25 Noviembre, 2006
Físico nuclear
 

 

 

 

Diario "El Comercio" 10 de noviembre 2006
La fuga de cerebros como una fortaleza

Por Modesto Montoya, físico nuclear

¡Cómo ha cambiado la manera de ver la emigración! Hace algunas décadas, muchos veían como una debilidad el éxodo de los peruanos; sin embargo, hoy es visto como una fortaleza. El presidente García, en la clausura del Decimosexto Congreso de la Confiep, resaltó la importancia de la enseñanza del inglés.

 

Mencionó que en EE.UU. se encontró con un grupo de peruanos que hablaba inglés y otro que tenía dificultades con ese idioma. El primero era exitoso y enviaba cantidades significativas de dólares al Perú, mientras que el otro tenía bajos ingresos. En realidad, además de la transferencia de dólares, se ha establecido una transferencia de conocimiento científico y tecnológico realizado por peruanos que se formaron en el Perú y, por su conocimiento de idiomas, siguieron estudios de posgrado en EE.UU. u otros países desarrollados.

En tiempos pasados, los expertos enviados por organismos de cooperación internacional para asesorar en los proyectos científicos y tecnológicos eran solo extranjeros; ahora también vienen peruanos residentes en el exterior. Gracias al idioma y a la mejor comprensión de la naturaleza de los problemas que los proyectos deben resolver, la cooperación se hace más eficiente. Por ejemplo, recientemente, para asesorar al IPEN en los usos del reactor nuclear de Huarangal, el Organismo Internacional de Energía Atómica envió a Jaime Fernández Baca, físico egresado de la UNI, ex investigador de ese instituto y actual investigador del prestigioso Oak Ridge National Laboratory.

Otro indicador es el creciente número de redes internacionales relacionadas con el Perú. Uno de los medios de coordinación de esfuerzos para usar el potencial científico peruano es la Red Internacional de Ciencia y Tecnología para el Perú, para cuyo lanzamiento vinieron a Lima Carlos Bustamante, de la Universidad de California; Fernando Ponce, de la Universidad Estatal de Arizona; y Miguel Levy, de la Universidad Tecnológica de Michigan. La red promueve la colaboración en torno a proyectos prioritarios para el Perú, uno de cuyos mayores medios de coordinación es el Encuentro Científico Internacional, que cada año reúne a los científicos peruanos que vienen del mundo entero.

Entre las manifestaciones académicas más interesantes realizadas por científicos peruanos, investigadores de las instituciones más prestigiosas del mundo, está el homenaje académico al doctor Alberto Cazorla, dos veces rector de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, organizado por sus ex alumnos. Fue un invalorable regalo para el homenajeado y una valiosa muestra de transferencia científica y tecnológica. Guillermo Romero, de la Universidad de Pittsburgh, expuso sobre señales celulares; Antonio Tsuneshige, de la Universidad Hosei (Japón), se refirió al papel del agua como solvente en la función de las proteínas; Carlos Bustamante, de la Universidad de California, Berkeley, explicó sus últimos descubrimientos sobre los cromosomas; Luis Parodi, de Pfizer Inc., describió el estado actual de la medicina personalizada; Tom Kirchhausen, de la Universidad de Harvard, describió cómo funciona el control del área celular durante la mitosis; Pilar Aguinaga, de la Universidad de Meharry, tuvo a su cargo la charla sobre hemoglobinopatias en recién nacidos; Javier Navarro, de la Universidad de Galveston, trató sobre los mecanismos moleculares de comunicación celular. Cada uno de los mencionados científicos es líder en su campo y, en diversas formas, está participando en el programa de propulsión científica en el Perú.

EE.UU. es el mayor beneficiado de la migración de científicos en el mundo. Aproximadamente el 80% de investigadores jóvenes de los laboratorios estadounidenses es de origen extranjero. En cuanto a los científicos peruanos, se está poniendo en valor el potencial que han adquirido en el extranjero en beneficio del Perú. Sin embargo, nos toca ofrecer las facilidades para que este proceso se convierta en una verdadera recuperación de talentos para impulsar la ciencia y la tecnología.

Diario "El Comercio", 12 de octubre 2006
Los peligrosos tigres nucleares del Asia
Modesto Montoya, Físico Nuclear


Mi trabajo de tesis de doctor de Estado en la Comisión de Energía Atómica de Francia fue sobre la fisión inducida por neutrones de núcleos de uranio 235 y de plutonio 239.

Al investigar los detalles de este fenómeno, quedé fascinado por la extraordinaria y compleja naturaleza del proceso de la fisión nuclear; pero también sentí un sobrecogimiento al comprender lo relativamente fácil y peligroso que resultaría para un país si quisiera sembrar temor nuclear en el mundo.

Unos cuantos kilos de material fisionable puede provocar una destrucción equivalente a la producida por la explosión de miles de toneladas (kilotones) de dinamita (TNT).

En forma esquemática, podríamos decir que, para explotar una bomba atómica, basta generar la masa crítica de material fisionable y compactarla con ayuda de un explosivo convencional y un detonante neutrónico, dentro de un contenedor suficientemente resistente.

La dificultad para países que quieran mostrar poder nuclear es la construcción de misiles de largo alcance, capaces de llevar su carga nuclear a los lugares donde quieran crear temor.

El temor puede provocar reacciones insospechadas. Recordemos que, en junio de 1981, ocho bombarderos F16, escoltados por 6 F15 pulverizaron un reactor de investigaciones iraquí.

Este reactor era de 70 megavatios, usaba uranio enriquecido de 235 al 93% y cambiaba combustible de 13 kilos cada cuatro meses: lo suficiente para construir una bomba.

Fue entonces que me interesé en los temas internacionales que envuelven al uranio y al plutonio. Cuando sustenté mi tesis, en octubre de 1981, seis países formaban parte del "exclusivo club nuclear": Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, China e India.

Hasta ahora, según el diario "Le Monde", Estados Unidos ha realizado aproximadamente 1.032 ensayos, Rusia 714 pruebas, Gran Bretaña 210, China 45 y la India 6 ensayos.

En 1993, en el capítulo "La era nuclear" de mi libro "Tecnología nuclear en el Perú", señalé que estaban surgiendo los tigres nucleares del Asia, los que parecían decididos a construir bombas atómicas.

Una serie de indicios mostraba que otros países, como Pakistán y Corea del Norte estaban en ese camino. Hoy se confirma que estas naciones ya forman parte de las potencias nucleares. ¿Cómo lo lograron?

Pakistán le debe su bomba al ahora famoso experto nuclear Abdul Qadeer Khan, quien, según confesó, luego de fundar el programa nuclear de ese país, transfirió tecnología atómica a Irán, Libia y Corea del Norte.

Khan estudió en Alemania Oriental y Bélgica, y trabajó en la planta de enriquecimiento de uranio natural a uranio 235 del consorcio europeo Ureico.

En 1976, este experto empezó a dirigir el programa nuclear de Pakistán. En 1983 fue acusado de llevarse tecnología europea para el enriquecimiento de uranio, pero fue absuelto. Cinco años después, en 1998, dirigió las pruebas de los misiles con capacidad nuclear en su país.

Pakistán no ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), por el cual los países miembros deben someterse a la revisión de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

En 1993, Corea del Norte abandonó el TNP, lo que creó múltiples sospechas sobre sus reales intenciones.

En 1988 lanzó misiles con capacidad suficiente como para llegar a Japón, lo que aumentó los temores de los países de la región. A partir de entonces, una serie de acciones relacionadas con el tema nuclear anunciaron que la bomba atómica era un claro objetivo para ese país.

En suma, el anuncio de Corea del Norte sobre su ensayo nuclear no sorprende a nadie.

Lo que preocupa es que un país que firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear, que usó la asistencia técnica a la que ese acuerdo le da derecho, luego lo abandona y se lanza a la riesgosa competencia nuclear.

Lo que viene es imprevisible, pero seguro que no es para tranquilizar al mundo.

Diario "El Comercio" 31 de agosto 2006

El potencial internacional del centro nuclear Racso
Modesto Montoya, Físico

La mayor infraestructura física del Centro Nuclear de Investigaciones Óscar Miró Quesada de la Gue- rra, Racso, de Huarangal, es el reactor de investigaciones de 10 megavatios (RP-10), el más grande y moderno de América Latina.

Este reactor, que desde el inicio de su operación, en 1989, es usado esencialmente para producir radioisótopos, puede servir también para investigar nuevos materiales, lo que significaría empezar a darle valor agregado a las materias primas. Para este fin se tiene que asegurar el abastecimiento del combustible nuclear, adquirir instrumentos especiales para haces de neutrones, contratar científicos de materiales especializados en uso de esos haces o atraer científicos del mundo, para formar equipos de jóvenes investigadores de las universidades del país.

El reactor RP-10 es una fuente de neutrones producidos por la reacción en cadena de fisión del uranio 235, que se encuentra en el núcleo (centro) del reactor. En el núcleo hay posiciones, tres de las cuales son utilizadas seis horas a la semana para irradiar muestras con neutrones y convertirlas en radioisótopos, las que luego de ser procesadas son usadas en medicina o en la industria. En otra posición, con el reactor a baja potencia, durante cinco horas a la semana, se activa muestras para luego medir su radiactividad y deducir los elementos que contiene.

Del centro del reactor salen tubos hacia una sala experimental que rodea el reactor. Se tiene seis salidas de rayos neutrónicos, cada una de las cuales debe contar con instrumentos dedicados a temas específicos.

Ahora bien, en el Perú, el número de científicos solo alcanza para usar el 5% de la capacidad del reactor, equipado con los mencionados instrumentos. Varios de los físicos especialistas en estos temas dejaron el Perú y hoy trabajan en EE.UU.

Ante ello, en forma similar a lo que hacen los países de la Comunidad Europea con su reactor de Grenoble (Francia), para optimizar el uso del reactor Racso, este debe convertirse en un Centro Latinoamericano de Investigaciones sobre Materiales (CLIM), para atraer empresas industriales de alta tecnología e instituciones de investigación en ciencia de materiales. En estas condiciones, el CLIM activaría unos doscientos equipos de científicos especializados en uso de neutrones en ciencia de materiales, lo que incluso sobrepasa el potencial latinoamericano y abre posibilidades para investigadores de otros continentes.

Este proyecto puede ser financiado con recursos de la Cooperación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de los que se desprendan de la aplicación del capítulo de propiedad intelectual artículo 16.12 sobre promoción de la innovación y desarrollo tecnológico del tratado de libre comercio con Estados Unidos.

En ese contexto, para evaluar con mayor precisión la dimensión de la demanda, se convoca al Primer Simposio Latinoamericano sobre usos de Reactores de Investigación, a llevarse a cabo con apoyo del Organismo Internacional de Energía Atómica, entre el 8 y 12 de enero del 2007.

