Diario "El Peruano", 6 de febrero del 2008
UNA VENTANA HACIA EL DESARROLLO
Política científica en América del Sur
Modesto Montoya.
Físico nuclear
El año pasado, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó el Plan de Acción 2007-2010 de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo Nacional, que prevé una inversión récord de 28 mil millones de dólares. Como una señal de que el plan incluye una alianza con los empresarios, el anuncio lo hizo junto a los principales representantes de la Confederación Nacional de Industria (CNI) y al ministro de Ciencia y Tecnología.
El principal objetivo del plan es “definir iniciativas, acciones y programas que posibiliten tornar más decisivo el papel de la ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo del país”, según se lee en la página web del mencionado ministerio. También se resalta la necesidad de “incentivar las actividades de producción, desarrollo e investigación de producción, por medio de la cooperación entre empresas, y la instalación y ampliación de compañías de manufacturas y servicios del país”.
Como presidenta del país que intenta competir con Brasil por el liderazgo tecnológico regional, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anunció la construcción de un complejo de edificios y laboratorios para consolidar la ciencia y la tecnología de su país. Allí estarán las sedes de varios centros de investigación, incluyendo el del recientemente creado Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, el del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, tres nuevos institutos de investigación y un museo interactivo para formar profesores. Este polo científico-tecnológico tendrá una superficie cubierta total de 38 mil metros cuadrados.
Para no quedarse atrás, Chile, según una reciente Ley de incentivos tributarios, promueve que de cada 100 dólares que se invierta en la empresa privada para actividades de investigación y desarrollo, 46 serán puestos por el Estado. Para comparar la envergadura de esta decisión, podemos mencionar que para fines similares el Estado en España pone 40, el de Noruega 23 y el de Corea 16. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reiteró que innovar es imprescindible para asegurar un crecimiento sostenido. “Por eso se hace necesaria la intervención del Estado y la más amplia colaboración público-privada”, subrayó. El plan estratégico elaborado por el Consejo de Innovación para la Competitividad recomienda, entre otros puntos, una amplia agenda de transformaciones para hacer de la innovación la protagonista principal del desarrollo de Chile.
Así como Brasil, Argentina y Chile, otros países de América del Sur están encontrando maneras de promover la ciencia, la tecnología y la innovación tecnológica y fórmulas para optimizar las inversiones que se hagan en ese rubro, vital para la competitividad de las naciones.