16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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El Comercio, 12 de noviembre de 2000

Reunión nuclear en Lima

A pesar de los inmensos beneficios de las ciencias y técnicas nucleares, las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki ensombrecen aún los dominios de estos conocimientos. Ante ello, las Naciones Unidas, a través del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), realizan intensos esfuerzos en su aplicación para fines pacíficos, convirtiéndolos en eje de la colaboración en ciencia y tecnología. En ese marco, Lima fue escogida como sede del Taller Regional de Oficiales Nacionales de Enlace de los Países de América Latina y el Caribe con el OIEA.

Las técnicas nucleares han contribuido con el avance de casi todas las disciplinas científicas y sectores productivos; pero, sobre todo, han incentivado la colaboración interinstitucional, nacional, regional e internacional.

Desde los años 40, en Estados Unidos, los temas de investigación eran desarrollados en colaboración con varias universidades e instituciones de investigación. Hoy se han establecido en los llamados laboratorios nacionales, cada uno de los cuales es administrado y explotado conjuntamente por varias de esas instituciones.

En los años 50 empezó la internacionalización de la ciencia; y en los 60 ya había varios centros internacionales de investigación nuclear. Actualmente, se tiene un reactor nuclear europeo, en Grenoble, Francia, donde se realiza investigaciones avanzadas en ciencias e ingeniería de materiales. También se cuenta con un Laboratorio de Física de Partículas Elementales (CERN: antes denominado Centro Europeo de Investigaciones Nucleares), en un área por la que, simbólicamente, pasa la frontera franco-suiza Ahora el CERN es un laboratorio mundial, con participación económica y científica de Estados Unidos y Japón.

En el Perú, la investigación nuclear se inició en los años 50; en 1975 se creó el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN); y en 1989 se inauguró el Centro Nuclear de Huarangal, construido por Argentina. Este centro está llamado a ser un polo de colaboración entre las instituciones científicas y tecnológicas del país y, eventualmente, de la región.

En los años 90 se iniciaron algunos programas de colaboración nacional, uno de los cuales es la Maestría en Física Médica (la aplicación de la física a la medicina) llevada a cabo por IPEN, el Instituto de Enfermedades Neoplásicas y la Universidad Nacional de Ingeniería. En el 2000 se estableció el Programa de Maestría Regional en Física Médica, como un proyecto de colaboración entre varios países de América Latina.

En otro ámbito, tenemos que al amparo de los procesos de integración económica comienzan a fortalecerse, también, los acuerdos de colaboración científica y tecnológica en América Latina.

En tal sentido, el propósito de la reunión de Lima es conocer las nuevas estrategias que adoptará el OIEA con su esquema de Asociados para el Desarrollo. Se busca optimizar la cooperación técnica e incentivar la participación directa de instituciones de los países en la gestión de proyectos, sobre la base de la colaboración horizontal, entre países de la región.

Los países latinoamericanos sufren hoy un acelerado deterioro del medio ambiente y falta de competitividad de sus productos y servicios en el mercado globalizado. Para resolver estos problemas es necesario una cooperación amplia. El objetivo inmediato no será tal vez la construcción de aviones (como el caso del avión europeo Airbus), pero sí de algunos productos nichos tecnológicos por descubrir. En ese sentido, el OIEA está dando inicio a una estrategia que bien puede dar lugar a una integración científica y tecnológica, que es como empezó, por ejemplo,la Comunidad Eueopea.