Domingo 6 de agosto 2006
Ciencia: Impulso nuclear a la competitividad
Modesto Montoya

Centro nuclear "RACSO". El Centro Nuclear "Oscar Miroquesada de la Guerra (RACSO)", situado en Huarangal, cerca de Puente Piedra, constituye la mayor infraestructura científica y tecnológica del país. Desde este centro, ingenieros y científicos de diversas disciplinas están orientados a elevar el nivel de competitividad nacional.

La mayor actividad del "RACSO" es la promoción del uso de radioisótopos en medicina, a través del Centro de Medicina Nuclear (CMN), administrado por el Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN), y la Planta de Producción de Radioisótopos (PPR). La PPR usa el reactor de investigaciones RP-10 para producir radioisótopos y abastecer la demanda que no es abastecida por la importación. El CMN atiende a pacientes de escasos recursos económicos que no pueden acudir a centros médicos privados.

El número de pacientes atendidos en el CMN pasó de 15,507, en el 2001, a 20,000, en el 2005. En el 2005, los hospitales y centros médicos del país atendieron unos 60,000 pacientes. El tamaño de la demanda ha dado lugar a que dos empresas privadas empiecen a importar radiofármacos, llegando a cubrir cerca de la mitad del consumo nacional. Y la tendencia apunta al crecimiento de la importación. Si la demanda llegara a ser cubierta por la importación, el reactor RP-10 quedaría disponible exclusivamente para la investigación científica y tecnológica.

APLICACIONES NUCLEARES Y AFINES

Considerando las actuales prioridades nacionales, el Centro Nuclear RACSO investiga formas de potabilizar el agua con técnicas solares, apropiadas para zonas rurales; mejorar genéticamente cereales de interés de comunidades económicamente desfavorecidas (quinua y kiwicha, apoyando en el tema a la Universidad Agraria la Molina); mejorar genéticamente el algodón para competir en el mercado globalizado; mejorar genéticamente los camélidos para obtener fibras de alta calidad; mejorar la competitividad del sector productivo mediante servicios especializados; impulsar el uso de tecnología moderna en la pequeña y la mediana minería; producir nanomateriales, cruciales para el valor agregado de materias primas; caracterizar las riquezas arqueológicas, potenciando por ende el turismo; mejorar la seguridad nuclear y la protección radiológica, incrementando el número de inspecciones, licencias y servicios de control de calidad de fuentes de radiación; proteger el medio ambiente, mediante biorremediación y estudios de dinámica de la contaminación, usando trazadores.

ENERGÍA NUCLEOELÉCTRICA

Un centro nuclear está dedicado a la investigación, a diferencia de una central nuclear, que se dedica a la producción de electricidad. Los expertos en planeamiento energético del IPEN promueven permanentemente la energía nucleoeléctrica en el Perú, participando con el Ministerio de Energía y Minas en los planes energéticos referenciales 2003 - 2012 y 2005 - 2014. De acuerdo a un convenio marco y específico con el MEM, ellos han participado en los estudios que sustentan los planes referenciales de electricidad.

Desde hace más de 20 años, se cuenta con un grupo de trabajo en planeamiento energético, el que propuso la construcción de centrales nucleares. Sin embargo, en el campo energético, como en otros sectores de la producción, de acuerdo al modelo económico vigente, serán las empresas privadas las que decidirán por la alternativa entre las recomendadas por sus expertos, los que hoy cuentan con herramientas informáticas de prospectiva y planeamiento que les permite invertir en líneas con la mayor rentabilidad y el menor riesgo posibles.

Cabe señalar que se cuenta con un programa de maestría en energía nuclear, brindado por el IPEN y la Universidad Nacional de Ingeniería, y se tiene ya cinco promociones de egresados, las que están preparadas para trabajar con la empresa privada sobre cualquier proyecto de desarrollo tecnológico con base nuclear.

PERSPECTIVAS NUCLEARES

Dado que la ciencia y la tecnología son fundamentales para la competencia de los productos y los servicios, el IPEN deberá intensificar sus lazos de colaboración con universidades, empresas y comunidades, para aumentar el nivel de competitividad del país, de acuerdo con las necesidades que se derivan de los tratados de libre comercio, y de los requerimientos de mejora del bienestar de la población. Dependiendo de los problemas que se identificarán, se buscará las instituciones peruanas o extranjeras para colaborar en la búsqueda de la solución. De esa manera, se optimizará el uso del potencial humano y de la infraestructura física disponible en las instituciones peruanas y extranjeras que deseen participar en proyectos de desarrollo científico y tecnológico.

"El Dominical" de "El Comercio", 24 de junio 2006
Ciencia: Cisticercosis y epilepsia
Entrevista por Modesto Montoya
Héctor García
, el científico más productivo del Perú. El doctor Héctor García, doctorado en la Universidad Johns Hopkins, se dedica a combatir la cisticercosis, una de las enfermedades más difundidas entre los pueblos más pobres del país.

¿Cómo empieza a interesarse por la investigación de cisticercosis?
El tema de mi tesis fue la cisticercosis cerebral y cuando la sustenté en 1989, tuve la suerte de conocer al doctor Bob Gilman, quien empezaba a hacer investigación en el Perú. Me invitó para hacer diagnóstico serológico de cisticercosis, entonces abandoné la neurología para dedicarme a la investigación. Eso fue hace casi veinte años y sigo trabajando en ello. El western blot, que es la misma prueba que se usa para confirmar el diagnóstico del sida, fue probada en el Perú para cisticercosis con éxito. Aprendimos, entonces, que mucha gente tiene los anticuerpos, pero no la enfermedad, así empezamos a destapar el iceberg.

Muchos confunden la triquina con la cisticercosis.
En algún momento se sembró esa confusión en Latinoamérica. La triquina es un parásito microscópico, no se ve a simple vista, y está en el músculo del cerdo. Al ser humano le produce un agudo dolor muscular, luego pasa. La cisticercosis es una cosita de 3 a 6 mm visible al ojo, como una bolita blanca. Lo primero que produce es una tenia solitaria de 2 a 3 metros en el intestino. La persona infectada tendrá deposiciones con huevitos microscópicos de tenia. En el modelo estándar, si un cerdo come estas deposiciones contaminadas se le arma la cisticercosis. En el ser humano, que no es del modelo estándar, se contamina con deposiciones fecales, con esos huevitos microscópicos, y se le hace un cisticerco en el codo, en el muslo, en el cerebro o en cualquier otra parte.

¿Es mortal?

Ahora, en la mayoría de casos, el parásito muere y el paciente queda sin síntomas. La mayoría de los infectados debe seguir tomando medicación para no tener epilepsia, pero pueden hacer una vida normal.

¿La epilepsia es una consecuencia de la cisticercosis?

En el Perú de cada tres epilépticos, que desarrollan el mal después de la adolescencia, uno es por cisticercosis. Esto es una carga muy fuerte sobre el sistema de salud.

¿Qué hay sobre las vacunas?

Éste es un parásito muy complejo, multicelular, un animal macroscópico. La inmunidad contra parásitos es más difícil de conseguir, no es como una bacteria o un virus. Pero ya hay vacunas para parásitos. Hay una vacuna para cerdos desarrollada en Australia, que nosotros hemos probado y funciona muy bien.

¿Y para humanos?

Probablemente no sea necesario, porque la enfermedad sintomática no parece ser frecuente cuando hablamos de población. Si tengo mil personas y quince hacen epilepsia, no se justifica aplicarle vacunas a 985 cuando todavía no se sabe sus efectos. De modo que el futuro de esta vacuna está restringido a los animales.

¿En qué regiones han trabajado?

Hemos trabajado con cisticercosis en Tarapoto, Cusco, Huancayo, Andahuaylas y Tumbes. Otros grupos ligados a nosotros lo han hecho en Puno, Ayacucho y Cerro de Pasco. Los estudios fueron más largos en Huancayo y Tumbes.

Ustedes piensan erradicar la cisticercosis del mundo.

Sería interesante erradicarla de una región, luego puede pensarse en mayor escala.

¿Dónde se origina la cisticercosis?

Pregunta difícil. Alemania era endémica hasta 1920. Italia todavía tiene casos autóctonos. Hay cisticercosis en China. De hecho no es originaria de las Américas. La posibilidad más fuerte es que haya venido de África. Hay tenias filogenéticamente muy parecidas a las de la hiena y del león. Este tipo de gusano tiene un ciclo llamado predador-presa. El gusano vive en el predador y la larva está esperando que se la coman en la presa. La presa, usualmente un herbívoro, tiene contacto en la hierba con las deposiciones del predador. De modo que hay tenias muy parecidas en leones y en hienas.

¿Usted estudió en la Universidad Johns Hopkins, cómo era el ambiente?

Espectacular. Las facilidades tecnológicas son incomparables. Cuando uno salía de clase, en la biblioteca ya estaban las diapositivas del profesor y el audio, en cuatro o cinco juegos. En el fondo no hay mucha inversión pero sí un cambio de mentalidad. Al entrar a clase, uno tenía las separatas del profesor, y solo anotaba comentarios. Acá todavía el alumno trata de copiar lo que dice el profesor.

A propósito de Hiroshima
Las aplicaciones mineras de la energía nuclear
6 de agosto 2006

El 6 de agosto se conmemora la conmoción nuclear de Hiroshima de 1945, la que costó la vida de centenares de miles de seres humanos, generando temores respecto a la tecnología nuclear. Hasta hoy, los países están vigilantes de eventuales aventuras nucleares con fines militares, creando tensiones internacionales y opiniones controversiales sobre el uso de la energía nuclear.

El Perú, alejado de toda intención no pacífica, ha fortalecido la relación de las ciencias nucleares con los sectores productivos y sociales. Los temas abordados son muy amplios. Por ello, para fines de mejor comprensión, en esta nota, mencionaré el campo minero, actividad que significa más del 50% de nuestras exportaciones.

Sólo para dar una idea de las aplicaciones nucleares en minería, pongamos el ejemplo de la medición de caudal másico sobre ductos transportadores, y la densidad de material sobre fajas transportadoras. Una fuente irradia la masa que fluye, y un detector mide la radiación que logra pasar. Con un programa de cómputo especializado se deduce la cantidad de material que fluye por segundo, información valiosa para el control en línea y en tiempo real del proceso, y que no se puede obtener con técnicas convencionales. Lo mismo es útil en la industria petroquímica.

Con las técnicas nucleares también se _evalúa la infraestructura minera. Por ejemplo, durante el proceso de habilitación de vías y carreteras de acceso, es necesario determinar la calidad de los suelos. Utilizando una fuente de rayos gamma y otra de neutrones, se irradia el suelo en estudio, y con detectores incorporados en el mismo equipo, se detecta la radiación que rebota. Con los datos se determina la densidad y la humedad del suelo bajo el equipo.

Con los radiotrazadores se estudia el comportamiento dinámico de los fluidos naturales y contaminantes, para tomar las medidas correctivas que minimicen el impacto ambiental de la actividad minera.

La medición del peso de los isótopos de hidrógeno y oxígeno, sirve para determinar el origen, edad y tiempo de residencia del agua, información fundamental para la mejor gestión de los acuíferos.

Con estas dos técnicas se determina la dirección y velocidad de las corrientes subterráneas de agua, así como la procedencia de filtraciones de en el interior de galerías de minas.

