de un eventual explosivo nuclear era aterrador. Los científicos europeos que escaparon de la persecución nazi, convencieron a Albert Einstein para que firme una carta dirigida al presidente de EE. UU. solicitando se inicie un proyecto para construir una bomba atómica, antes que los científicos alemanes al servicio de¡ nazismo.
Así nació el proyecto Manhattan que puso en funcionamiento un complejo sistema de investigación multi institucional cuyo objetivo era la construcción de la bomba atómica Para esa construcción se fundó el laboratorio Nacional los Alamos, en Nuevo México, donde se concentraron los más brillantes científicos de la época, venidos de Europa. El director científico del proyecto fue el físico Robert Oppenheimer, conocedor de! medio científico europeo.
El primer problema que tenía que ser resuelto era el enriquecimiento de¡ uranio. El uranio natural está compuesto por 99.3 % del isótopo uranio 238 y 0.7 % de uranio 235. Sólo este último es adecuado para el artefacto nuclear. La separación del uranio 235 de¡ uranio 238 es un complejo problema tecnológico, debido a que ambos isótopos tienen las mismas propiedades químicas. Para ello, entre 1943 y 1945, se construyó la planta de separación de Oak Ridge Producido en los reactores de Hanford y Oak Ridge se tuvo también el plutonio 239 como combustible para la bomba atómica.
Paralelamente a la obtención de¡ combustible, los físicos diseñaban el rnecanismo de explosión de¡ artefacto nuclear Con ese objetivo tuvieron que hacer innumerables cálculos y experimentos. Para el diseño era necesario saber cuántos neutrones se emiten en promedio en cada fisión, cuál es la probabilidad para que un neutrón fisione un núcleo fisionable.
Obtenidos los datos experimentales, se calculó la masa crítica de uranio 235 para lograr un explosivo nuclear, resultando que eran necesarios unos 10 kilos.
El mecanismo que se diseñó se basa en la unión abrupta entre dos partes de masas subcríticas de uranio 235, la que producía entonces la masa supercrítica y se iniciaba la reacción en cadena conducente a la explosión. El mecanismo se logró con explosivos convencionales que juntaban las partes envueltas en un envase suficientemente resistente como para que la explosión química convencional no dispare el material antes de la explosión nuclear.
Con todo listo quedaba hacer la prueba nuclear, en un lugar despoblado y alejado de las ciudades, para que el poder nuclear siga secreto hasta el momento que el Gobierno norteamericano lo creyera conveniente. La prueba fue exitosa y quedó lista. La decisión del gobierno norteamericano fue la explosión de Hiroshima y Nagasaki el 06 y 09 de agosto de 1945.