Organización y productividad científica y tecnológica de algunos países de América Latina

 

Modesto Montoya

Centro de Preparación para la Ciencia y Tecnología

www.ceprecyt.org

 

 

Resumen

 

Con vista a la reforma del Estado, echemos una mirada a la forma en la que los Estados de América Latina se han estructurado para promover la ciencia y la tecnología (CyT), cruciales para el desarrollo de los países.

 

En México, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) cuenta con el Sistema Nacional de Investigadores (SIN), conformados por científicos que reciben incentivos económicos según el nivel asignado. Se tiene también el Programa de Apoyo Complementario para la Consolidación Institucional, el que propicia la incorporación de investigadores con grados de doctor residentes en México a instituciones de investigación mexicanas.

 

Argentina tiene un Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, con una Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (SeTCIP), a la que está adscrito el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), principal órgano promotor de la ciencia y tecnología en Argentina. El CONICET cuenta con la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICT), para incentivar  dedicación de los investigadores científicos y tecnológicos que trabajan en las instituciones científicas y tecnológicas argentinas. Desde hace 5 años, el CONICET tiene en promedio 3500 investigadores, distribuidos en cinco categorías, según su desempeño. El 70% de ellos trabajan en las universidades nacionales, y el 30% en unidades ejecutoras propias o en organismos descentralizados de ciencia y tecnología.

 

Brasil también tiene un Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT), responsable de la formulación e implantación de la Política Nacional de Ciencia y Tecnología. El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CCT), órgano colegiado del MCT, es presidido por el Presidente de la República, y el Secretario es el Ministro de Ciencia y Tecnología. Entre las misiones de CCT está la de sugerir ideas sobre el área, estudiar y evaluar la ejecución de la política del Sector, y opinar sobre propuestas o programas que puedan causar impacto en la política nacional de desarrollo. Los mayores centros de investigación de Brasil están adscritos al MCT.

 

Costa Rica hizo noticia cuando, luego de la evaluación de varios países de América Latina, INTEL decidió establecer una planta de microchips en su territorio. Costa Rica cuenta con el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), el que promueve, incentiva y estimula la creación de condiciones apropiadas para que la investigación, la innovación, el conocimiento y el desarrollo tecnológico del país, apoyen el crecimiento económico y a una mejor calidad de vida en los costarricenses. Se tiene el régimen de promoción del investigador, el que consiste en un escalafón de méritos y desempeño, para impulsar la formación y la integración en el país de un equipo altamente calificado de investigadores, dedicados a la realización de actividades y proyectos en ciencia y tecnología.

 

En el Perú, por múltiples razones, pero sobre todo para optimizar el uso de recursos destinados a ciencia y tecnología, conviene un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que proponga y lleve a cabo una política científica y tecnológica; y un Grupo Ocupacional Científico y Tecnológico, para atraer a científicos e ingenieros altamente calificados residentes en el Perú y en extranjero, y participar en la solución de los problemas nacionales, en especial de los sectores productivos.

 

Introducción

 

En general, la ciencia y la tecnología en América Latina han recibido poca atención por parte de los agentes de desarrollo, lo que ha dado como resultado una brecha tecnológica respecto a los países que desde hace varias décadas, en forma sostenida, han llevado a cabo programas en esos campos. Por otro lado, hay notorias diferencias entre los esfuerzos de inversión, entre las formas de organización y la productividad en ciencia y tecnología de esos países.

 

Este trabajo tiene por objetivo presentar la forma en que los Estados promueven e incentivan el desarrollo de la ciencia y la tecnología en algunos países de América Latina, con la información que los organismos especializados publican en sus sitios Internet; y mostrar, también, algunos indicadores extraídos de la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICIYT).

 

De los resultados sobre productividad de la inversión en ciencia y tecnología esperamos entrever qué tipo de organización podría ser la más productiva.

 

Los países que hemos escogido para el análisis son Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México y Perú.

 

Argentina

 

En Argentina, el diciembre de 1999, dependiente del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, se crea una Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (SeTCIP), adscribiendo a ésta el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Autoridad Regulatoria Nuclear  (ARN) y la Agencia Nacional de Promoción Científica y  Tecnológica (ANPCyT).

 

El principal órgano promotor de la ciencia y tecnología en Argentina es el CONICET, orientándose a cuatro grandes áreas: ciencias agrarias, ingeniería y ciencia de materiales, ciencias biológicas y de la salud, ciencias exactas y naturales, ciencias sociales y humanidades. 

 

Tomado el potencial humano como elemento fundamental del sistema, el CONICET establece la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICT), para incentivar  la dedicación de los investigadores científicos y tecnológicos que trabajan en las instituciones científicas y tecnológicas argentinas. Los investigadores del CONICET participan en el 68% de las 17 000 publicaciones de argentinos residentes en el país del último quinquenio (2001-2005). El número de publicaciones indexadas por año por investigador de los miembros de la CICT es de 0,52, mientras que la media nacional de 0,13. Cabe señalar que CONICET cuenta con 23% del presupuesto del subsector Ciencia y Técnica.