Cabe señalar que las técnicas nucleares son plenamente aplicadas en las plantas de generación de energía eléctrica y plantas procesadoras de gas.

Las radiografías con rayos gamma son usadas para el control de calidad de soldaduras y mantenimiento de la integridad de los ductos transportadores de gas o líquidos.

El uso masivo de las técnicas arriba mencionadas ha generado la existencia de numerosos monitores fuentes de radiación en el sector minero y energético, los que son revisados, reparados y calibrados periódicamente por personal del Instituto Peruano de Energía Nuclear, para garantizar la confiabilidad de las mediciones y la seguridad radiológica durante su vida útil.

En los últimos años, las empresas mineras han mostrado un creciente interés en las técnicas nucleares para mejorar la competitividad de sus procesos de producción y disminuir el impacto ambiental de sus actividades.

En este, como en otros campos, las técnicas nucleares sirven para mejorar la competitividad nacional, mostrando el lado positivo de un tema todavía mal comprendido.

 

Diario "El Comercio" 22 de junio 2006

Cuando la élite científica se reúne
Modesto Montoya, físico

Durante la reciente Conferencia Anual de Investigadores (CADI), organizada por la Universidad Peruana Cayetano Heredia, se puso en evidencia el alto nivel, y el compromiso con la comunidad, de los científicos de mayor producción del país.

Allí se apreció el trabajo multidisciplinario e interinstitucional de mujeres y hombres de ciencia que se reparten las tareas para resolver diversos problemas.

Gustavo Gonzales, decano de la Facultad de Ciencias y Filosofía y primer expositor del CADI, mostró datos experimentales sobre la acción reductora, en el peso de la próstata, de la maca roja y los efectos positivos en el líquido seminal de la maca negra. La experimentación de estos efectos en seres humanos podría dar lugar a sustancias que mejoren la calidad de vida de millones de personas y de los productores de este tubérculo, mayormente habitantes de las zonas altoandinas y pobres.

Rosario Rojas presentó sus avances en la búsqueda de compuestos puros con actividades biológicas, orientadas por la etnomedicina y la etnobotánica. En el trabajo se usa equipos de última generación para identificar compuestos y realizar estudios preclínicos. Actualmente, se ha identificado un extracto con propiedades antifúngicas, el que podría tener interés comercial para las comunidades que cultivan plantas que las generan.

Hugo García explicó los avances en la erradicación en Tumbes de la cisticercosis, enfermedad que puede causar irreparables daños neurológicos. Guillermo Gonzálvez describió el trabajo sobre la evolución de la cisticercosis en los chanchos, vectores de transmisión de esa enfermedad.

María Rivera disertó sobre sus investigaciones acerca de la exposición crónica a la altura, la que puede servir para tratar los problemas generados por exposición aguda. Ahora se comprende los mecanismos fisiopatológicos de la enfermedad de altura, lo que permite aplicar terapia en personas que no dejarán su lugar de residencia.

Carla Gallo señaló que existe una base de datos sobre familias con trastornos mentales, la que servirá para estudiar la influencia genética en estos males. En la parte bioquímica, el transporte de litio y los lípidos de membrana podrían ser posibles marcadores biológicos de esas enfermedades.

En el CADI surgieron nuevos valores de la investigación. Los resultados de Theresa Ochoa, experta en enteropatógenos, servirán para evitar que miles de niños pierdan la vida por enfermedades gastrointestinales, porque ha identificado algunos factores protectores en la leche materna, entre los que está la lactoferrina, que ha mostrado in vitro inhibir el crecimiento y la adherencia de las bacterias al intestino.

Jesús Castagnetto mostró su trabajo sobre modelamiento estructural y simulación de proteínas que contienen metal. La tercera parte de las proteínas en biología contienen metal, y estas son críticas para el funcionamiento del cuerpo. Las deficiencias en algunas proteínas causan enfermedades como la ceguera, y a otras las hacen frágiles ante enfermedades, debido a que no pueden destruir radicales libres, agentes que causan mutaciones en el ADN.

Como dijo la doctora Fabiola León Velarde, es necesario intercambiar ideas intergeneracionales para enriquecer la investigación y establecer una estrategia de desarrollo de la ciencia. El interés que ha captado el CADI entre los investigadores hace pensar que en los años que vienen veremos muchos y mejores resultados de la investigación en beneficio de la calidad de vida de los seres humanos y la competitividad nacional.

 

El préstamo tecnológico del BID

Escribe Modesto Montoya

17 de julio 2006

Este fue el título de la nota publicada, en esta página, el 16 de enero de 1997, en relación a la demanda presentada por el gobierno peruano, a través del entonces Ministerio de Industria, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales (MITINCI), al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con vista a un préstamo para apoyar el desarrollo de la ciencia y la tecnología para la competitividad.

Este proyecto fue producto de coordinaciones entre empresarios, académicos y representantes del gobierno, llevadas a cabo en el seno de la Comisión de Política Científica y Tecnológica (COMPOLCYT) de la CONFIEP. Hoy , gracias a las excelentes gestiones del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC) y el Ministerio de la Producción , el gobierno peruano firma el correspondiente contrato con el BID. Por primera vez el país logrará un préstamo que impulsará un acercamiento orgánico de cooperación entre las universidades, los institutos de investigación y la empresa.

Desde hace varios años, los países vecinos se han beneficiado con préstamos similares del BID, lo que ha servido para que las empresas y las universidades de esos países desarrollen trabajos conjuntos de investigación aplicada. En tal sentido, el préstamo del BID serviría para disminuir la velocidad de nuestro retraso relativo en la Región. Un componente importante del proyecto está dirigido a proyectos de investigación de la empresa, con lo que se promoverá la investigación tecnológica relacionada con la problemática de la industria. La identificación de problemas científicos y tecnológicos de la empresa establecerá la dinámica de cooperación entre las universidades y la empresa.

En el pasado ha habido cooperación en sectores muy específicos de la empresa con las universidades. Por muchos años existieron programas de cooperación entre empresas mineras y la Facultad de Ingeniería Minera, Geológica y Metalúrgica de la UNI y el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET). Asimismo, la empresa Backus y Johnston y la Universidad Nacional Agraria han colaborado para realizar una serie de trabajos de investigación sobre la productividad de la cebada.

El Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), en cooperación con empresas o asociaciones, está realizando acciones tendientes a potabilizar el agua con técnicas solares, apropiadas para zonas rurales; apoyar el mejoramiento genético de cereales (quinua y kiwicha, en apoyo al programa de cereales de la Universidad Agrara la Molina ) de interés de comunidades económicamente desfavorecidas; mejorar genéticamente el algodón para competir en el mercado globalizado; mejorar genéticamente los camélidos para obtener fibras de alta calidad; mejorar la competitividad del sector productivo mediante servicios especializados; impulsar el uso de tecnología moderna en la pequeña y la mediana minería; producir nanomateriales, cruciales para el valor agregado de materias primas; caracterizar las riquezas arqueológicas, potenciando por ende el turismo; mejorar la seguridad nuclear y la protección radiológica, incrementando el número de inspecciones, licencias y servicios de control de calidad de fuentes de radiación; mejorar la gestión de los recursos hídricos, mediante estudios con trazadores; proteger el medio ambiente, mediante biorremediación y estudios de dinámica de la contaminación, usando trazadores; intensificar la promoción de la ciencia y la tecnología, a través de ferias, publicaciones, conferencias y medios de comunicación; adoptar una estructura organizacional orientada a intensificar sus acciones a favor de la competitividad nacional, en especial con la creación de la dirección de transferencia tecnológica.

Como un indicador del fortalecimiento de la cooperación entre el IPEN y la Empresa , podemos mencionar que el número anual de servicios tecnológicos prestados a empresas pasó de 209, en el 2001, a 448, en el 2005.

El número anual de empresas beneficiarias de los servicios pasó de 51, en el 2001, a 202, en el 2005. Con el préstamo del BID, la cooperación entre las universidades, los institutos y la empresa pasará a una etapa de mayor impulso, llenando con ello parte de la llamada agenda interna en relación con el Tratado de Libre Comercio entre el Perú y los Estados Unidos, el que será mejor aprovechado con investigación científica y tecnológica.

Política científica y tecnológica
¿Ministerio = +burocracia?

Escribe Modesto Montoya (*)
2 de abril 2006


Contrario a las tesis de algunos analistas, la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MICITI) significará, sin mayor gasto, un mayor potencial científico y tecnológico para el país. En esta nota mostraremos que el MICITI permitirá la reducción de la burocracia, el retorno de talentos del extranjero, una mejor colaboración interinstitucional y una orientación del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (SINACYT) de acuerdo a las políticas de desarrollo del Estado.

En primer lugar, debemos reconocer que en el SINACYT, cerca del 50% de la planilla corresponde a la burocracia y personal de apoyo. Esto se debe a que cada uno de los institutos, independientemente de su dimensión, debe tener una serie de oficinas que asegure el cumplimiento de las normas administrativas.

En segundo lugar, podemos ver que el SINACYT está desarticulado. Los institutos del SINACYT son organismos públicos descentralizados (OPDs) de diferentes sectores, lo que hace difícil la colaboración interinstitucional. Mencionemos sólo algunos ejemplos. A pesar de que su mayor actividad está en el sector Salud, el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) depende del Ministerio de Energía y Minas. Por otro lado, el SENAMHI, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), adscritos a diferentes sectores, estudian casi independientemente el fenómeno “El Niño”.

El MICITI integrará en su seno a los institutos, evaluará sus desempeños y les asignará recursos de acuerdo al Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. El titular del MICITI participará, con los otros ministros, en la decisión de políticas de Estado, en las que la ciencia y tecnología juegan un rol importante. Al mismo tiempo, el MICITI llevará a cabo los procesos de índole administrativo de los institutos, permitiendo que cerca de unos 30 millones de dólares anuales del SINACYT sean reorientados a los laboratorios y al financiamiento del retorno de talentos. De paso, gran parte de potencial administrativo disponible del SINACYT será mejor aprovechado por otras entidades del Estado.

Un problema crucial del SINACYT es la disminución del número de investigadores. La Ley del Presupuesto no permite ni siquiera reemplazar a los investigadores que cesan o renuncian. En cambio, esa misma Ley autoriza hacerlo para los casos de las fuerzas policías, militares, el personal diplomático y magistrados, los que cuentan con leyes especiales. Para aumentar el potencial humano del SINACYT, y recuperar los talentos que están en el extranjero, es necesario la creación del Grupo Ocupacional del Investigador Científico y Tecnológico (GOCYT), al que también deberá exceptuarse de las prohibiciones de nombramiento que se establecen en la sucesivas leyes de presupuesto. Debemos recordar que, con los tratados de libre comercio, el personal estratégico de los países será precisamente aquel que se dedique a la generación de conocimientos, patentes y propiedad intelectual.

