Ciencia a la altura de las circunstancias (1ero noviembre 2008)
Escribe Modesto Montoya

Cuando Yehude Simon era presidente de la Región Lambayeque afirmaba que no podía haber gobierno regional sin universidad ni universidad sin investigación. Durante el CADE 2008, luego de escuchar la conferencia “lecciones del futuro” de Wolfgang Grulke, le pregunté qué pensaba ahora. Su respuesta fue “hay que ponernos a la altura de las circunstancias”. Y las circunstancias son preocupantes tanto para el Perú como para los países industrializados occidentales.

En Estados Unidos y Europa, hace treinta años empezó la fiebre por las finanzas. Los jóvenes con mayor potencialidad científica y tecnológica abandonaban sus carreras a favor de las matemáticas financieras. Como resultado de esa ilusión, Estados Unidos hoy importa anualmente 53 mil millones de dólares más de lo que exporta en productos de tecnología avanzada. Y la situación no va a mejorar si el número de estudiantes de ciencia y tecnología sigue la actual tendencia de decrecimiento. Hace 30 años, Estados Unidos era el tercer país con mayor proporción de graduados en ciencia o ingeniería; hoy es el décimo séptimo. En ese marco, los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos han propuesto modificar las normas inmigratorias para facilitar la atracción a ese país de los estudiantes más talentosos del mundo.

Por otro lado, varios rectores de prestigiosas universidades francesas que han venido al Perú, para promover los estudios en Francia, también han manifestado su preocupación; “no tenemos candidatos suficientes para la investigación, los mejores se van hacia las matemáticas financieras” dijeron. En esa realidad ¿cómo va a impulsarse la investigación para crear nuevos productos y servicios?

En una rápida encuesta entre dirigentes empresariales que asistieron al CADE 2008 se pudo constatar que no conocen empresarios que tomen en cuenta la investigación tecnológica para sus productos. Ellos señalaron que eso se debe a que el Estado no incentiva la inversión en investigación.

Pero hay países emergentes que sí están preocupándose por la promoción de la ciencia y la tecnología en todo ámbito de la sociedad. Uno de esos países es China, el que se ha convertido en el primer exportador de alta tecnología.

Guardando las distancias, en el Perú, la Universidad Peruana Cayetano Heredia está propiciando el retorno de sus egresados talentosos -dispersos en el mundo desarrollado- y estableciendo alianzas estratégicas con empresas que buscan nuevos o mejores productos para la exportación. Como reconocimiento a ese esfuerzo, la Red Internacional de Ciencia y Tecnología la ha elegido como “Canciller Científico Tecnológica del Perú 2008”.

Un Estado moderno debe tener un organismo del más alto nivel gubernamental posible que lidere el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación. Las materias primas no nos sacarán de la pobreza. Todos parecen estar de acuerdo con ello. Si seguimos la líneas de pensamiento del ahora primer ministro Yehude Simon podemos decir que no hay estado moderno sin investigación. Esperemos que los líos de corto plazo no lo hagan olvidar que el objetivo de largo plazo es tener un país con productos de alto valor agregado, para permitir elevar el nivel de vida de los peruanos.