Revista "Club Empresarial"
Año 5 No 24-25-2008, Lima, Perú
Potencial hídrico que cruza fronteras
Escribe Modesto Montoya
Miembro de la Academia Nacional de Ciencias del Perú
Ante la eventual escasez de agua en la costa peruana, alguna vez se evocó el trasvase de agua de la cuenca del Mantaro mediante un complejo sistema electromecánico.  Una alternativa menos costosa la constituyen las fallas geológicas que atraviesan la cordillera, la que se comporta como una esponja que absorbe el agua de lluvia.
Un ejemplo de lo dicho es el túnel Graton, de 12 kilómetros de longitud, con su entrada a 3,200 msnm, construido por la empresa Cerro de Pasco Corporation para drenar las galerías de mina de Casapalca, en la cuenca alta del río Rímac. El túnel Graton pasa por tres fallas geológicas de las que surge un caudal total de agua 4 a 6 metros cúbicos por segundo.
El origen del agua del túnel Graton fue determinado con la técnica de hidrología isotópica. Veamos de qué se trata esta técnica. Cada molécula de agua está compuesta por dos isótopos de hidrógeno –que pueden ser hidrógeno, deuterio o tritio, con peso atómico 1, 2 y 3, respectivamente- y un isótopo de oxígeno –que puede ser oxígeno 16 y  oxígeno 18, principalmente. Midiendo la composición isotópica del agua, se pudo determinar que el agua del túnel Graton, estando en la cuenca del río Rímac, viene de la cuenca del Mantaro, por filtración y a través de las fallas geológicas. Este estudio ha sido posible porque la composición isotópica del agua depende de la antigüedad de las lluvias que la originaron y la altura a la que cayeron. La componente de tritio en el agua del túnel Graton resulta compatible con una antigüedad de 20 años en la recarga de las fallas geológicas por las lluvias.
De modo que la escasez de lluvia en la cuenca del Rímac es enfrentada por el túnel Graton. Y podemos hacer otros túneles como éste. En el Cusco también se obtiene agua de una mina similar al túnel Graton, aunque mucho más pequeña.
Cabe señalar que con las técnicas isotópicas y los trazadores radiactivos también se ha estudiado proyectos de desarrollo nacional relacionados con el agua, evaluando potenciales hídricos e identificando orígenes y estudiando la dinámica de contaminantes que invalidan acuíferos para el consumo humano.
La ciencia y tecnología también sirve para hacer potable del agua contaminada. Las plantas de tratamiento de agua brindan este vital recurso a grandes ciudades. Sin embargo, para el mundo rural debe buscarse tecnologías apropiadas. El físico Juan Rodríguez de la Universidad Nacional de Ingeniería y un grupo de investigadores han ganado el Premio MERCOSUR de Ciencia y Tecnología 2006 en la categoría “Integración”. El mencionado equipo de científicos está conformado por latinoamericanos que investigan formas de potabilizar el agua con tecnologías económicas apropiadas para zonas rurales aisladas del MERCOSUR. El peruano Clido Rimachi, miembro del mencionado equipo, viajó al distrito de Sama las Yaras (departamento de Tacna). Ese distrito se abastece de agua de pozo, la que está contaminada con arsénico en tasas no recomendables para beber. Clido mostró a los alumnos y profesores del colegio que, agregando 3 gotas de limón y 6 gramos de alambre de construcción a medio litro de agua en botella de plástico o vidrio, e irradiándolo con luz solar durante 4 horas, se logra la precipitación de arsénico que permite extraer agua con reducida concentración de esa sustancia tóxica. La contaminación bacteriana del agua es atacada en una botella de plástico a la que se ha introducido esferas de vidrio impregnadas de óxido de titanio exponiéndola a radiación solar.
La energía nuclear también ofrece la posibilidad de obtener agua potable por medio de la desalación del agua del mar. El agua de los océanos representa el 97,41% del total de las reservas. Sólo el 0,4 % del agua dulce es accesible. El 60% del agua dulce la tienen menos de diez países. Por ello, la desalación del agua de mar es una alternativa, y no ofrece mayor dificultad técnica. La desalación puede realizarse por destilación o por ósmosis inversa.
La destilación se logra por evaporación del agua de mar utilizando el calor de los rayos solares o de una caldera. Luego se condensa el agua y se tiene agua dulce. Para la ósmosis inversa primero se filtra y desinfecta. Al agua salada se le aplica una presión suficiente para forzarla a pasar a través de una membrana semipermeable. Así se obtiene agua dulce potable quedando el resto sin pasar por la membrana.
La ventaja de los reactores nucleares es que además de servir para desalar el agua genera energía eléctrica. Por ejemplo, el reactor BN-350 de Aktau (Kazakstán) genera unos 135 MW de electricidad y 80.000 m3 de agua potable por día desde hace 28 años.
El reactor nuclear produce a partir de la fisión nuclear. El calor el que es usado para generar vapor y luego electricidad.  La mayor dificultad para el uso de reactores siempre ha sido el temor de accidentes nucleares. Sin embargo, la tecnología actual ha hecho posible la construcción de reactores mucho más seguros, pero también de reactores que no permiten la desviación militar del combustible. Además hay reactores modulares que permiten ajustar la oferta a la demanda. El calor que se produce en el proceso de generación de energía eléctrica es usado para la desalación de agua marina. Finalmente, el uso de reactores nucleares contribuye con la limitación de gases invernadero que está produciendo el calentamiento global.
Así, la ciencia y la tecnología permiten la prospección de recursos hídricos, mejorar su calidad e, incluso, sirve para transformar el agua de mar en agua potable. Y los investigadores peruanos están trabajando en ello, algo que el empresariado peruano debería tener decididamente en cuenta para las proyecciones y sostenibilidad de su negocio que revertirá en el desarrollo integral del país.