En suma, la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y del Grupo Ocupacional Científico y Tecnológico significará la optimización en el uso de los recursos dedicados a la ciencia y la tecnología y el fortalecimiento de los equipos de investigación que harán frente a los desafíos del libre comercio que se instala en el mundo.

(*) Autor del libro “Optimización del Sistema Peruano de Ciencia y Tecnología”

La protección radiológica en el Perú

Modesto Montoya

Gestión Médica, 26 de junio 2006

Desde septiembre del 2001, el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) prioriza el tema de seguridad y protección radiológica, dotando a la oficina responsable – la Oficina Técnica de la Autoridad Nacional (OTAN), la que tiene plena independencia técnica– de los recursos necesarios para aumentar su eficacia. Por gestión enteramente del IPEN, desde el 2001, en junio del 2002 se aprobó la Ley 27757 sobre control de las importaciones de fuentes de radiaciones ionizantes, y, en julio del año 2003, se aprobó la Ley 28028, la que permite al IPEN fiscalizar y sancionar a los infractores de las normas.

Paralelamente, el IPEN intensificó la calibración y control de calidad de equipos de rayos X convencionales, dental, tomografía, mamografía, utilizados en radiodiagnóstico, lo que ha permitido reducir la dosis colectiva de la población en general. Se identificó equipos que generaban dosis 100 veces mayores a las necesarias para determinados tipos de examen radiológico. Y, como se sabe, a mayor dosis, mayor riesgo de cáncer. El número anual de calibraciones de equipos de rayos X pasó de cero en el año 2001 a 126 en el 2005.

Existen algunas instalaciones que usan fuentes de radiaciones sin autorización, ni control dosimétrico, incumpliendo las normas. Por ello, el IPEN ha multiplicado sus acciones de fiscalización. El número anual de inspecciones de equipos de radiación ionizante pasó de 530 en el 2001, a 1849, en el 2005. Cabe señalar que los odontólogos y los que operan TACs no están obligados a usar dosimetría, debido a que las dosis se encuentran debajo del nivel de registro, un décimo del límite anual.

El número de registros de usuarios de equipos de radiación ionizante pasó de 1500, en el 2001, a cerca de 3000 actualmente, 80% de los cuales corresponden a operadores de equipos y fuentes de uso médico.

La autorización de un servicio dosimétrico tiene requisitos especificados en las normas peruanas, con desempeño demostrado a través de pruebas realizadas por el Laboratorio de Metrología y Calibraciones del IPEN, el que a su vez se basa en normas ISO (reconocido como un Laboratorio Secundario de Calibración Dosimétrica por el OIEA).

Contrario a lo que piensan algunas personas sin mucho conocimiento, los dosímetros miden la dosis que recibe un usuario, pero no lo protege contra la radiación. La protección del trabajador se optimiza cuando está capacitado –condición para autorizarlo- y cuando usa equipos o fuentes generadoras y ambientes que satisfacen requisitos de diseño, y adecuados procedimientos de protección.

Cualquier empresa que solicite autorización para los servicios de dosimetría debe cumplir los requisitos normativos y superar las pruebas de desempeño exigidas. El IPEN no regula el precio de estos servicios.

Actualmente existen dos empresas que han solicitado y logrado una autorización para proveer servicios de dosimetría, luego de haber cumplido con los requisitos establecidos en la Reglamentación y el TUPA vigente, además de haber superado las pruebas de desempeño a que fue sometido el sistema por parte del Laboratorio Secundario de Calibración Dosimétrica del IPEN.

De acuerdo al reglamento de la Ley 28028, aprobado por decreto 041-2003 EM, el órgano competente para la ejecución de los procedimientos de autorización y fiscalización así como para el inicio e instrucción de los procedimientos sancionadores establecidos en el presente reglamento es la OTAN , quien resuelve o sanciona en primera instancia. El órgano competente para resolver en segunda y última instancia es la Presidencia del IPEN, previa opinión del Comité Consultivo Ad-Hoc.

En ese sentido, se convoca a la población en general a denunciar toda irregularidad radiológica ante la OTAN , en primera instancia; y, en caso de no tener satisfacción, en segunda instancia ante la Presidencia del IPEN. Con esas denuncias se contribuye con el IPEN para cumplir con su misión. Los reglamentos y las direcciones apropiadas los encontrarán en la página web del IPEN (www.ipen.gob.pe).

La terapia del cáncer por captura neutrónica

Una técnica en experimentación

Escribe Modesto Montoya

Gestión médica, 26 de junio 2006

En la técnica experimental de la terapia por captura neutrónica en boro (BNCT), se hace incidir un haz de neutrones de un reactor sobre un tumor saturado de boro 10, un isótopo que, al absorber neutrones, se parte en litio 7 y en una partícula alfa, los que destruyen células vecinas. Las células normales que tienen bajas concentraciones de boro no sufrirán daño significativo. Sin embargo, la dificultad reside en el hecho que no se logra una sustancia borada que sature adecuadamente los tumores cancerosos.

En reciente conversación con la doctora en química Sara Liberman, directora del proyecto BNCT de la Comisión de Energía Atómica (CNEA) argentina, nos explicó que la quinta paciente fue tratada el 30 de mayo del 2006. La paciente, una mujer de 51 años, tiene melanoma metastásico en la pierna derecha. Se trata de un melanoma multinodular, con un campo de 15 centímetros de diámetro. Luego de una planificación cuidadosa, se aplicó una dosis entre 20 y 22 grays en tejido sano y, en el tumor, la máxima dosis que se pudo para la concentración de boro utilizada.

Por el estado de la experimentación con BCNT, en Argentina no se trata de curar a los pacientes, sino de atacar uno o dos de los tumores de un cáncer metastático. En realidad, se busca perfeccionar la técnica hasta un grado de éxito estadístico aceptable para que los médicos empiecen a derivar pacientes primarios, en los que la eliminación del tumor original podría salvarles la vida. El BNCT no actúa en el sistema linfático, sino como control local.

En la primera fase, el tumor bien definido puede ser extirpado quirúrgicamente. Sin embargo, cuando las células cancerosas se han expandido y se convierten en metástasis, el cáncer no podrá ser eliminado.

En ese cuadro, el control local de un cáncer metastático puede ser útil para mejorar la calidad de vida de los pacientes terminales. Por ejemplo, dice la doctora Liberman, en una paciente anterior, dos de los tumores estaban en el talón y en la planta del pie, de modo que atacarlos le permitió caminar, mejorándole la calidad de vida.

Hay circunstancias en las que el BNCT es una real opción. Por ejemplo, si alguien tiene un tumor en el talón, en tal magnitud que para salvarle la vida tendría que amputársele el pie, y el paciente no quisiera que se le ampute el pie, el BNCT se presenta como una buena alternativa. Pero, por ahora, los médicos no derivan sus pacientes primarios, por que el BNCT está en una fase experimental.

En el caso de tumores al cerebro, la doctora Liberman señala que el BNCT hasta ahora no da resultados mejores que los tradicionales, y que tendrá que investigar más para pensarlo como una alternativa. Sin embargo, los argentinos están pensando encarar otras patologías, como el cáncer diferenciado a la tiroides, cáncer al hígado, pero siempre de forma muy preliminar.

El reactor del Centro Atómico de Bariloche, en el que los argentinos experimentan la técnica BNCT, es un reactor de capacitación y de enseñanza, de modo que el proyecto BNCT fue tomado también como parte de entrenamiento de estudiantes. El doctor Osvaldo Calzetta, doctor en física, jefe del proyecto BNCT en Bariloche, presta mucha importancia al cálculo de la máxima dosis que soporta el tejido sano, porque existe una relación entre esa dosis y lo que recibe el tumor. En el proceso de tratamiento hay numerosas pruebas y horas de operación y de trabajo. Eso es posible porque el reactor de Bariloche es un reactor de investigación y no de producción, dice Calzetta.

El doctor Calzetta nos confíó que el costo de un tratamiento en Argentina asciende a unos cinco mil dólares. Sólo el fármaco borado cuesta 2500 dólares por paciente. En Europa, el tratamiento cuesta mucho más, y las cosas se complican porque intervienen varios países, cada uno de los cuales debe dar su autorización para el tratamiento.

Si no se considerara los sueldos de los profesionales, la modificación de un reactor para BNCT podría ser relativamente barato, medio millón de dólares. Sin contar con los sueldos de los investigadores, a la CNEA invirtió 400 000 dólares. Finlandia para llevar a cabo su proyecto BNCT debió gastar alrededor de cuatro millones de euros.

Hace unos quince años, cuando me interesé en este tema, supe que el problema más difícil en el BNCT era la eficiencia del fármaco borado, el que debe asegurar una alta dosis en el tumor y una baja dosis en tejido sano. Desafortunadamente, los entrevistados aseguran que no se ha avanzado en ese campo. Los grandes laboratorios no van a invertir hasta que se tenga resultados satisfactorios, nos dijo Calzetta. Por eso es que los argentinos han bajado sus pretensiones de tratar cerebros y se limitan a los melanomas de extremidades inferiores. El doctor Wolfgang Sauerwein, experto europeo en BNCT, prevé que será necesario unos veinte años para pensar en la viabilidad clínica de la técnica BNCT.

En el BNCT, la biología juega un rol crucial. En la CNEA hay un grupo de radiobiología con veinte biólogos, diez de los cuales tienen el grado de doctor. Amanda Swint, jefa del grupo de biología del proyecto BNCT, señala que se experimentó con bastante éxito en combinaciones de fármacos que se distribuyen en un tumor heterogéneo. Se empezó en el año 1998 con modelaje experimental en ratas. El primer paciente fue tratado el 2003, pero dice también que todo sigue a nivel experimental.

Siendo una técnica en investigación, el BNCT es un reto de gran envergadura. Ante ello, Liberman propone un desarrollo regional con centro en Argentina. Se podría empezar, dice Liberman, enviando pacientes a Bariloche y haciéndoles el seguimiento correspondiente, para lo cual sería necesario un oncólogo, un biólogo y un físico médico. El proyecto BNCT argentino cuenta con 3 médicos oncólogos, varios médicos especialistas en tiroides, especialistas en hígado, seis biólogos, tres químicos y muchos doctores en física nuclear y en física médica.

Si se hubiera partido de cero, contratando los profesionales necesarios, el BNCT argentino habría costado mucho, dice Liberman. Afortunadamente, en la CNEA hay numerosos científicos con el grado de doctor, de modo que cuando se decidió empezar el BNCT se procedió a organizar el potencial humano existente.

En el Perú, que yo sepa, no hay doctores en física médica, los doctores en física nuclear no están dedicados a temas médicos, y los doctores en biología del IPEN están concentrados en el mejoramiento genético de la fibra de alpaca y del algodón, por ser prioritarios para la competitividad nacional, y hacer frente a los desafíos del TLC.

En suma, empezar un proyecto BNCT es más transmitir las ideas que se encuentran en la Internet hacia la opinión pública, antes de consultar con los científicos que por lo menos tengan publicaciones en revistas indexadas de reconocido prestigio internacional. Ello no impide que un par de profesionales peruanos se puedan integrar al proyecto argentino, en forma similar como otros participan en ambiciosos proyectos internacionales. Para Perú, ello significaría entrar en un proyecto de investigación de largo plazo, pero no debe dar a entender que se va a curar pacientes cada semana.

