16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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El comercio /Opinión/ 04 de abril de 1997

¿Qué nos trae un cometa?

Debido a su composición –principalmente de hielo de agua mezclado con impurezas, silicatos y metales-, el astrónomo norteamericano Fred Whipple, en 1950, comparó a los cometas con bolas de nieve sucia. Ello no opacó el bello espectáculo que ofrece la visita de estos cuerpos celestes, ni disminuyó el interés de los científicos que los estudian buscando en ellos una idea de cómo se formo el sistema planetario solar.

El cometa Hale-Bopp –que será visto desde la costa del Perú durante el mes de abril- es al que toca visitarnos después de haber tenido su mayor acercamiento (138 millones de kilómetros) al Sol el 22 de marzo. El Hale-Bopp tiene una órbita inclinada casi de 90 grados con el plano del sistema solar, viniendo por el sur por donde también regresará para desaparecer hasta dentro de 2,380 años. Varios observatorios están atentos a su paso. El núcleo del cometa Hale-Bopp –cuya talla estimada por el telescopio Espacial Hubble es de 30 a 40 kilómetros- es considerado como gigantesco (El cometa o asteroide que cayó sobre la Tierra hace 65 millones de años, y causó la extinción de los dinosaurios, tenía un núcleo de unos 14 kilómetros).

El cometa Hale-Bopp, desde su primera observación –en agosto de 1995, cuando se encontraba a 3,400 millones de kilómetros de la Tierra- se ha mostrado particularmente activo, dando lugar a pequeños estallidos cuando los materiales helados giraban hacia el Sol. EL brillo del cometa Hale-Bopp ha sido intenso, permitiendo ver los cambios que sufría, información es que servirán para revisar las teorías sobre la composición de estos cuerpos celestes.

La espectacularidad de los cometas proviene de la atmósfera que se forma y se dispersa en el espacio creando una cola o una cabellera de centenares de millones de kilómetros, con los gases y polvo que se desprenden por sublimación de los hielos y son acelerados por la presión de la radiación solar. Una segunda cola, más rectilínea, está constituida por lo iones o disociaciones de las moléculas generados por la radiación ultravioleta en la atmósfera cometaria e impulsados por las partículas cargadas del viento solar. En suma la actividad de los cometas se debe a la influencia solar.

En realidad, todos estos fenómenos fueron explicados desde hace mucho tiempo. El rol del viento solar fue descubierto en 1951, por el astrónomo L. Biermann. Lo que interesa hoy a los investigadores es la composición del núcleo y las colas de los cometas. El estudio molecular del cometa no es nada fácil. Las moléculas apenas son expuestas al Sol se descomponen por efectos de la luz solar (fotolisis) y se escapan de la superficie cometaria. Los instrumentos clásicos identifican las moléculas hijas a partir de las cuales deducen las moléculas madres que les dieron origen. Los instrumentos modernos permiten observar directamente algunas moléculas que salen del núcleo, entre las cuales podemos mencionar el vapor de agua, el ácido cianhídrico, el gas carbónico, el formaldeido y el metanol.

El estudio de los cometas sugiere que el sistema solar se formó como contracción de una nube interestelar cuya parte central dio lugar al Sol y el resto originó los planetas y la multitud de cuerpos celestes que giran alrededor de él. Los cometas se iniciaron hace 4,500 millones de años, en el ambiente cósmico que hoy ocupa el sistema planetario solar. Por su débil gravedad mantuvieron su composición molecular, mientras que los planteas nacieron por compactaciones de materia.

A pesar del estudio intenso de los cometas, queda mucho por conocer sobre su composición. Para mejorar la calidad de las mediciones, la Agencia Espacial Europea prepara la misión ROSETTA que en el año 2003 se acercará al cometa Schwassmann-Wachmann 3 o Wirtanen. Una sonda llegará al cometa cuando se encuentre a unos 600 millones de kilómetros del Sol, y lo acompañará por varios años en su trayectoria hacia el Sol. Ello permitirá entonces conocer mejor la composición de los cometas y en consecuencia se verá de cerca los secretos del origen del sistema solar y –tal vez- de la vida en la tierra.