Ecos de la CADE 2010:
¿Política de innovación?
Escribe Modesto Montoya

Diario "El Comercio"
21 de noviembre 2010

Modesto Montoya

En la CADE 2010, dedicado a la competitividad, se acordó que la siguiente CADE trate sobre su componente importante: la innovación. Uno de los más utilizados indicadores de innovación es el número de patentes obtenidas por las empresas e instituciones, ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi). Veamos cuántas patentes han obtenido, en el siglo XXI, los numerosos miembros del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (SINACYT).

En el año 2004 se promulgó la Ley Marco 28303 de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica, la que señala como necesidad pública, y de preferente interés nacional, el desarrollo, promoción, consolidación, transferencia y difusión de la ciencia, la tecnología y la innovación tecnológica (CTeI), como factores fundamentales para la productividad y el desarrollo nacional, en sus diferentes niveles de gobierno.

Dicha Ley Marco establece el SINACYT, compuesto por los siguientes organismos: Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA), Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos (CONACS), Instituto Antártico Peruano (INANPE), Instituto Geográfico Nacional (IGN), Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), Instituto del Mar del Perú (IMARPE), Instituto Geofísico del Perú (IGP), Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET),  Instituto Nacional de Becas y Crédito Educativo (INABEC), Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Instituto Nacional de Investigación y Capacitaciones de Telecomunicaciones (INICTEL), Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), Instituto Nacional de Salud (INS), Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), Instituto Tecnológico Pesquero (ITP), Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI), Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), Universidad Nacional de Trujillo (UNT), Universidad Nacional San Antonio Abad Cuzco (UNSAAC), Universidad Nacional San Agustín de Arequipa (UNSA), Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSCh) y Universidad Nacional del Centro del Perú (UNCP).

Según la base de datos del Indecopi,  desde el año 2001 hasta la fecha de redactada esta nota, ninguna universidad miembro del SINACYT obtuvo patente alguna. Entre los institutos, el IPEN tiene las patentes de invención “Síntesis de clorhidrato de la 2-metilalilamina” (solicitada el 14 de enero del 2005 y concedida el 7 de abril del 2008) y “Preparación de quitina y quitosano utilizando radiación gamma” (solicitada el 15 de diciembre del 2004 y concedida el 13 de diciembre 2007); y el IIAP tiene el certificado de obtentor para variedad vegetal Carica papaya L. con denominación PTM – 331 (solicitado el 19 de diciembre del 2001 y concedido el 27 de noviembre del 2007).

Ahora veamos la producción científica. Si tomamos las ciencias en general, los cuatro primeros de la lista por orden de número de publicaciones en revistas científicas internacionales indizadas son los siguientes: UPCH (1111 publicaciones), UMSMS (536 publicaciones), PUCP (276 publicaciones) y  Centro Internacional de la Papa (211 publicaciones).  Cabe indicar que el CIP no es miembro del SINACYT.

Si consideramos sólo las áreas de las ciencias básicas (física, química y matemáticas) y las ingenierías, la lista por orden de mérito es la siguiente: PUCP (138 publicaciones), UNI (77 publicaciones), UNMSM (68) e IPEN (28 publicaciones). Cabe mencionar que, en este rubro, el IGP tiene 8 publicaciones; pero que si consideramos campos relacionados con la atmósfera y geofísica, el IGP cuenta con 84 publicaciones.

Es pertinente mencionar que el IPEN recién empezó a publicar sus trabajos y buscar cómo patentar desde el año 2001, gracias a políticas institucionales explícitas de incentivo en esa dirección.

En la CADE 2010, se reiteró la necesidad de innovar. Ante ello, el ministro de Economía y Finanzas, Ismael Benavides, declaró que, entre un ministerio de ciencia y tecnología y uno de cultura, él hubiera preferido el primero. El ex ministro Luis Carranza dijo que se necesitaba un país de ingenieros y no uno de cocineros. Para establecer políticas que impulsen la innovación, hay que combinar adecuadamente ambas propuestas, generalizando las políticas institucionales exitosas, a través de una ley de carrera apropiada de investigadores científicos, gestionada por un ministerio que integre a los institutos del SINACYT.