 

Terrorismo de la desinformación

Escribe Modesto Montoya

18 de junio 2006

Ante la desinformación interesada, sesgada y oportunista sobre la seguridad y la protección radiológica en el Perú, debo informar que, desde septiembre del 2001, el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) priorizó este tema, dotando a la oficina responsable - la Oficina Técnica de la Autoridad Nacional (OTAN)- de los recursos necesarios para aumentar su eficacia.

Por gestión del IPEN, en junio del 2002, se aprobó la Ley 27757, referida al control de las importaciones de fuentes de radiaciones ionizantes, y, en julio del año 2003, se aprobó la Ley 28028, la que norma los procedimientos de licencias, fiscalización y sanciones para los infractores. Paralelamente a sus gestiones ante el Congreso, el IPEN intensificó la calibración y control de calidad de equipos de rayos X convencionales, dental, tomografía, mamografía, utilizados en radiodiagnóstico, lo que ha permitido reducir la dosis colectiva de la población en general. Se identificó equipos que generaban dosis 100 veces mayores a las necesarias para determinados tipos de examen radiológico. Y, como se sabe, a mayor dosis, mayor riesgo de cáncer.

El control de equipos de rayos X pasó de cero, en el año 2001, a 126 equipos, en el 2005. El número de inspecciones de equipos de radiación ionizante pasó de 530, en el 2001, a 1849, en el 2005. El número de registros de usuarios de equipos de radiación ionizante registrados pasó de 1500, en el 2001, a 2490, en el 2005, alcanzándose cerca del 100% del número estimado de usuarios existentes.

El incremento de las inspecciones ha propiciado igualmente el aumento de las gestiones de licencias de instalación e individuales. En el periodo 2001-2005, en el mundo se ha tenido algunos eventos accidentales de cierta gravedad. Mencionemos algunos. El 14 de diciembre del 2005, en Chile, una mala manipulación de un equipo de radiografía, perteneciente a una empresa privada, produjo efectos severos sobre una persona, por lo que tuvo que ser internada.

En Estados Unidos, un radiógrafo recibió una dosis considerarse al acercarse a una fuente descubierta. En Bégica, el 11 de marzo del 2006, una persona ingresó a un ambiente donde sonaba la alarma de radiactividad, la puso fuera de funcionamiento e ingresó; tres semanas más tarde perdía cabellos, signos de haber recibido dosis considerables.

En Lilo, al oeste de Georgia, Rusia, a fines del 2001, algunos chatarreros se irradiaron por manipular fuentes radiotérmicas, por lo que fueron tratados médicamente. El 13 de diciembre del 2003, se encontró que un generador radiotérmico en un faro de navegación en Olenya Bar, Kola Harbor, había sido desmantelado, temiéndose, por su actividad, que haya provocado víctimas fatales.

En febrero del 2006, en Escocia, pacientes de cáncer fueron irradiados en demasía, generando llagas sobre el cuero cabelludo y las orejas. El esfuerzo en el Perú ha dado sus frutos. Del 2001 al 2006, se ha producido sólo dos incidentes, ninguno por responsabilidad del IPEN ni con víctimas reportadas: se robaron dos fuentes radiactivas de una empresa privada, y otra empresa envió inadvertidamente una fuente radiactiva al extranjero, sin avisar al IPEN.

Es posible que existan fuentes abandonadas hace muchos años, antes de que se estableciera el control de ahora. Sin embargo, por ser antiguas, son de poca actividad, inútiles para una bomba sucia, contrario a lo que piensan articulistas con poco conocimiento técnico.

En todo caso, el IPEN sigue su campaña de recuperación de fuentes abandonadas, por lo que invoca a las empresas siderúrgicas de dotarse de detectores de radiactividad para controlar la chatarra que compran. Las aduanas también deben contar con detectores de materiales radiactivos, para impedir que pasen por las fronteras sin notificar al IPEN.

El cáncer es más mortífero que el sida

Escribe Modesto Montoya

11 de mayo 2006

En el mundo el cáncer mata 7 millones de personas al año, 25 millones tienen la enfermedad, y más de la mitad están en los países en desarrollo; y esta cifra está creciendo. Según las proyecciones, si es que no se actúa con determinación, en el año 2020 morirán 10 millones víctimas del cáncer y los nuevos casos serían 16 millones por año. Más mortífero que el sida -que mata a 3 millones al año- el cáncer, sin embargo, no es tratado como su peligrosidad lo exige. Las desigualdades entre países industrializados y países en desarrollo también se reflejan en el cáncer.

En el año 1990, los nuevos casos de cáncer eran 4 millones en ambos grupos de países; en el año 1999, era notoria una diferencia a favor de los primeros; y las proyecciones al 2020 muestran que el número de víctimas en los países en desarrollo será el doble que en los países industrializados. Ello, a pesar de que el conocimiento del cáncer ha avanzado tanto que sabemos cómo hacer para que el año 2002 salvemos de morir por cáncer a 2 millones de personas en el mundo: poniendo en acción las tareas de prevención, diagnóstico temprano y terapia.

El ser humano empieza de una célula, la que divide muchas veces hasta llegar a miles de millones de células. Las células se especializan para formar los diversos órganos. Luego dejan de dividirse, salvo para reparaciones normales o heridas. Las células cancerosas son células que crecen descontroladamente, formando tumores que pueden difundirse en el cuerpo. Los cánceres surgen de múltiples cambios genéticos en las células y órganos del cuerpo. Una parte se genera por deterioro de las células con la edad de la persona, pero también surge por predisposición genética, factores ambientales y la mayoría por los estilos de vida adoptados por desconocimiento o irresponsabilidad.

Es conocida la influencia del tabaco en el cáncer del tumor y los rayos ultravioletas en el cáncer de piel. La hepatitis B contribuye con el cáncer al hígado y el sida puede generar tipos de cáncer muy raros en las personas que no están contaminadas. Se ha visto que los hábitos alimentarios tienen también influencia en el cáncer.

Cuando el cáncer es detectado tempranamente, la terapia es exitosa casi al 100%. En ese sentido, la biotecnología molecular y medicina nuclear permiten hacer diagnóstico temprano. Signo de subdesarrollo es que mujeres mueran con cáncer uterino, cuando este puede ser curado sin mayor problema si se detectara a tiempo. Por otro lado, más de la mitad de los enfermos con cáncer son tratados con radiaciones de fuentes radiactivas o de aceleradores.

La biotecnología molecular, la medicina nuclear y la física médica contribuyen con el diagnóstico y terapia del cáncer, por lo que las universidades e institutos especializados deben organizar grupos interdisciplinarios para atacar este mal, desde los primeros momentos que se manifiesta en los pacientes, mientras más temprano mejor. En ese sentido, el Instituto Peruano Nuclear y la Universidad Nacional de Ingeniería tienen un programa de diplomado en medicina nuclear y una maestría en física médica.

Tenemos que formar médicos, físicos, químicos y biólogos para que adquieran las técnicas nucleares para atacar el cáncer y, con técnica, y desviar las tendencias de mortalidad por cáncer hacia la baja. No es posible que siga muriendo gente por una enfermedad que sabemos cómo combatirla.

Simposio sobre educación en ciencia y tecnología
"El Comercio" 29 de mayo 2006

Con el objetivo de lograr un intercambio especializado entre el Perú y el extranjero, en temas de educación en ciencias y tecnología, la Universidad Católica organiza el simposio: "Ciencia y Tecnología para todos en el Siglo XXI".
Habrá tres regiones involucradas en este proyecto: la norteamericana, la europea y la sudamericana, representadas en la Commonwealth University, Richomond, Virginia; Universidad de Chipre, Nicosia; y PUCP, Lima, respectivamente.
Estas tres sedes del evento estarán conectadas por medio de equipos de videoconferencia, con los que se transmitirán las sesiones en simultáneo y por tanto permitirá mantener contacto audiovisual en tiempo real entre las tres localidades.
La interconexión permitirá a los asistentes atender a las ponencias de distinguidos científicos que presentarán los trabajos de la región, así como contar con la presencia de destacados especialistas locales.
Entre los temas de exposición a cargo de los científicos peruanos se encuentran: las prioridades de la investigación en ciencia y tecnología para los próximos años, la alfabetización científica y cuantitativa, el desarrollo de laboratorios, ciencia-tecnología-sociedad, robótica industrial, investigación científica de productos naturales, contaminación de suelos e impacto ambiental, tecnología solar aplicada a la purificación del agua, aprendizaje asistido en línea, etc.
Los expositores peruanos serán: Benajamin Marticorena, Presiente de CONCYTEC, Modesto Montoya, Presidente del IPEN (Instituto Peruano de Energía Nuclear), Ing. Eduardo Ísmodes, Decano de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la PUCP, Cristina Rueda (UNAM), Ing. Yuri Gallo (MINERA YANACOCHA), entre otros destacados profesionales.
Por medio de las conferencias remotas se contará con la participación de Susan Patrick, Jefa del Consejo Norteamericano para E. Learning (NACOL); el Dr. William E. Dugger, Jr., Director del Proyecto Tecnologia para todos los Americanos de la Asociación Internacional de Educación Tecnológica y Anne Tweed, Consultora Senior McREL, entre otros.
El evento se realizará en la Pontificia Universidad Católica del Perú los días 1, 2 y 3 de junio.

Más información:
Teléfono: 626-2000, anexos: 3268, 3267 y 3266
Correo electrónico: cienciatec2006@pucp.edu.pe
Web: http://www.pucp.edu.pe/eventos/simposios/ciencia/

Opinión después del debate técnico entre UPP y APRA
"El Comercio" 29 de mayo 2006

Hubo olvidos importantes en el tema de la educación
Modesto Montoya . investigador científico

"Ambos se han olvidado de dos puntos importantes en educación. Primero, han hablado de la educación primaria y de la enseñanza de la matemática y el lenguaje, pero deben recordar que se aprende con la cabeza y con las manos. Se debe capacitar a los profesores para que enseñen a los estudiantes a realizar experimentos de ciencia desde niños. El otro punto que no ha sido tratado en el debate es cómo resolver el problema del potencial científico. Y es que los científicos que se jubilan ni los que renuncian no pueden ser reemplazados. Urge una ley que permita contratar a plazo indefinido a nuevos científicos en los institutos del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, para que de esta forma se pueda dar cabida a los investigadores y a los talentos nacionales que están en el extranjero y no pueden venir ".

Rompiendo un tabú
La infertilidad masculina
"El Comercio" 28 de mayo 2006

En tiempos en los que la infertilidad era achacada a la mujer, el doctor Gustavo Gonzales (decano de la Facultad de Ciencias y Filosofía de la UPCH) empezó a investigar en el campo de la andrología, la ciencia que estudia la reproducción masculina, descubriendo una serie de secretos. Hoy es uno de nuestros científicos de mayor producción.

