A propósito de la noticia publicada en "El Comercio", el 25 de marzo 2008
"A punto de concluirse el laboratorio de física de partículas más grande del mundo"
DEL CONSULTOR
Buscando la partícula divina*
Albert Einstein lanzó la hipótesis de que la energía se podía convertir en masa, o que la masa podía convertirse en energía, y estableció la relación "energía es igual a la masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado".
Una forma de energía es la cinética, la que tienen los cuerpos en movimiento. Si se quiere producir partículas con valores elevados de masa, hay que hacer chocar frontalmente dos partículas con valores elevados de energía cinética. Desde que en los aceleradores se empezó a experimentar con colisiones entre partículas, se produjeron otras partículas desconocidas y de mayor masa.
Para interpretar ese aparentemente caótico mundo de nuevas partículas, se plantearon diversos modelos, en que el 'modelo estándar' es el más exitoso, porque daba cuenta de las partículas observadas y sus propiedades. Usando este modelo en 1964, el físico Peter Higgs predijo la existencia de una partícula supermasiva, que fue llamada bosón de Higgs. La masa predicha para este bosón es tan grande que todavía no se había construido un acelerador capaz de concentrar una energía equivalente a su masa en una colisión de partículas.
Ante ello, el CERN decidió construir el Gran Colisionador de Hadrones, para hacer colisionar protones a velocidades cercanas a la luz, lo que permitiría concentrar energías del orden de magnitud de la masa esperada para el bosón de Higgs, también llamada la 'god particle' o partícula divina, porque explicaría el origen de la masa de las partículas.,
* MODESTO MONTOYA. Científico