 

Desde hace 5 años, el CONICET tiene en promedio 3500 investigadores, distribuidos en cinco categorías, según su desempeño. El 70% de ellos trabajan en las universidades nacionales, y el 30% en unidades ejecutoras propias o en organismos descentralizados de ciencia y tecnología.

 

Argentina cuenta con una Carrera del Personal de Apoyo, para brindar apoyo técnico calificado a los grupos de investigación, teniendo a cargo de servicios o equipos complejos,  desarrollando asistencia en laboratorios, en el campo de la experimentación, en centros de documentación o administración de institutos de investigación. En esta carrera hay aproximadamente 2600 miembros, 53% de los cuales está compuesto por profesionales y 40% de técnicos.

 

CONICET cuenta con el Programa de Becas para jóvenes graduados universitarios que están dedicados exclusivamente a obtener grados doctorales y entrenamientos posdoctorales en Argentina o en el exterior. El 40% de las becas asignadas para investigación, en los últimos años, proviene del CONICET. En el 2005 el CONICET otorgó 1 737 becas para obtener doctorados de excelencia y 492 para entrenamientos posdoctorales en Argentina y el extranjero. CONICET también otorga becas posdoctorales cofinanciadas con empresas, para vincular la ciencia y la tecnología con el sector productor de bienes y servicios.

 

El CONICET selecciona y financia por concurso, proyectos de investigación y desarrollo, para articular los esfuerzos de las unidades ejecutoras. El CONICET financia también congresos y reuniones científicas y publicaciones científicas de alta calidad.

 

Brasil

 

En Brasil, el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) es responsable de la formulación e implementación de la política nacional de Ciencia y Tecnología. La creación del MTC, el 15 de marzo de 1985,  respondió a la importancia que se le presta  al sector, y atendió a un viejo anhelo de la comunidad científica y tecnológica de Brasil.

 

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CCT), órgano colegiado del MCT, es presidido por el Presidente de la República, y el Secretario es el Ministro de Ciencia y Tecnología. Entre las misiones de CCT están las de  sugerir ideas sobre el área, estudiar y evaluar la ejecución de la política del Sector, y opinar sobre propuestas o programas que puedan causar impacto en la política nacional de desarrollo.

 

Para gestionar las diversas áreas de ciencia y tecnología, el MCT tiene: la Secretaría de Políticas y Programas de Investigación y Desarrollo (SEPED), la Secretaría de Política de Informática (SEPIN),  la Secretaría de Desarrollo Tecnológico e Innovación (SETEC) y la Secretaría de Ciencia e Tecnología para a Inclusión Social (SECIS)

 

Para dar una idea de las funciones de las secretarías, mencionemos que la Secretaría de Políticas y Programas de Investigación y Desarrollo implementa y gerencia las políticas y programas de desarrollo científico, tecnológico y de innovación en el país, en las áreas de ciencias exactas, de la ingenierías, de la Tierra y de la vida, micro y nano tecnologías y nuevas fuentes de energía; en áreas de interés estratégico para el aprovechamiento sustentable del patrimonio nacional, ciencias del mar, Antártica, mecanismos de desarrollo limpio y cambios climáticos globales.

 

Los centros de investigación adscritos al MCT son el Centro Brasilero de Investigaciones Físicas (CBPF), el Centro de Investigación Renato Archer (CenPRA), el Centro de Tecnología Mineral (CETEM), el Instituto Brasilero de Información en Ciencia e Tecnología (IBICT), el Instituto Nacional de investigación de la Amazonía (INPA), el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), el Instituto Nacional de Tecnología (INT), el Instituto Nacional del Semi Árido  (INSA), el  Laboratorio Nacional de Astrofísica (LNA), el Laboratorio Nacional de Computación Científica (LNCC), el Museo de Astronomía y Ciencias Afines (MAST), el Museo Paraense Emílio Goeldi (MPEG), y el Observatorio Nacional (ON).

 

Como organismos vinculados al MTC se tiene la Agencia Espacial Brasilera (AEB), la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN), el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), y la Financiadora de Estudios y Projectos (FINEP).  

 

Para viabilizar los proyectos existen numerosos fondos. Además, el MTC tiene una unidad de Asesoría de Captación de Recursos. Hay fondos nacionales (agencias, fundaciones y fondos de financiamiento). Se tiene también programas de financiamiento del MCT. El investigador recibe asesoramiento para tener acceso a las fuentes de financiamiento, organismos y agencias internacionales. El asesoramiento también consiste en facilitar las opciones de líneas de crédito, agencias de fomento y organismos de desarrollo científico y tecnológico, y para la importación de equipos.

 

Colombia

 

En Colombia, el Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología Francisco José de Caldas (COLCIENCIAS) es el establecimiento público, centralizado del sector Planeación, que lidera la generación de políticas y capacidades para incorporar la ciencia, la tecnología y la innovación en la cultura del país, y convertir el conocimiento en motor del desarrollo local, regional y nacional de Colombia.

 

Entre 1968 a 1988, se tuvo el primer crédito BID-COLCIENCIAS I, el que dio lugar a un financiamiento de 44,5 millones de dólares (55,4% de contrapartida) para incrementar actividades de investigación, mejorar su calidad y estudiar los problemas más urgentes.

