Revista del Club Empresarial, año 5, No 29 2008, Lima, Perú
Las oportunidades del APEC

Escribe Modesto Montoya (*)

En las reuniones técnicas relacionadas con el APEC, se analizó las regulaciones de los productos tecnológicos que entrarán al mercado internacional. Entre los temas que se han tratado están los productos químicos, los agro-biotecnológicos y los electrónicos, rubros en los que los países desarrollados han invertido miles de millones para su investigación.

En los tres casos mencionados, la participación del Perú es sólo como importador. En realidad, mientras que no se tome una decisión política de cambiar el rumbo la historia del país, ésta será la de un exportador de materias primas e importador de bienes sofisticados y de alto valor agregado.

Y el tema de la tecnología pasa por el potencial humano. El número de biólogos con los que cuenta el país sólo alcanzará para llevar a cabo las tareas relacionadas con regulación de los productos importados que están surgiendo de las reuniones técnicas del APEC. La gente que podría intentar producir algo nuevo nuestro para ofrecer a nuestros socios del APEC se ha ido al extranjero, porque en el Perú no encuentra lugar.

En las reuniones del APEC se ha puesto bastante énfasis al problema ambiental. Se vislumbra la necesidad de desarrollar la energía nuclear como alternativa a los combustibles fósiles que generan gases invernadero, causantes del calentamiento global que ahora todos temen.

Paradójicamente, el Perú, país que no ha contribuido casi en nada con el calentamiento global, es uno de los más afectados por este fenómeno. La tercera parte de nuestros glaciares han desaparecido por su causa. Los pueblos de la Sierra que toman agua de los deshielos verán escasear ese recurso. Este hecho sugiere que los países miembros desarrollados de la APEC , causantes principales del calentamiento global, deben contribuir con las investigaciones que sobre el tema se realicen en los países más afectados como el Perú.

En el marco del desafío que significa para los países no industrializados competir con los desarrollados en un mismo terreno, algunos están preparándose desde ahora. En ese sentido, causa envidia saber que el país con el que siempre nos comparamos va a colocar 6 000 millones de dólares en bancos extranjeros para que los intereses sirvan para formar miles de doctores en ciencia y tecnología. Además dedicará ingentes recursos para repatriar científicos de primer nivel para empezar a pensar en nuevos productos y servicios. Causa envidia también escuchar a su presidenta hablar de sus proyectos de llevar a su país a un estado de generador de conocimientos tecnológicos para ponerse al nivel de los países desarrollados.

En cuanto a los científicos e ingenieros peruanos residentes en el extranjero que quieren que su país use su potencial humano disperso en el mundo entero, se reunirán una vez más en Lima (2 de agosto 2008), con el anhelo que algún gobierno comprenda que el futuro del Perú en el APEC o en el TLC tiene que ser basado en el conocimiento científico y tecnológico, como lo hicieron los países del otro lado del océano Pacífico.

(*) Coordinador de la Red Internacional de Ciencia y Tecnología
www.cienciaperu.org