¿Cómo se inició en el tema de reproducción?
En el año 1977 me impactaron los cursos de endocrinología de los profesores Juan Coyotupa y Róger Guerra García, especialistas en reproducción, por lo que escogí ese campo para mi carrera. Antes mi tesis de maestría había estado relacionada con el crecimiento en los nativos de altura. Demostramos que hay un ciclo vital que se llama somatopausia, que es la disminución de la hormona del crecimiento, asociada por muchos científicos con el envejecimiento. Luego, en mi tesis de doctorado estudié el rol de la vesícula seminal sobre la infertilidad masculina. Demostramos que esa vesícula produce el 60 por ciento del líquido seminal. Tema que había sido abandonado por la mayoría de científicos.

¿Usted también ha investigado los problemas con la próstata?
A partir de los 50 años, el 50 por ciento de los hombres sufre de hiperplasia de la próstata, produciendo una obstrucción de las vías urinarias, lo que afecta la calidad de vida de los hombres. Hasta ahora, esto se ha solucionado con cirugía, pero ésta tiene efectos colaterales, como la eyaculación retrógrada, y además la próstata vuelve a crecer. Eso ha motivado la búsqueda de medicamentos. El más conocido es el finasteride, el que inhibe la conversión de los andrógenos a las sustancias más activas, facilitando que la próstata se reduzca y disminuyan los síntomas. Sin embargo, al bloquear los andrógenos, se bloquea el deseo sexual y se produce impotencia.

Han estudiado los efectos de algunos productos naturales.
En animales y hombres. Hemos estudiado la vizcacha, una especie nativa de la familia de la chinchiya y el cobayo. Y hemos estudiado la maca, una planta que crece a 4 mil metros en el centro del Perú, siendo hasta ahora imposible replicarla con sus propiedades en otro lado del mundo.

¿Y respecto a la próstata?
En el mundo hay una serie de investigaciones sobre productos naturales para disminuir el tamaño de la próstata. Nosotros hemos descubierto que una variedad de la maca, la maca roja, reduce el tamaño de la próstata en las ratas con hiperplasia de próstata, sin afectar las vesículas seminales. En cambio, el finasteride, les reduce la próstata y también las vesículas seminales.

¿Cómo van las investigaciones?
Estamos estandarizando la maca para luego hacer un proceso más elaborado. Luego se debe probar las propiedades biológicas de cada lote. En el centro, la gente consume entre 50 y 60 gramos de maca. Hace falta un estudio para ver si las comunidades que consumen maca roja tienen menos problemas de hiperplasia, pero los laboratorios nacionales no tienen recursos para completar esas investigaciones. Por otro lado, la maca debe ser consumida hervida, algo que a la gente se le hace difícil por su ritmo de vida y tiende a tomar cápsulas de 500 mg, cuyo contenido muchas veces es dudoso.

Se dice que el deseo sexual está en el cerebro.
Así es. Los gametos no tienen nada que ver con el deseo. Uno puede tener deseo sin cópula. Pero para la reproducción, es necesario el deseo, y el orgasmo es una recompensa a la cópula.

¿La menopausia en las mujeres disminuye el deseo?
Si baja la testosterona disminuye el deseo sexual. La testosterona es la que produce deseo sexual tanto en el hombre como en la mujer.

¿Cuáles son sus planes para el futuro?
Consolidar el resultado de las investigaciones para que sean beneficiosas para la población. Eso es importante para lograr una buena percepción de quienes toman las decisiones. Aunque uno haga cosas básicas, se tiene que saber hacia dónde se va. Luego tenemos que dinamizar el laboratorio, para que haya continuidad en el tiempo.

Modesto Montoya

Un científico Made in Peru
"El Comercio" 14 de mayo 2006


Eduardo Gutuzzo. Ha hecho una brillante carrera de investigador en enfermedades tropicales. Es médico de la Universidad Peruana Cayetano Heredia y los expertos del mundo en su disciplina vienen a Lima solo para aprender de él.

Pudo terminar sus estudios universitarios gracias a que la universidad lo exoneró por un año del pago de pensiones, y le consiguió un puesto en la farmacia y el archivo del hospital. Realizó su tesis sobre brucelosis y tempranamente con el doctor Sixto Recavarren ganó el premio de Laboratorios Russell, un galardón muy reconocido en su especialidad.

Cuando terminó la carrera, muchos médicos partían al extranjero -le decíamos los foreign boys, cuenta- y a pesar de que aprobaba los exámenes para estudiar afuera, él se quedó por decisión propia. Empezó a investigar en hipertensión, nefrología y luego en enfermedades infecciosas y tropicales, donde hoy es una autoridad mundial.

¿Cómo empezaron con el estudio del Sida?
Desde el 82, con Raúl Patrucco, Miguel Campos y Jorge Guerra hicimos un grupo de trabajo sobre el sida. Al año siguiente aparece el primer caso. Con Raúl Patrucco, quien trabajaba en inmunología, hicimos una alianza estratégica, hasta que él muere en 1987. Conseguimos apoyo de muchos sitios. El sida era todo un reto para la investigación. No había tratamiento, no había prevención y había mucha marginalidad porque la mayoría de afectados eran trabajadores sexuales y homosexuales.

Ustedes tenían un banco de sangre.
Ahí empezamos a trabajar el tema de los bancos de sangre. Pedimos al gobierno que se hiciera pruebas ELISA para todos los bancos de sangre. Hasta hoy el sida sigue siendo un tema de necesidad, es un tema dramático y yo sigo haciendo consultas, hago visitas a los afectados.

¿Qué otro tema estás investigando?
Un virus similar al Sida, que parece estar hace más de cuatrocientos años entre nosotros, produce leucemia y linfoma y además inmunodeficiencia. No es un virus peruano, viene de África y de Japón, pero aquí ha encontrado un campo. Es una epidemia escondida con un enorme impacto médico. Gracias a nuestras investigaciones el Perú es el segundo país que hace despistaje en el mundo.

¿Cuéntame lo de la Escuela Gorgas?
Es el segundo gran suceso de mi vida profesional. La Escuela Gorgas la organizamos con la Universidad de Alabama. Se le conoce como el mejor curso en enfermedades tropicales, vienen médicos expertos del mundo desarrollado a entrenarse en Lima. Nos hemos hecho famosos. Vienen de los sitios más renombrados de Estados Unidos, Suiza, Suecia, etc. Hemos cumplido 10 años y hemos entrenado a unos 380 médicos de 55 países del mundo.

Además de investigador, eres un líder gestor.
Mira, todo comenzó el año 1991, cuando organicé el Congreso Panamericano de Enfermedades Infecciosas, justo cuando apareció el cólera en el Perú. Vinieron unos cuarenta profesores de Estados Unidos y Europa y unos cien profesores de América Latina. Los amigos me dijeron que estábamos generando un liderazgo y nos ganamos el respeto de los colegas. Fui dos veces presidente de la Asociación Panamericana de Infectología y el año 1993 me invitan a ser miembro del Comité Ejecutivo de la Sociedad Mundial de Enfermedades Infecciosas y en 1998 me eligen presidente en el periodo 1998 - 2000. Como presidente, organicé el Congreso Mundial en Buenos Aires.

Eso te facilitó tus gestiones con instituciones internacionales.
Efectivamente, hemos obtenido unos 400 mil dólares de la Organización Mundial de la Salud para un programa de tuberculosis en Lima Norte. También Bélgica ha otorgado 40 mil dólares en equipos al Hospital del Rímac. Aquí trabajemos unas quince personas, pero otras cuarenta son pagadas por proyectos. Ellos ven la investigación como una opción de vida. Ahora tenemos cuatro años trabajando en Yurimaguas sobre la resistencia bacteriana y el uso de antibióticos.

Tú te has formado enteramente en el Perú.
Cierto. Por eso me acuerdo que mi primera conferencia en Estados Unidos la di en Castellano y Claudio Lanatta -que era residente- la tradujo. Yo leía Inglés, pero nunca lo había hablado. Fue patético, menos mal que un colega alemán, originario de la India, me animó diciéndome que nadie en el auditorio sabía tanto como yo del tema de la conferencia. Antes que mí, habló un japonés y yo no podía hablar peor que él. De modo que sentí confianza y salió muy bien.

¿Cómo defines tu generación?
Soy de la generación de los sesenta. Soñábamos con un mundo más justo. Cuando era estudiante, con Estrella Picasso de Guerra, fundamos una posta en el kilómetro 21, más allá de Comas. Ella era una mujer de izquierda que había estudiado en la Universidad Lovaina. Yo era un soñador, que quería hacer cosas.

Modesto Montoya

Artículos del 2006

A 20 años de Chernóbil: el futuro de la energía nuclear
Escribe Modesto Montoya

Por una sorprendente serie de errores de operación, en Chernóbil, la madrugada del 26 de abril de 1986 se produjo una explosión en un reactor nuclear, lo que liberó material radiactivo al ambiente y, por acción de viento, en menor o mayor grado, contaminó con isótopos radiactivos los países de Europa Occidental y Oriental.

Un grupo de cien científicos ha calculado que unas cuatro mil personas podrían morir por la irradiación causada por el accidente. Sin embargo, hasta mediados del 2005, sólo 50 muertes han sido atribuidas a dicha irradiación, la gran mayoría entre los trabajadores del servicio de emergencia, los que atendieron el problema inmediatamente después de la explosión.

El daño también ha sido sobre el medio ambiente, unos 150 000 kilómetros cuadrados alrededor de Chernóbil. Pero no sólo se trata de daños físicos, sino también psicológicos, como por ejemplo el aumento de la tasa de suicidios y de muertes violentas entre los bomberos, policías y otros obreros que tuvieron que ver directamente con la recuperación del sitio.

En otros países, como Francia, mucho se temió de los efectos del accidente, pero la dosis recibida no fue significativamente diferente a la dosis natural.

Como consecuencia del accidente de Chernóbil, se frenó la construcción de plantas nucleares. Sin embargo, los precios elevados del crudo y del gas natural, la contaminación, el calentamiento global producido por los combustibles fósiles, la necesidad de diversificación de fuentes energéticas y la autonomía de otros países, han hecho regresar el interés por los reactores nucleares. Sólo en Europa, con las centrales nucleares se evita la emisión de 700 millones de toneladas anuales de dióxido de carbono.

Por tales razones, además de los 443 reactores operativos, con una potencia eléctrica de 359 678 MW distribuidos en 31 países, se están construyendo 23 reactores y 73 están en planificación.
Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), la demanda energética del mundo en 2030 aumentará a 60% de la actual, la que será cubierta en un 80% con petróleo, gas y carbón, elevando en un 50% las emisiones de gases invernadero.

En ese marco, los países desarrollados están haciendo una profunda revisión de su planificación energética, en la que se está poniendo mayor interés en la energía nuclear y en las energías renovables.

En reciente visita de expertos chinos al IPEN, nos enteramos que a China le resulta más rentable construir reactores nucleares para abastecerse de energía y vender su petróleo. Anualmente construye reactores con una potencia global equivalente al doble de la potencia eléctrica del Perú.