 

Entre 1988 y 2000 se ejecutó el Crédito BID-COLCIENCIAS II, con 66,7 millones de dólares (40% de contrapartida), que permitió apoyar al sector empresarial. Se ejecutó el Crédito BID-COLCIENCIAS III, por 219 millones dólares (54,3% de contrapartida). Se institucionalizó el Sistema Nacional de Innovación y el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología.

 

El 2000 se promulgó la Ley 633, por medio de la cual se crean estímulos tributarios al desarrollo científico y tecnológico. El 2001, se promulgó la Ley 643, por medio de la cual se crea el Fondo de Investigación en Salud. Se estableció la operación de la Plataforma ScienTI. Se inició el Programa de Centros de Investigación de Excelencia.

Se estableció el Pacto Nacional por la Innovación Tecnológica. Y se lanzó el Plan Estratégico Nacional de Ciencia, tecnología e Innovación (PENCTI 2020).

 

Se identificó las siguientes acciones tendientes a incrementar el impacto de COLCIENCIAS hacia el futuro:

 

Articular los procesos de ciencia y tecnología sectoriales con las políticas de COLCIENCIAS y crear una política nacional de ciencia y tecnología de largo plazo.

 

Medir, a través de indicadores, el impacto de COLCIENCIAS en la promoción de la competitividad, de la calidad de vida y de la generación de conocimiento.

 

Promover la investigación y la innovación en sectores de interés nacional y regional.

 

Fortalecer el liderazgo de COLCIENCIAS para comprometer a todos los demás actores de los sectores público, privado, académico, regional, institucional, en el contexto nacional e internacional.

 

Promover, a través de convocatorias, alianzas interuniversitarias que favorezcan sus capacidades de alcanzar objetivos comunes e integrar recursos para la producción eficiente y eficaz de conocimiento.

 

Consolidar una política de cooperación internacional que reconozca, promueva e internacionalice la política nacional de ciencia, tecnología e innovación.

 

Promover la apropiación social de la ciencia y la tecnología en los sectores estratégicos para que la conviertan en prioridad de sus agendas.

 

Elaborar una visión de largo plazo y un sistema de previsión que guíe los procesos.

 

Incidir en la política educativa nacional para incorporar en forma prioritaria las dimensiones, retos y oportunidades de la ciencia y la tecnología.

 

Desarrollar una estrategia de comunicación que haga visibles en la sociedad los propósitos y resultados de los desarrollos científicos y tecnológicos alcanzados en el país.

 

Institucionalizar el pensamiento estratégico, prospectivo y de previsión científica y tecnológica, como tarea permanente de COLCIENCIAS. 

 

Las áreas nacionales de CT+I, definidas por COLCIENCIAS son: Investigación Fundamental en Ciencias Básicas Sociales y Humanas, tendiente a incrementar la visibilidad de la generación del conocimiento de Colombia en las agendas internacionales y generar nuevos paradigmas; Gestión del Conocimiento de las Aplicaciones Sociales y de la Convergencia Tecnológica, para apoyar la demanda de conocimiento que el sector productivo requiera como parte de su desarrollo para insertarse en los mercados globales; Materia y la Energía, tendiente a generar valor agregado en procesos de generación y uso de la energía y la transformación de la materia; Procesos Biológicos, Agroalimentarios y Biodiversidad, para implementar el desarrollo sostenible de biodiversidad, con miras a potenciar la industria agroalimentaria y de los procesos biológicos; El Ser Humano y su Entorno,

para apoyar la investigación multi, inter y trans disciplinaria sobre los problemas de la especie humana y su interacción con la biósfera que permita la generación de cambios en la salud pública y en el ambiente que lo rodea; Educación, Cultura y las Instituciones, para adelantar discusiones sobre la manera como la ciudad, la familia, la escuela y los medios propician la construcción del concepto y el sentido de lo público, de los bienes colectivos, de la autonomía del sujeto individual o colectivo, como medios para la construcción de ciudadanía y la gobernabilidad.

 

Costa Rica

 

Costa Rica hizo noticia cuando, luego de la evaluación de varios países de América Latina, INTEL estableció una planta en su territorio. Esto nos lleva a tomar con interés la manera cómo ese país ha promovido el tema de la ciencia y la tecnología.

 

Costa Rica tiene el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), el que

promueve, incentiva y estimula la creación de condiciones apropiadas para que la investigación, la innovación, el conocimiento y el desarrollo tecnológico del país, apoyen el crecimiento económico y a una mejor calidad de vida en los costarricenses.

 

El MICIT tiene adscrita la Comisión de Incentivos para la Ciencia y la Tecnología, con el objetivo de clasificar y seleccionar aquellas personas físicas o jurídicas merecedoras de incentivos. También tiene un régimen de Promoción del Investigador, el que beneficia a los que recomiende el Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT).

 

El MICIT otorga contratos de incentivos para la promoción y desarrollo de la ciencia y la tecnología, para las empresas productivas, de bienes y servicios, públicas y privadas.

 

Para atender los incentivos anteriores, se creó el Fondo de Incentivos al Desarrollo Científico y Tecnológico.

