El Comercio, 19 de febrero del 2001
Perspectivas de la biotecnología
La empresa privada norteamericana Celera Genomics y el proyecto público internacional Genoma Humano (HGP) han dado a conocer el mapa genético del ser humano, reviviendo las controversias que han acompañado el fulgurante proceso de su investigación.
La primera controversia surge entre el interés público y el interés privado. Celera Genomics ha avanzado gracias, en parte, a los resultados del proyecto público HGP; sin embargo, quiere vender -y caro- sus aplicaciones, las que han desagregado en innumerables patentes.
La segunda controversia surge del uso que algunas empresas han dado y están dando a las informaciones sobre el genoma de empleados y solicitantes de seguros, debido a que esas informaciones permiten conocer las tendencias a determinadas enfermedades
Claro que, por otro lado, con los sistemas tecnológicos resultantes de la microelectrónica y la biotecnología, en algunas horas, se detectarán enfermedades específicas, y se espera producir medicinas personalizadas para cada paciente (farmacogenética). Esto se logrará con apoyo de la nueva disciplina científica y tecnológica llamada proteónica (que estudia la forma en la que actúan las proteínas respecto a las enfermedades).
Un importante descubrimiento es que el número de genes en el ser humano es aproximadamente 30 000, lo que es una drástica reducción respecto a las hipótesis iniciales que proponían entre 120 000 y 150 000. Ello hace ver menos difícil la solución de problemas genéticos del ser humano.
A pesar de las extraordinarias aplicaciones prácticas del conocimiento del mapa del genoma humano para el mejoramiento de bienestar humano, lo más trascendental es el debilitamiento de las tesis de determinismo genético, que se desprende de los resultados de las investigaciones. Un ejemplo es la creencia de la existencia del gen del cáncer del colon. Hoy se sabe que existe un gen que influye en las defensas contra la agresión de un medio, como el de las toxinas que se encuentran en el colon, y terminan algunas veces por generar el cáncer.
Otra víctima del progreso científico es el racismo. Los seres humanos en general comparten más de 99,9 % de genes idénticos. El concepto de razas humanas ha sido eliminado del diccionario biológico. Las pequeñas variaciones genéticas se deben a la selección natural producido por la interacción del cuerpo humano con el medio. Por ejemplo, las personas de los países nórdicos tienen que ser blancas para permitir el máximo aprovechamiento de los pocos rayos ultravioletas, necesarios para el procesamiento de la vitamina D. Por el contrario, en los países tropicales las personas tienen la piel oscura para defenderse de la alta incidencia de esos rayos. Esas diferencias externas de los seres humanos resultan hoy intrascendentes ante el uso de tecnologías que resuelven las carencias, o las abundancias, de determinados elementos de la naturaleza.
Sobre investigaciones peruanas en el tema de genoma humano, cabe mencionar que la Dra. Yasmina Beraún, del Hospital Guillermo Almenara, realizó secuenciamientos en Madrid, donde identificó el alelo HLA CW* 1508, bautizado como el alelo Perú 15. Por su lado, la Universidad Cayetano Heredia, usando facilidades experimentales del Instituto Nacional de Salud, ha desarrollado técnicas moleculares para el diagnóstico de enfermedades tropicales.
En San Marcos se estudia la diversidad genética de los peruanos. Sobre este mismo tema, el Dr. Ricardo Fujita, de la Universidad San Martín de Porres, estudia los grupos nativos del lago Titicaca, con proyecciones al estudio de la diversidad genética de todo el Perú. Asimismo estudia enfermedades cardiovasculares de origen genético, en colaboración con el Instituto Nacional de Oftalmología.
Como vemos, se mantiene es el tremendo impulso de la investigación sobre temas de biología molecular. Los expertos están convencidos que el siglo XXI será el de las aplicaciones biotecnológicas. Es necesario hacer notar, sin embargo, que el registro de patentes sobre los innumerables aspectos genéticos, es el inicio de la construcción de una nueva brecha tecnológica entre países industrializados y países del Tercer Mundo.
Definitivamente, el genoma humano es tema de interés mundial, multidisciplinario, científico, tecnológico, comercial, y se enmarca en un debate sobre la naturaleza misma del ser humano. El ser humano quiere conocerse a sí mismo, y está preparado para cualquier sorpresa que salga del laboratorio, y para defenderse de aquellos que hacen negocio de todo.