En nuestro país, aunque la euforia de Camisea alejó el foco de atención de la tecnología nuclear, el Instituto Peruano de Energía Nuclear mantiene un grupo de profesionales evaluando las potencialidades de la energía nuclear. Si bien existe un gran potencial hidroeléctrico, éste se encuentra en la cuenca del Amazonas, lejos de los mayores centros de producción, ubicados en la Costa , por lo que se hace necesarios costosos sistemas de transporte. Además, la variabilidad climatológica ya nos ha mostrado en años pasados la fragilidad del sistema, dejándonos con poca agua y baja potencia eléctrica, lo que nos hizo gastar un dineral en grupos electrógenos. Por otro lado, el gasoducto de Camisea también ha mostrado vulnerabilidad. Una central nuclear no tiene problemas de ese tipo, se construye donde se necesita la energía. Es más, puede servir para desalinizar el agua del mar, lo que nos permitiría hacer cultivables algunos desiertos costeños.

Como van las cosas, tendremos energía nuclear en el Perú, en la medida que, para resolver nuestros problemas, empecemos a pensar en la tecnología moderna.
Lima, 23 de abril de 2006

Punto de vista: Centenares de Hiroshima
Por Modesto Montoya, presidente del IPEN
"El Comercio" 22 de abril 2006

En la madrugada del 26 de abril de 1986, la explosión en un reactor nuclear de la planta de Chernobyl significó uno de los peores accidentes tecnológicos del siglo XX. La causa fue una increíble serie de errores humanos de operación y un diseño de la planta que no tomaba debida cuenta de la seguridad tecnológica.

Las sustancias altamente radiactivas existentes en el núcleo del reactor fueron expulsadas al ambiente y, acarreadas por el viento, se dispersaron en Europa, contaminando todo: ríos, lagos, plantas y tierras de cultivo. La explosión de Chernobyl, sin ser nuclear, significó, en términos de contaminación, centenares de Hiroshima. Luego de la explosión, en Chernobyl se recibía una dosis radiactiva centenares de veces superior a la máxima recomendada para el público en un año.

Territorios de Ucrania, Rusia y Bielorrusia --el todo equivalente a un cuarto del territorio peruano-- quedaron contaminados con cesio 137, radioisótopo que tiene una vida media de 30 años. Los 400 mil trabajadores que se encargaron de la limpieza cayeron enfermos, con síntomas de fatiga, apatía y decrecimiento de glóbulos blancos.

Unos cuatro mil trabajadores inhalaron iodo 131 --radioisótopo que tiene una vida media de ocho días-- con una dosis del doble a la máxima recomendada para la tiroides. Como consecuencia, sufrieron inflamaciones crónicas a la tiroides y hubo casos de cáncer en una tasa mayor que la existente antes del accidente.

Hasta mediados del año 2005, unas cincuenta muertes son atribuidas al accidente mismo, casi todas de trabajadores que recibieron una intensa radiación en el momento del accidente.

El accidente de Chernobyl dio lugar a congresos en los que se hizo profundas revisiones en la tecnología nuclear. Veinte años después, luego de experimentar los efectos de la contaminación y el calentamiento global, causado por la quema de combustible fósil, las potencias vuelven a pensar en la energía nuclear como solución al problema energético.

El Dominical de "El Comercio" 23 de abril del 2006
Los científicos Top del Perú

Los más productivos y la fuga de talentos. En ciencia y tecnología, los mejores científicos se reconocen por los resultados de sus investigaciones, lo cual se traduce en el número de sus publicaciones en revistas reconocidas por la comunidad internacional. ¿Cuáles son en ese sentido los investigadores nacionales más importantes?

Conocer a los investigadores nacionales más productivos y sus campos de trabajo nos permiten tener un mejor panorama de las posibilidades científicas y tecnológicas del país. Entre el año 2000 y febrero del 2006, el epidemiólogo Robert Gilman, con 114 publicaciones, es el primero en la lista. El segundo lugar, con 50 publicaciones, lo ocupa el microbiólogo y patólogo Héctor García. Ambos son profesores de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) y de la Universidad Johns Hopkins (JHU).

El tercer lugar, con 39 publicaciones, lo ocupa Eduardo Gotuzzo -director del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la UPCH-, quien ha estudiado el cólera, la Hepatitis E, las enfermedades sexualmente transmisibles en el Perú y la Bartonellosis (enfermedad de Carrión), entre otras.

El cuarto lugar, con 29 publicaciones, lo tiene el doctor Jorge Chau -director general del Radio Observatorio de Jicamarca (ROJ), perteneciente al Instituto Geofísico del Perú (IGP)-. Él ha sido el ganador del premio joven científico de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo (TWAS).

Armando González, profesor de la Universidad de San Marcos (UNMSM), y Gustavo Gonzales, profesor de la UPCH, con 27 publicaciones cada uno, empatan el quinto lugar de la tabla. Armando González es epidemiólogo dedicado al tema de la gripe aviar y Gustavo Gonzales es investigador del Departamento de Ciencias Biológicas y Fisiológicas del Instituto de Investigaciones de Altura de la UPCH.

¿QUIÉN FINANCIA ESTA INVESTIGACIONES?

Tanto Robert Gilman, Héctor García, Armando González y Victor Tsang -éste último, investigador del Centro de Control de Enfermedades y Prevención de Atlanta- conforman un equipo en temas epidemiológicos que, recientemente, ha logrado una subvención de 15 millones de dólares de la Fundación Bill and Melinda Gates. Armando González y Robert Gilman también tienen el apoyo del NIH (National Institutes of Health). Ambos, con Victor Tsang, obtuvieron financiamiento de la Wellcome Trust y Héctor García de la Food and Drug Administration, para investigar sobre neurocisticercosis en humanos.

La doctora Fabiola León-Velarde, vicerrectora de investigación de la UPCH, quien ocupa el honroso sexto lugar en la lista gracias a sus investigaciones sobre enfermedades de altura, señala que "el 90 por ciento del financiamiento proviene del extranjero, el resto del presupuesto de la universidad y lo único que obtiene del Estado es de los concursos del CONCYTEC". Al respecto, Jorge Chau señala que el 99% del presupuesto para la investigación en el Radio Observatorio de Jicamarca es del extranjero.

Como vemos, los mejores investigadores peruanos son apoyados por instituciones del exterior, las cuales, obviamente, subvencionan la investigación de temas de su interés. Por ejemplo, en Estados Unidos hay facultades de enfermedades tropicales con muchos recursos económicos y en el Perú tenemos numerosos casos para ser estudiados y a excelentes médicos motivados por estos temas. Jorge Chau, quien se dedica al estudio de la Alta Atmósfera Ecuatorial, con financiamiento de la NSF (National Science Foundation), a través de la Universidad de Cornell, afirma que "la suerte de Lima está en sus características magnéticas ideales para los estudios electromagnéticos de la atmósfera con antenas horizontales". Esto motivó que Estados Unidos, interesado en sus proyectos espaciales, construya y financie el funcionamiento del radio observatorio.

Para dar una visión completa de la realidad, cabe señalar que gran parte de estas investigaciones financiadas en el extranjero son de interés nacional, como el conocimiento de las enfermedades tropicales o los estudios del electrochorro ecuatorial, que puede servir como espejo para comunicaciones con pueblos apartados sin necesidad de satélites. Sin embargo, la falta financiamiento nacional no permite profundizar estas investigaciones.

Esta dificultad tal vez explique la fuga de talentos. Fabiola León Velarde y Jorge Chau, antes de partir al extranjero a realizar estudios de posgrado, tuvieron siempre como meta regresar al Perú, por lo que escogieron temas de investigación que podían proseguir a su regreso. Pero muchos jóvenes científicos no pueden hacer lo mismo y terminan yéndose definitivamente del país.

Carlos Bustamante, el biólogo peruano con mayor éxito en Estados Unidos, investigador de la Universidad de Berkeley y presidente del Instituto Internacional de Investigaciones para el Perú (III Perú), está convencido que la diáspora científica peruana puede contribuir sustancialmente con el desarrollo de la ciencia nacional, pues conoce mejor cuáles son las fuentes de financiamiento y sus áreas prioritarias.

Pero mientras no exista apoyo para las investigaciones nacionales, nuestros investigadores seguirán pensando en el extranjero y lo que es más grave seguirán partiendo para no regresar.
Modesto Montoya

Diario El Comercio, Vida y Futuro, 22 de abril 2006
Punto de vista: centenares de Hiroshimas

Por Modesto Montoya, presidente del IPEN


En la madrugada del 26 de abril de 1986, la explosión en un reactor nuclear de la planta de Chernobyl significó uno de los peores accidentes tecnológicos del siglo XX. La causa fue una increíble serie de errores humanos de operación y un diseño de la planta que no tomaba debida cuenta de la seguridad tecnológica.

Las sustancias altamente radiactivas existentes en el núcleo del reactor fueron expulsadas al ambiente y, acarreadas por el viento, se dispersaron en Europa, contaminando todo: ríos, lagos, plantas y tierras de cultivo. La explosión de Chernobyl, sin ser nuclear, significó, en términos de contaminación, centenares de Hiroshima. Luego de la explosión, en Chernobyl se recibía una dosis radiactiva centenares de veces superior a la máxima recomendada para el público en un año.

Territorios de Ucrania, Rusia y Bielorrusia --el todo equivalente a un cuarto del territorio peruano-- quedaron contaminados con cesio 137, radioisótopo que tiene una vida media de 30 años. Los 400 mil trabajadores que se encargaron de la limpieza cayeron enfermos, con síntomas de fatiga, apatía y decrecimiento de glóbulos blancos.

Unos cuatro mil trabajadores inhalaron iodo 131 --radioisótopo que tiene una vida media de ocho días-- con una dosis del doble a la máxima recomendada para la tiroides. Como consecuencia, sufrieron inflamaciones crónicas a la tiroides y hubo casos de cáncer en una tasa mayor que la existente antes del accidente.

Hasta mediados del año 2005, unas cincuenta muertes son atribuidas al accidente mismo, casi todas de trabajadores que recibieron una intensa radiación en el momento del accidente.

El accidente de Chernobyl dio lugar a congresos en los que se hizo profundas revisiones en la tecnología nuclear. Veinte años después, luego de experimentar los efectos de la contaminación y el calentamiento global, causado por la quema de combustible fósil, las potencias vuelven a pensar en la energía nuclear como solución al problema energético.

En defensa de nuestra biodiversidad
Escribe Modesto Montoya

Todos sabemos que el Perú tiene una gran biodiversidad, pero poco hemos hecho para poner en valor esa riqueza. Empecemos con el análisis y clasificación genéticos de las variedades animales y vegetales con las que cuenta nuestro país.

El conocimiento del genoma descubre secretos útiles para la producción de animales domésticos, especies agrícolas y silvestres, así como medicamentos modernos, a través del estudio de modelos animales, agentes patógenos y otras. Por ello, los laboratorios del mundo estudian más de mil genomas de animales, plantas y microorganismos, y la carrera se intensifica.