 

Se tiene el Régimen de Promoción del Investigador, el que consiste en un escalafón de méritos y desempeño, para impulsar la formación y la integración en el país de un equipo altamente calificado de investigadores, dedicados a la realización de actividades y proyectos en ciencia y tecnología.

 

El CONICIT financia anualmente un programa de becas de postgrado, en instituciones de reconocida excelencia en el país, y en el exterior, en campos de interés para el desarrollo científico y tecnológico nacional y según las prioridades u orientaciones del Programa Nacional de Ciencia y Tecnología.

 

En Costa Rica se va a establecer los Colegios Científicos, los que contribuirán al logro de los propósitos de la Educación Diversificada con énfasis en la educación científica.

 

Con una periodicidad de dos años, el CONICIT premia la empresa editorial o afín que haya cumplido mejor los objetivos de difusión de obras de interés científico y tecnológico.

 

Costa Rica exonera de todo tributo y sobretasa, previo estudio y aprobación de la Comisión de Incentivos, los equipos o materiales utilizados exclusivamente en el desarrollo de actividades y proyectos de investigación científica y tecnológica, en sus diversas etapas.

 

El Ministerio de Hacienda tiene la obligación de darle un trámite preferencial, rápido y eficiente a las gestiones aduaneras necesarias para el ingreso y la salida del país de mercancías de interés científico y tecnológico.

 

Costa Rica brinda incentivos a las Empresas de Base Tecnológica, aquellas para los cuales la dinámica de la innovación tecnológica representa un factor característico y prioritario para el mantenimiento y mejora de su competitividad en los mercados en que actúa.

 

El Estado, por medio del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), fomenta la creación de parques tecnológicos, en colaboración con la empresa privada, y las instituciones estatales de educación superior.

 

Los centros de investigación, las instituciones públicas y privadas, así como los grupos organizados de las comunidades urbanas y rurales que desarrollen programas de innovación, desarrollo y transferencia de tecnología, con proyectos apropiados para el desarrollo de las diferentes regiones del país, reciben apoyo financiero.

 

Chile

 

En Chile, el Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), a través del Nacional de Divulgación y Valoración de la Ciencia y la Tecnología (EXPLORA) creado en el año 1995, despliega esfuerzos por crear una cultura científica y tecnológica en la sociedad, mediante acciones de educación no formal.

 

Chile, para financiar los esfuerzos de investigación cuenta con varias fundaciones. Entre éstas se tiene el Programa Fondo de Financiamiento de Centros de Excelencia en Investigación (FONDAP), el que tiene por objetivo concentrar esfuerzos de largo plazo en áreas multidisciplinarias pertinentes para el desarrollo nacional, en las que existan investigadores confirmados y probadamente productivos, y que requieran también formación de nuevas generaciones de investigadores para asegurar la continuidad de los Centros. Los Centros de Excelencia son formados en una institución sin fines de lucro, con experiencia en investigación y educación de postgrado, con la participación de otras instituciones con similar experiencia, que cuenten con un programa de doctorado acreditado por la Comisión Nacional de Acreditación de Postgrados (CONAP). Comprende universidades, institutos o centros académicos independientes que, por tradición de producción científica, puedan acreditar actividad de investigación de alto nivel en un área temática dada.

 

Entre los Centros de Excelencia establecidos por la FONDAP están: el Centro para la Investigación Interdisciplinaria Avanzada en Ciencia de los Materiales; el Centro de Regulación Celular y Patología (CRCP); Centro de Modelamiento Matemático (CMM); el Centro de Estudios Avanzados en Ecología y Biodiversidad; el Centro de Astrofísica; el Centro de Investigación Oceanográfica en el Pacífico Sur-Oriental; y el Centro de Estudios Moleculares de la Célula.

 

La investigación básica, en cualquier disciplina, de investigadores individuales, es financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico FONDECYT –creado en 1981- del CONICYT. Cada año se presentan a concurso entre 1 500 y 2 200 proyectos, de los que se aprueba un 30%. Desde 1981 hasta inicios del 2006, el FONDECYT ha financiado 10 600 proyectos, en los que participaron unos 10 mil investigadores.

 

El CONICYT informa que, desde 1982 a 2005, además de varios resultados indirectos, la inversión del FONDECYT  ha generado alrededor de 17 500 artículos en revistas científicas, aproximadamente, 13 000 de las cuales en revistas ISI. Alrededor del 37% de las citaciones a nivel internacional, en publicaciones chilenas en ISI entre 1981 y 2004, están relacionadas con proyectos FONDECYT. Los investigadores han realizado 26 000 presentaciones en eventos científicos, unas 11 300 de las cuales en ámbitos internacionales. Hubo 9 200 tesis de doctorado, magíster y pregrado; unas 2 600 monografías y capítulos de libros y cerca de 13 000 manuscritos. También se cuenta con más de 80 mil documentos científicos.

 

Desde hace 15 años, el CONICYT tiene también el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF), destinado a financiar proyectos de investigación y desarrollo (I+D) que vinculan el sector científico tecnológico con el sector empresarial, en torno a diez áreas prioritarias, a través de rigurosos concursos, que toman en cuenta aspectos científicos, tecnológicos, económicos y sociales. Se trata de generar innovaciones de procesos, desarrollo de nuevos productos o servicios que beneficien a la industria o al sector social. También apoya la Transferencia Tecnológica al sector industrial para la implementación de los proyectos exitosos de (I+D).

