Diario "El Peruano" 27 de febrero 2008
TEMA PENDIENTE EN LA AGENDA PÚBLICA
¿Qué será del Consejo Nacional de Educación?
Modesto Montoya
Físico nuclear
Menos mal que se abandonó el criterio del “tercio superior” para el concurso de docentes del Ministerio de Educación. La manera óptima de seleccionar a los mejores profesores es a través de una prueba nacional sin discriminación, en la que se evalúen integralmente las diversas competencias que debe tener un buen maestro. Volteada la página del tercio superior, queda la preocupación por la reforma educativa, en el marco del proyecto presentado por el Consejo Nacional de Educación (CNE).
En enero de 2007 se aprobó el Proyecto Educativo Nacional (PEN) como política de Estado a ser implementada en los próximos 15 años. Desde julio de ese año, el CNE informa que no se ha avanzado en iniciar las reformas.
El CNE observa que hay condiciones favorables para acometer la reforma de la educación: se tiene un proyecto educativo nacional, existen programas regionales, la gran mayoría de sectores respalda el plan, se dispone de recursos humanos para realizarlo, hay experiencias exitosas, y hay dinero. El país crece como nunca, y esta oportunidad histórica debe aprovecharse para de ese modo sentar las bases de un crecimiento sostenible.
En marzo se cumple el mandato de seis años de los miembros del CNE. Una señal positiva por parte del Gobierno sería el recambio de los consejeros, que constituya un conjunto plural y multidisciplinario de personalidades designadas por el Poder Ejecutivo, a propuesta del propio consejo y de organizaciones de la sociedad civil, de acuerdo con el reglamento del propio CNE. Así, se evitaría que este organismo sea objeto de decisiones meramente políticas.
Ya existen muchos ejemplos de naciones que, sobre la base de la educación, han dejado de ser pobres. Irlanda es uno de los últimos “milagros” de la educación, la ciencia y la tecnología. China apostó en esos temas y está ganando. Los países vecinos hacen lo mismo.
La peor forma de perder oportunidades históricas es gastar los momentáneos ingentes recursos naturales sólo en otras materias ajenas a la educación. Y eso ha ocurrido en el pasado. La historia del guano y otras similares dejaron la percepción de que el Perú vivirá de espaldas a la educación, la ciencia y la tecnología.
De las decisiones del actual Gobierno respecto al asunto educativo depende que en diez años creemos ya productos y servicios competitivos, sacando ventaja al TLC, o siga sin resolverse el escollo de la pobreza extrema.