Un caso peruano emblemático del tema genómica lo constituye la papa, cuyo genoma ha sido y está siendo estudiado por un consorcio internacional, para identificar los genes que otorgan al tubérculo propiedades nutritivas, curativas y de resistencia a la agresión del ambiente (frío, sequía o plagas). En esta situación, el descubrimiento de esas propiedades ligadas a los genes daría derecho a patentes extranjeras, por cuyo uso tendríamos que pagar la regalías correspondientes.

El Perú puede sacar mucho de la farmacogenómica, la que permitiría identificar principios activos de la biodiversidad con función terapéutica. Esta actividad, la que actualmente es realizada en forma reservada en las empresas farmacéuticas de países desarrollados, puede realizarse en el Perú. La demanda creciente de fármacos y nutracéuticos (alimentos con propiedades farmacológicas) en el mundo exige que empecemos a investigar en esta dirección.
En este marco ha surgido la bioinformática, una fusión entre la biotecnología y la informática, con la que se puede procesar la información que surge del análisis de los genes y modelar la estructura de las proteínas sobre las cuales se diseñen racionalmente nuevos fármacos, vacunas y marcadores de diagnóstico temprano.

Con la bioinformática se ha diseñado fármacos antiretrovirales que han mejorado sustancialmente la calidad de vida de los afectados por enfermedades retrovirales como el sida. Un aspecto grave del sida es que después de la infección, el diagnóstico no es inmediato y el infectado puede estar contagiando a otros. La genómica investiga marcadores tempranos de la infección, con los que se disminuye la tasa de infección de este mal.

El estudio del genoma es un tema científico y tecnológicamente integrador, multidisciplinario e interinstitucional. Y en el Perú, ante la urgencia de conocimientos de los genomas de nuestra biodiversidad, la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), la Universidad Nacional Agraria de la Molina (UNALM), la Universidad Nacional de Ingenieria (UNI), el Instituto Nacional de Investigación y Extensión Agraria (INIEA), la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), la Universidad Particular Ricardo Palma (URP), el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) y el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) han acordado establecer el Centro de Genómica. El Centro ya empezó su trabajo. Dos biólogos han viajado al extranjero para entrenarse en las técnicas recientes de secuenciamiento y en Huarangal se está instalando un avanzado secuenciador de ADN de marca Applied Biosystems. El proyecto cuenta con un millón de dólares para los dos primeros años y, en coordinación con la empresa privada, ha iniciado trabajos en mejoramiento genético del algodón y de la fibra de alpaca.

Los biólogos moleculares peruanos no son muchos y están dispersados en varias instituciones. El Centro de Genómica apunta a unificarlos y a crear una masa crítica científica capaz de impulsar esta disciplina. Si no lo hacemos, seguirán viniendo laboratorios extranjeros y patentarán procedimientos sobre la base de nuestra biodiversidad, por cuyo uso tendremos que pagar y lamentarnos.
17 de marzo 2006

Página Opinión del diario "La República" (10 de marzo 2006)
¿Un TLC sin ciencia ni tecnología?
Escribe Modesto Montoya (*)

En mis tiempos escolares me llamaba la atención cómo los maestros ponían énfasis en las clases sobre tratados de límites territoriales y las guerras que habían sido necesarias para llegar a ellos. Pero comprendí mejor el tema al ver cómo los agricultores se enfrentaban entre sí por los linderos de sus chacras, las que les permitían sobrevivir. A muchos no les quedó ni una parcela. Otros apostaron por el estudio y hoy tienen mejores niveles de vida que los que ganaron todos sus juicios sobre propiedad de suelos. ¿Qué pasó? La tierra dejó de tener tanto valor y el conocimiento empezó a mostrar el suyo. La historia de los países ha tenido la misma evolución: varios son ricos porque apostaron a la investigación, y otros son pobres porque escogieron el camino de las materias primas.

Ahora los tratados de moda entre los países son los TLCs, con énfasis en la propiedad intelectual y las patentes. La buena noticia es que los conocimientos no tienen límites. Uno de los primeros países que lo comprendió fue Estados Unidos. Entre 1942 y 1945 se presentó al Congreso norteamericano una serie de iniciativas tendientes a impulsar el desarrollo científico y tecnológico. En 1945, el Dr. Vannevar Bush, presenta al Presidente Roosevelt su informe "Ciencia: la frontera sin fin" y, en 1950, el presidente Truman funda la National Science Foundation (NSF), un organismo que financia y hace el seguimiento de proyectos de investigación en todos los sectores de la actividad humana.

Comprendiendo que el conocimiento es una fuente inagotable de riqueza, Estados Unidos practica, desde entonces, una estrategia de atracción de científicos e ingenieros. Parte de esta estrategia la constituyen las becas de posgrado. Los países que no han comprendido el sentido de la historia han dejado o están dejando partir a sus mejores cerebros.

El TLC reconoce y promueve la generación de conocimiento. Es un tratado que favorece a los países que cuentan con laboratorios, científicos, ingenieros y técnicos capaces de generar patentes o materia de propiedad intelectual. Con el TLC, los países que no apostaron al conocimiento empiezan con desventaja.

Sin embargo, como el potencial está en todos los pueblos y el conocimiento no tiene fronteras, el TLC también constituye una oportunidad. Para aprovecharla, hay que empezar por retener o atraer los cerebros, y fortalecer las instituciones creadas para generar conocimiento científico y tecnológico.

En el Perú se han creado instituciones especializadas en la generación de conocimiento científico y tecnológico para atender las necesidades de la comunidad. Entre esas instituciones están la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aereoespacial (CONIDA), el Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos (CONACS), Instituto Antártico Peruano (INANPE), el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET), el Instituto Nacional de Becas y Crédito Educativo (INABEC), el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el Instituto Nacional de Investigación y Extensión Agraria (INIA) el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Telecomunicaciones (INICTEL), el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), el Instituto Nacional de Salud del Perú (INS) el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), el Instituto Tecnológico Pesquero del Perú (ITP), el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), las que conforman el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (SINACYT), encabezado por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC).

Sin embargo, las prohibiciones de nombramiento de personal, establecidas por las sucesivas leyes de presupuesto no permiten ni siquiera reemplazar a los cesantes, a pesar de que los científicos e ingenieros dedicados a la investigación y desarrollo constituyen hoy menos de la mitad del personal. Para evitar la extinción de las instituciones de ciencia y tecnología por disminución crítica del número de investigadores, debe crearse el Grupo Ocupacional Científico y Tecnológico (GOCYT) en los institutos del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (SINACYT), y dotarlo de las mismas posibilidades de nombramiento con las que cuentan los militares, los policías, los diplomáticos, jueces, médicos y docentes.
¿Es tan difícil comprender lo que nos conviene?

Política científica y tecnológica
Producir más sin mayor gasto
Escribe Modesto Montoya (*)


Por mucho tiempo hemos sostenido que el bajo presupuesto asignado a las actividades científicas y tecnológicas ha llevado a una dramática baja producción de conocimientos en las instituciones peruanas especializadas. Debemos reconocer que esa situación se debe también, y en gran parte, a la pésima distribución de recursos y a la desarticulación de los esfuerzos en esas actividades. Ambas barreras pueden levantarse con normas muy simples y que no generan gasto.

La mayor desventaja de las instituciones científicas y tecnológicas peruanas reside en su pesado aparato administrativo en comparación con el débil componente de equipos de científicos e ingenieros. Se suele mencionar cuantitativamente la inversión en ciencia y tecnología que hace Estados Unidos; pero no se resalta lo suficiente la forma en la que ese país usa sus recursos. El biólogo celular Tom Kirchhausen de la Universidad de Harvard, nos menciona que en su laboratorio hay 200 personas entre científicos, ingenieros y técnicos -abocadas plenamente a la investigación- y veinte personas dedicadas a los procesos administrativos y de apoyo. En el Perú, el 50% de la planilla va a la burocracia y personal de apoyo.

Una de las razones de la proporción desmesurada de la componente burocrática es la talla pequeña de los institutos. En efecto, según normas vigentes un instituto debe tener una serie definida de oficinas, independientemente de la cantidad total de personal que tuviera.

La segunda desventaja es la desarticulación de las instituciones. En el marco del Poder Ejecutivo, los institutos científicos y tecnológicos son organismos públicos descentralizados (OPDs) de diferentes sectores. Mencionemos sólo algunos ejemplos. El Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) está adscrito al Ministerio de Energía y Minas, cuando gran parte de su actividad es la producción de radioisótopos para el sector Salud, e incluso cuenta con un Centro de Medicina Nuclear. Asimismo, el IPEN se dedica a la hidrología, campo que también es de interés del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) -dependiente del Ministerio de Defensa-. Por otro lado, el SENAMHI, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) -adscrito al Ministerio de Educación- y el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) –adscrito al Ministerio de Producción- estudian casi independientemente el fenómeno “El Niño”. Más eficiente sería un equipo conjunto para estudiar este fenómeno.

Para solucionar los dos problemas arriba mencionados, bastaría con crear el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que dicte políticas, _evalúe desempeños, asigne recursos -de acuerdo al Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación- y lleve a cabo los procesos de índole administrativo de los institutos. Esta propuesta permitiría que unos 30 millones de dólares anuales que hoy se gasta en procesos ajenos a la investigación sean reorientados para reforzar los laboratorios. No se trata de despedir trabajadores: el Estado deberá redistribuir el personal en los diversos otros sectores de acuerdo a sus prioridades y necesidades, sin hacer nuevos nombramientos.

Un problema crucial de los institutos es la falta de recursos humanos para enfrentar un plan estratégico serio. Los cuadros están envejeciendo porque está prohibido nombrar científicos en los institutos del Estado, como, por las normas vigentes, sí es posible hacerlo en los casos de las fuerzas policías, militares, el personal diplomático y magistrados.

Para superar esta dificultad basta con la creación del Grupo Ocupacional del Investigador Científico y Tecnológico (GOCYT), al que también deberá exceptuarse de las prohibiciones de contratación y nombramiento que se establecen en la sucesivas leyes de presupuesto. Es necesario recordar que, en este siglo, el personal estratégico para un país es precisamente aquel que se dedica a la generación de conocimientos, patentes y propiedad intelectual.

En suma, un primer paso para el despegue de la ciencia y la tecnología, en el Perú, consiste en crear un ministerio especializado para optimizar y hacer más competitivos a los institutos dedicados a la generación de conocimientos relacionados a la producción bienes y servicios.

Es pertinente señalar que esta propuesta de un ministerio significaría, al menos en una primera etapa, menor gasto, mayor productividad y la optimización de un sistema estratégico. Es clara la necesidad de decisiones de cambios de estructura en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Asimismo es urgente el fortalecimiento de equipos de científicos e ingenieros para recuperar la creatividad y competitividad en el país, y tener posibilidades de alguna ventaja en los tratados de libre comercio que tanto parecen ser necesarios.

(*) Autor del libro “Optimización del Sistema Peruano de Ciencia y Tecnología”, Editorial San Marcos, febrero 2006.
21 de febrero