 

Desde su creación, en 1991, hasta el año 2006, el FONDEF ha otorgado recursos para 243 proyectos de transferencia tecnológica.

 

El FONDEF ha financiamiento acciones  para proteger la propiedad intelectual. Como resultado, a mediados del 2006, se contaba con 171 patentes, entre solicitadas y concedidas.

 

El FONDEF es percibido como un poderoso mecanismo de gobierno para vincular la I+D que se realiza en Chile en instituciones de investigación, con las necesidades de innovación tecnológica de empresas y otras instituciones sociales. Ha contribuido fuertemente a establecer relaciones confiables entre quienes realizan la I+D y quienes la utilizan. Estos agentes del desarrollo han logrado trabajar conjuntamente para obtener resultados, compartiendo costos y beneficios, lo que constituye un aspecto innovador del fondo.

 

Entre las nuevas iniciativas financiadas por el FONDEF, en colaboración con otras instituciones, están el Programa Genoma en Recursos Naturales Renovables, el Programa Genoma en Biominería, el Programa Hacia una Acuicultura de Nivel Mundial y el Programa en Tecnologías de Información aplicada a Educación. También están las “Iniciativas de Impacto Social”, como el Programa Marea Roja, y el Fondo Nacional de Investigación en Ciencia y Tecnología en Salud (FONIS).

 

La iniciativa Genoma Chile empezó en el 2001, con fondos del BID, dirigido por un comité conformado por representantes del Ministerio de Economía, la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) con el Fondo de Desarrollo e Innovación, el Ministerio de Agricultura (FIA), y el CONICYT como administrador del Programa. La Iniciativa Genoma Chile trata de incorporar a Chile en el desarrollo mundial de la genómica, la proteómica y la bioinformática, en áreas relacionadas con la competitividad de Chile. Las principales áreas son los Recursos Naturales Renovables y Biominería.

 

Como resultado de esta iniciativa nace primera Red Genómica Vegetal en Chile, con un financiamiento de seis millones de dólares, en el que participan varias instituciones estatales y privadas.

 

Hasta el 2006, se ha establecido tres plataformas para estudiar bases relacionadas con la agricultura. Se ha constituido la primera de Red Genómica del país, a través de los proyectos en ejecución, lo que permite a Chile iniciar proyectos genómicos formales e integrados. Se ha logrado una participación gravitante de la Empresa privada.

 

Por otro lado, Chile tiene el Programa Hacia una Acuicultura de Nivel Mundial (HUAM), el que investiga metodologías, servicios y productos nuevos que permiten aumentar la eficiencia y productividad de ese subsector. Este Programa es administrado por CONICYT, a través FONDEF. Inicialmente estaba el marco del Programa de Desarrollo e Innovación Tecnológica (PDIT), financiado por el Gobierno de Chile y el BID.

 

El Programa HUAM cuenta con trece proyectos en los que el FONDEF contribuye con recursos, y las instituciones ejecutoras, en conjunto con las empresas, contribuyen con un monto similar. Los resultados han permitido obtener variedades mejoradas de productos de acuicultura, en especial de salmones, reproductores de ostión del norte y reproductores de choro zapato; y de una tecnología de detoxificación de moluscos bivalvos.

 

El CONICYT tiene asimismo, el Programa Tecnologías de Infocomunicación Efectivas para la Educación (TIC-EDU), para mejorar la efectividad de la industria TIC en la educación.

 

El FONDEF y el FDI de la CORFO apoyan la iniciativa "Acciones de Ciencia y Tecnología para abordar el problema de la marea roja en Chile", anunciada por el presidente de Chile, en abril del 2002. Uno de los resultados es un sistema experto que brinda en tiempo real información sobre el agua de mar.

 

El Fondo Nacional de Investigación y Desarrollo en Salud (FONIS) financia proyectos de investigación en salud, desde el diseño de políticas sanitarias hasta el nivel de decisiones clínicas.

 

El CONICYT también cuenta con el Programa de Astronomía, basado en la existencia de los grandes telescopios instalados en Chile -gracias a las cuantiosas inversiones extranjeras- a los cuales los chilenos tienen acceso al 10% del tiempo de observación.

 

En Chile se ha creado el Parque Astronómico de Atacama, en el operan los radiotelescopios APEX (Atacama Pathfinder Experiment) y CBI (Cosmic Background Imager). Se está ejecutando el proyecto ALMA (Atacama Large Millimeter Array), que constituirá el complejo radioastronómico más grande del mundo.

 

México

 

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de México presta singular importancia al potencial humano en ciencia y tecnología. Así, el 26 de julio de 1984, se creó el Sistema Nacional de Investigadores (SIN). A través de la evaluación por pares, se otorga el nombramiento de investigador nacional, el que significa prestigio e incentivos económicos, según el nivel de carrera logrado. El objetivo es incentivar la competitividad internacional y la resolución de problemas nacionales.

