El comercio /opinión/ 7 de noviembre de 1995
Rayos X: 100 años
El 8 de noviembre de 1895, el físico alemán Wilhelm Conrod Roentgen descubrió nos rayos hasta entonces desconocidas: los rayos X. Este descubrimiento originó una revolución en la medicina, la que obtenía entonces una inesperada y eficaz nueva dimensión diagnóstica y terapéutica. Con su amplia aplicación, sin antes comprender perfectamente los efectos en los seres vivos, se observaron víctimas de las aplicaciones de las radiaciones ionizantes.
El descubrimiento se da cuando Roentgen observó que una pantalla de cianuro de bario fosforescente emitía luz sin haber sido iluminada. Mirando alrededor se da cuenta que lo único anormal que había en el ambiente era u tubo de Croques que estaba funcionando. Cuando desconecta el tubo de Cookes, el resplandor desapareció de la pantalla. Repitió la experiencia cubriendo el tubo con cartón negro y el fenómeno persistió. La conclusión rayos desconocidos e invisibles sales del tubo de Croques y genera la fosforescencia de la pantalla.
Roentgen investigaba el paso de los electrones en los gases enrarecidos. Para ello usaba el tubo inventado por el científico británica William Croques, el que era una fuente de rayos de electrones acelerados por un potencial eléctrico. Los electrones chocan con el fondo del tubo provocando una fosforescencia.
Una vez establecida la existencia de los rayos X, Roentgen estudia sus efectos sobre diversos materiales que los absorben. De esa forma logra la imagen de los huesos de su mano. Después de continuo trabajo para asegurarse que no había ningún error experimental, en diciembre de 1895, Roentgen anuncia su descubrimiento, el que le valdría el primer premio Nobel en Física, en 1901.
La noticia se difunde en todo el mundo otorgándose a roentgen todos lo honores. Su trabajo publicado Sobre una Nueva forma de Rayos, es traducido en todos los idiomas. El mundo que da sorprendido ante la demostración que se puede ver lo que hay dentro del cuerpo.
Roentgen muestra que los cuerpos con mayor densidad frenan los rayos X, con mayor poder que los cuerpos con menor densidad. Sin embargo, el científico no logra comprender la naturaleza completa de los rayos X. Poco tiempo después de su descubrimiento, Roentgen deja de interesarse en los rayos X. Las aplicaciones inmediatas de los rayos X fueron en el campo de la medicina. En 1896, decretado como año Roentgen se publican 1000 artículos y decenas de libros sobre los rayos X y sus utilizaciones en medicina. Sin embargo, con el tiempo se va viendo como algunos enfermos radiógrafiados perdían sus cabellos, y luego se observa casos de cáncer entre los pacientes, el personal médico y los físicos. Algunos años más tarde mueren las primeras víctimas de los rayos X. En 1910, en Londres y Hamburgo, se levantan monumentos en homenaje a los que heroicamente han abierto la vía a las aplicaciones eficaces y sin peligro de los rayos X en medicina.
A pesar de las numerosas aplicaciones de los rayos X no se lograba comprender la naturaleza de los rayos X, a principios del Siglo XX varios físicos se dedican a investigar los rayos X, los que iban mostrando características de onda electromagnética, como la luz. Finalmente se observa que los rayos X no sólo permiten ver imágenes macroscópicas en el interior de los cuerpos, sino que pueden dar informaciones sobre las estructuras cristalinas de los materiales, lo que abrió la ruta a las aplicaciones de los rayos X en la ciencia de materiales.
El perú se cuenta con físicos especialistas en uso de rayos X en ciencia de materiales y en medicina. Precisamente este año la UNI, el Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN), y el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), han creado la maestría en física médica, en la que los físicos ratifican su interés por las aplicaciones de su especialidad en medicina.