16 Mayo, 2004
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El comercio /el dominical/ 10 de Diciembre de 1995

El año del saber

Todos coinciden en señalar que el siglo XXI pertenece a los niños con mente curiosa y entrenada para descubrir e innovar constantemente. La comunicación de los científicos, despojados de esa falsa imagen aislacionista, es el mayor estímulo que pueden recibir esos niños.

Cada año, el tercer sábado de diciembre, los investigadores científicos e ingenieros dejan sus laboratorios para comunicarse con la población en el Parque Central de Miraflores. Esta presentación, enmarcada en la llamada “Fiesta de la Ciencia”, está dirigida especialmente a los niños que encuentran placer en las actividades de ciencia y tecnología.

Allí, con ayuda de los científicos quienes presentarán sus mejores logros del año 1995, se verá que la ciencia es interesante y amigable.

El año 1995 se ha visto en el país una tremenda apertura a temas de electrónica y microelectrónica, dirigidos hacia los sectores productivos y de servicios. La automatización del sector productivo ha generado mucho interés entre los industriales, obligados a una modernización de la que depende su futuro.

Por otro lado, pensando en la fuerte competencia del mercado internacional, se ha visto enormes posibilidades en el uso de recursos naturales propios de nuestro país. La búsqueda permanente de la excelencia y exclusividad de los productos nos ha dirigido a los cultivos de los antiguos peruanos, a los que se aplica la biotecnología moderna, con la que se mejora sus características genéticas.

La información y comunicación son vitales para el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Por ello, el año 1995, se ha visto en el país una tremenda apertura a temas de electrónica y microelectrónica, dirigidos hacia los sectores productivos y de servicios. La automatización del sector productivo ha generado mucho interés entre los industriales, obligados a una modernización de la que depende su futuro.

Por otro lado, pensando en la fuerte competencia del mercado internacional, se ha visto enormes posibilidades en el uso de recursos naturales propios de nuestro país. La búsqueda permanente de la excelencia y exclusividad de los productos nos ha dirigido a los cultivos de los antiguos peruanos, a los que se aplica la biotecnología moderna, con la que se mejora sus características genéticas.

La información y comunicación son vitales para el desarrollo de la ciencia y tecnología. Por ello, el año 1995 ha visto un espectacular aumento de la comunicación electrónica, a través de la cual se llega a los bancos de datos de todo el mundo.

En el año 1995 las universidades han investigado nuevas ofertas educacionales para la juventud cada vez más exigente. Por su lado, el mundo empresarial ha comenzado a preocuparse por el uso de la ciencia y la tecnología en sus procesos de producción y servicios. La mayor expresión de este hecho es la dedicación del VII Congreso de la CONFIEP al tema “Ciencia, Tecnología y Producción: Una Necesidad Nacional”. Esta tendencia ha generado una voluntad de acercamiento entre la empresa y la universidad.

Asimismo, fue notable el esfuerzo del Ministerio de Educación por equipar los centros escolares con laboratorios. Sin embargo, sigue faltando una buena preparación de los profesores en el trabajo de laboratorio, donde precisamente se debe enseñar las ciencias.

Como podemos ver, a fines del siglo XX, el país parece despertar del adormecimiento tecnológico. En tal sentido, la comunidad nacional debe establecer el diálogo con los investigadores científicos, quienes están dispuestos a usar sus conocimientos para dar al Perú un siglo de progreso.