 

El CONACYT tiene el Programa de Apoyo Complementario para la Consolidación Institucional (Fondo Institucional) para estimular el regreso de los investigadores residentes, o incorporación a instituciones y empresas científicas y tecnológicas, y la consolidación de grupos de investigación de excelencia. Este programa propicia la incorporación de investigadores con grados de doctor residentes en México a instituciones de investigación mexicanas.

 

El Programa de Becas para Estudios de Posgrado del CONACYT permite estudios de posgrado en el país y en el extranjero, de especialidad técnica, académica, maestría y doctorado.

 

En México se ha establecido los Fondos CONACYT, que le permitirán la interacción con las secretarías de Estado, los gobiernos estatales y las entidades federales, las instituciones del ámbito académico y científico y las empresas privadas integrantes del sistema científico-tecnológico de México. Hay fondos sectoriales, mixtos, de cooperación internacional e interinstitucional, destinados a proyectos de investigación científica y tecnológica de los sectores y Estados, la formación de recursos humanos, mejoramiento de la educación, atención de necesidades sociales y productivas tendientes a elevar el nivel de vida de la población.

 

El CONACYT cuenta con el programa Avance, que impulsa la creación de negocios científicos o desarrollos tecnológicos. Los desarrollos científicos y tecnológicos maduros reciben apoyo para lograr negocios de alto valor agregado o nuevas líneas de negocio. Las empresas reciben apoyo para consolidar negocios a partir descubrimientos científicos o desarrollos tecnológicos. Se otorga garantías y condiciones preferentes de financiamiento a través de la banca comercial a las empresas que desarrollan nuevos productos o nuevas líneas de negocio. Se promueve la inclusión de temas sobre la administración de la innovación y la gestión de la tecnología en los curricula de las escuelas de negocios.

 

El CONACYT cuenta con los Programas de Posgrados Nacionales de Calidad, para impulsar la mejora continua y el aseguramiento de la calidad de los programas educativos de posgrado. En el 2001 se estableció la creación del Programa para el Fortalecimiento del Posgrado Nacional (PFPN), el que cuenta con el Padrón Nacional de Posgrado (PNP) para reconocer la buena calidad de los programas educativos de posgrado en nivel maestría y doctorado. Los programas de posgrado calificados pueden ser clasificados como de nivel internacional o de alto nivel. También se tiene el Programa Integral de Fortalecimiento del Posgrado (PIFOP) para impulsar la mejora continua de la calidad de los programas a nivel especialidad, maestría y doctorado que aspiran a lograr su registro en el PNP.

 

Para garantizar la transparencia y objetividad en la evaluación de las diversas propuestas, el CONACYT cuenta con el Sistema Nacional de Evaluación Científica y Tecnológica (SINECYT). Para ello se ha constituido el Registro CONACYT de Evaluadores Acreditados (RCEA), al que se ingresa por concurso.

 

Para monitorear el estado de la Ciencia y la Tecnología en México, se publica los Indicadores Científicos y Tecnológicos, los que toman en cuenta los gastos, los recursos humanos, la producción y su impacto económico, encuestas y percepción pública.

 

Perú

 

En el Perú, el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC), adscrito al Ministerio de Educación, es la institución rectora del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación Tecnológica (SINACYT), integrada por la Academia, los institutos de investigación del Estado, las organizaciones empresariales, las comunidades y la sociedad civil.

 

El CONCYTEC norma, dirige, orienta, fomenta, coordina, supervisa y evalúa las acciones del Estado en el ámbito de la ciencia, tecnología e innovación tecnológica y promueve e impulsa su desarrollo mediante la acción concertada y la complementariedad entre los programas y proyectos de las instituciones públicas, académicas, empresariales organizaciones sociales y personas integrantes del SINACYT, en el marco del "Plan Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación para la Competitividad y el Desarrollo Humano 2006-2021".

 

La misión del CONCYTEC es proveer los instrumentos político-normativos y técnicos para generar las condiciones propicias al desarrollo de la creatividad y la capacidad innovadora del país, mediante el fortalecimiento de la institucionalidad y del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (SINACYT), articulando la acción del Estado-Academia-Empresa y Sociedad, para la movilización de iniciativas, talentos y capacidades en el esfuerzo por generar, captar, adaptar, transferir y difundir el conocimiento científico y tecnológico que el país requiere para su inserción en la sociedad del conocimiento, como una nación emergente, próspera, equitativa y solidaria, genuinamente comprometida con el desarrollo humano sustentable.

 

El CONCYTEC impulsa el desarrollo de CyT con miras a la solución de problemas prioritarios del país, en cuanto a capacidades de CyT, bienestar social e incremento de productividad y valor agregado. Ello lo hace a través de la Dirección General de Programas.

 

El Programa de Tecnologías Limpias toma éstas como herramientas, métodos y prácticas necesarias para producir bienes y entregar servicios con menos impactos sobre el medio ambiente.

 

El Programa Nacional de Biodiversidad y Biotecnología (PRONIDIB) promueve una acción más efectiva y coordinada de la comunidad científica dedicada al quehacer de la diversidad biológica y el empresariado, en procura del uso sostenible de los recursos naturales velando por su conservación.

 

El Programa Nacional de Materiales fomenta la innovación de procesos, diseños o técnicas que generan productos basados en nuevos materiales o la modificación de los ya existentes que conduzcan a nuevas o mejores prestaciones.

 

El Programa Especial de Vulnerabilidad y Adaptación evalúa la vulnerabilidad y adaptación a los impactos de cambios climáticos intra e inter decadales en la zona marina de la cuenca y en las pesquerías que ésta sustenta. El proyecto permitirá generar información y herramientas específicas para su valoración (vulnerabilidad actual, índices de impacto y escenarios probables, vulnerabilidad futura y propuestas de adaptación al Cambio Climático y El Niño).

 

El Programa de Popularización de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación articula el trabajo de diversas instituciones (ministerios, universidades, institutos de investigación, medios de comunicación, ONGs, empresas, centros artísticos y culturales) que tiene relación con la generación y promoción del conocimiento, aspectos que son insoslayables para contribuir al desarrollo nacional. En función de estas tareas se ha consolidado la Comisión Nacional de Popularización de la Ciencia, Tecnología e Innovación.

 

El Programa de Tecnologías Limpias busca ofrecer alternativas tecnológicas menos contaminantes que coadyuven al bienestar social a nivel local y regional.

 

El CONCYTEC ofrece becas y subvenciones para proyectos dentro de las prioridades definidas en cada convocatoria. Hay subvenciones para Proyectos de Investigación en Ciencia y Tecnología (PROCYT) y para Proyectos de Innovación para la Competitividad (PROCOM).

 

Los proyectos PROCYT que se presenten deben constituir propuestas de generación de conocimientos originales, científicos o tecnológicos, con objetivos definidos que, incluyendo una explícita metodología de investigación, conduzcan a resultados verificables y evaluables.

 

Los proyectos PROCOM que se presenten deben estar orientados a mejorar la competitividad, la productividad y la rentabilidad de las empresas mediante la investigación, el desarrollo y la adaptación de nuevos productos y procesos para satisfacer necesidades y aprovechar oportunidades de mercado.

 

Indicadores de ciencia y tecnología

 

Para tener una idea de los esfuerzos que los países mencionados en las secciones anteriores hacen en ciencia y tecnología, y la productividad de la inversión en este campo, a partir de los datos de la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT), vamos a elaborar listas en orden decreciente de algunos indicadores significativos sobre investigación y desarrollo (I+D) correspondientes al año 2004.

 

En primer lugar, veamos los esfuerzos de inversión en I+D que hacen los países seleccionados.

 

La lista en orden decreciente por monto invertido (en millones de dólares) en I+D resulta: Brasil (5 329), México (2 825,2), Chile (650,6), Argentina (664,2), Perú (100,5) y Costa Rica (69,9).

 

La lista en orden por inversión en dólares en I+D por habitante resulta: Chile (40,42), Brasil (29,34), México (27,09), Argentina (17,76) y Perú (16,72).

 

La lista en orden por inversión en I+D en relación al PBI resulta: Brasil (0,91%), Chile (0,70%), Argentina (0,44%), México (0,41%), Costa Rica (0,38%) y Perú (0,16%).

 

La lista en orden por inversión (en miles de dólares) por investigador resulta: Costa Rica (64,83), Brasil (37,04), Chile (32,22), Perú (20,25) y Argentina (14,39).

 

Observamos que, en cuanto a inversión en I+D, Perú está en la cola de la lista. Veamos ahora la productividad de las inversiones en I+D, tomando en cuenta las publicaciones en SCI y Pascal.

 

La lista en orden por número de publicaciones en SCI por mil millones de dólares de PBI resulta: Argentina (36,3), Chile (32,0), Brasil (30,4), Costa Rica (16,5), México (10,3), Colombia (9,9) y Perú (5,2).

 

La lista en orden por número de publicaciones en Pascal por mil millones de dólares de PBI resulta: Argentina (16,4), Chile (15,6), Brasil (14,9), Costa Rica (6,7), México (5,4), Colombia (5,3) y Perú (4,2).

 

El  Perú está en la cola, lo que se explica por el bajísimo porcentaje del PBI que se invierte en I+D.

 

Veamos ahora la producción con respecto a las inversiones efectivas en I+D.

 

La lista en orden por número de publicaciones en SCI por millón de dólares invertidos en I+D resulta: Argentina (8,3), Chile (4,6), Costa Rica (4,4), Brasil (3,3), Perú (3,3) y México (2,5).

 

La lista en orden por número de publicaciones en Pascal por millón de dólares invertidos en I+D resulta: Argentina (3,7), Perú (2,7), Chile (2,2), Costa Rica (1,8), Brasil (1,6), y México (1,3).

 

Observamos que Perú está en medio del pelotón en la lista de países por publicaciones por inversión en I+D. Veamos ahora la productividad de los investigadores.

 

La lista en orden por número de publicaciones en SCI por cada 100 investigadores resulta: Costa Rica (28,5), Chile (14,8), Brasil (12, 4), Argentina (11,9), Colombia (7,1) y Perú (6,7).

 

La lista en orden por número de publicaciones en Pascal por cada 100 investigadores resulta: Costa Rica (11,5), Chile (7,2), Brasil (6,0), Perú (5,4), Argentina (5,4) y Colombia (3,8).

 

Observamos que, respecto a publicaciones por cada 100 investigadores en SCI, Perú está en la cola, pero, en Pascal, el Perú está en el promedio.

 

Veamos la innovación e inventiva de los países.

 

La lista en orden por número de patentes resulta: Brasil (4 066), México (162), Argentina (108), Chile (52), Perú (13), Colombia (11) y Costa Rica (2).

 

En orden por número de patentes por millones de dólares invertidos en I+D resulta: Brasil (0,762), Argentina (0,162), Perú (0,13), Chile (0,08), México (0,056) y Costa Rica (0,029).

 

Observamos que, en inventiva, los investigadores peruanos hacen un buen papel.

 

De los países que hemos escogido, el Perú es el que menos invierte en I+D sea por habitante o respecto al PBI. Pero la inversión en miles de dólares invertidos por investigador de Perú (20,25) es mayor que la de Argentina (14,39).

 

Por otro lado, el número de publicaciones en SCI por millón de dólares invertidos en I+D, Perú (3,3) es igual que el de Brasil (3,3) y mayor que el de México (2,5).

 

El número de publicaciones en Pascal por millón de dólares invertidos de Perú (4,2) es el menor de todos.

 

El número de publicaciones en SCI por cada 100 investigadores de Perú (6,7) es el menor muy cerca del de Colombia (7,1).

 

El número de publicaciones en Pascal por cada 100 investigadores de Perú (5,4) es superior al de Argentina (5,4) y de Colombia (3,8).

 

El número de patentes por millones de dólares invertidos en I+D de Perú (0,13) es mayor que los de Chile (0,08), México (0,056) y Costa Rica (0,029).

 

De estos resultados podemos concluir que, entre los países escogidos para este análisis, el Perú está en el promedio de la productividad científica, tanto considerando la inversión en I+D en dólares como por investigador. En inventiva, Perú hace un buen papel respecto a la inversión en I+D.

 

Buscando la mejor organización

 

Si consideramos el número de publicaciones por dólares invertidos en I+D, Argentina resulta el país más productivo. Cabe notar que Argentina tiene el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología con una Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (SeTCIP), a la que están adscritos el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Autoridad Regulatoria Nuclear  (ARN) y la Agencia Nacional de Promoción Científica y  Tecnológica (ANPCyT).

 

Además, Argentina cuenta con una Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICT), para incentivar  dedicación de los investigadores científicos y tecnológicos que trabajan en las instituciones científicas y tecnológicas argentinas. Cabe notar, sin embargo que, entre los países seleccionados para este análisis, Argentina es que menos invierte por científico.

 

Tomando en cuenta la productividad por científico, es decir en números de publicaciones por cada cien científicos, Costa Rica resulta la estrella indiscutible. Como Argentina, Costa Rica tiene un Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), al que está adscrita la Comisión de Incentivos para la Ciencia y la Tecnología, con el objetivo de clasificar y seleccionar aquellas personas físicas o jurídicas merecedoras de incentivos. También tiene un régimen de Promoción del Investigador, el que beneficia a los que recomiende el Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT).

 

Propuesta para el Perú

 

Con las perspectivas de crear valor agregado, el Perú ha creado instituciones encargadas de promover y desarrollar investigaciones en áreas estratégicas, definidas sobre la diversidad de sus recursos naturales. Entre esas instituciones están la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aereoespacial (CONIDA), el Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos (CONACS), Instituto Antártico Peruano (INANPE), el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET), el Instituto Nacional de Becas y Crédito Educativo (INABEC), el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el Instituto Nacional de Investigación y Extensión Agraria (INIA) el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Telecomunicaciones (INICTEL) –que luego fue transferido a la Universidad Nacional de Ingeniería-, el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), el Instituto Nacional de Salud del Perú (INS) el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), el Instituto Tecnológico Pesquero del Perú (ITP), el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), las que conforman el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (SINACYT), encabezado por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC).

 

Sin embargo, debido a que esas instituciones son pequeñas y están adscritas a diferentes sectores, no puede aplicarse un plan de desarrollo científico y tecnológico en forma óptima, coordinada y eficiente. Por otro lado, los procesos de índole administrativo de cada institución consumen cerca del 50% de la planilla de remuneraciones, mientras que las sucesivas leyes de presupuesto impiden contar con una masa crítica de investigadores en cada línea estratégica.

 

En ese marco, se propone la creación de un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (MICITI) que integre a los miembros del SINACYT, especialmente a sus aparatos administrativos, y reoriente sus esfuerzos hacia los procesos de investigación y desarrollo.

 

Se propone, además, que se establezca el Grupo Ocupacional del Investigador Científico y Tecnológico (GOCYT), al que deberá exceptuarse de las prohibiciones de nombramiento, como es el caso de militares, policías, diplomáticos y jueces, entre otros. De esa manera, los profesores universitarios y jóvenes profesionales con vocación y aptitud de investigadores podrán fortalecer el SINACYT, para que el Perú pueda competir en un mundo cada vez más demandante de ciencia y tecnología para elevar las condiciones de vida de sus habitantes.