Recuerdos de profesores y colegas los tiempos de la UNI (1967 - 1975)
Antes de viajar a Parìs, en la UNI estuve, entonces, entre 1967 y 1975. En el libro “50 años de la Facultad de Ciencias (Leticia Quiñones y Martín Ueda, Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010) algunos profesores ha escrito sobre ese periodo.
Víctor Latorre
“En cuanto a física, bajo el impulso de Ramos, Tola y el rector Samamé, nació el plan de asimilar a cuanto peruano hubiera recibido entrenamiento en física en el exterior. De esa manera, entré a la Facultad de Ciencias de la UNI, dirigida por su premier y animoso decano, el ingeniero Pablo Willstätter. Entré en 1965, después que Holger Valqui retornara de Alemania y que Manfred Horn viniera del mismo país. Gran ayuda prestó Carlos Hernández, el ingeniero cuyo entusiasmo por la física lo llevó a estudiar una maestría en la misma Universidad de Maryland donde yo estaba terminando mi doctorado.
El impulso del préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo alcanzó para comprar el equipamiento esencial para la nueva Facultad de Ciencias. La Fundación Ford, el gobierno francés, el Centro Latinoamericano de Física (CLAF, Río de Janeiro) y el Centro Internacional de Física Teórica (Italia) contribuyeron a perfeccionar a los jóvenes físicos que habíamos aceptado el riesgo de formar una facultad para desarrollar la física, la química y las matemáticas.
El gobierno francés, tremendamente generoso, nos trajo físicos recién graduados, pero de excelente calidad y vigor inacabable como Ferndinand Volino, Yves Barjhoux, François Piuzzi, Bernard Bigot y otros más y llevó a nuestros mejores estudiantes, como Modesto Montoya, Benjamín Marticorena y otros, a culminar con valiosos doctorados.
Varias universidades de Estados Unidos recibieron también a estudiantes prometedores como Fernando Ponce, Walter González y otros varios que alcanzaron gran prestigio y que, aunque no regresaron a la Facultad, la ayudaron, y aún la ayudan desde fuera.” (Víctor Latorre, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010).
Félix Escalante
“En esa etapa de estudiante hice amigos verdaderos como Juan Vega, Mauro Zevallos, Francisco y Víctor Coronel, Maynard Kong, Modesto Montoya, Marcelo Morales, Víctor Valdivieso, Luis Paihua, entre otros”, (Félix Escalante, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010).
Ferdinand Volino (cooperante francés)
“La cooperación científica franco-peruana se inscribe en una tradición relativamente antigua. En efecto, durante aproximadamente unos 15 años (1968 – 1982) tuvo lugar una cooperación importante en física y química, primero, entre el Centro de Estudios Nucleares de Grenoble (CENG, Francia) y la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI, Perú) y, después, con la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP, Perú, 1974 – 1982). Un primer contacto con dichas instituciones tuvo lugar en Lima hacia 1965 entre dos científicos franceses, Michel Soutif y Bernard Dreyfus, profesores de la Universidad de Grenoble, y científicos peruanos, entre ellos Víctor Latorre, quien había regresado al Perú con una brillante tesis de física nuclear obtenida en los Estados Unidos. Latorre no solo sería uno de los más decididos impulsores de la cooperación con Francia, sino el principal interlocutor oficial peruano. ..
La primera “tesis de magister” de la UNI en física experimental, enteramente hecha en el Perú, fue aprobada en 1971 por Horacio Verdún. La segunda fue una tesis teórica defendida en 1974 por Modesto Montoya, uno de los mejores estudiantes entre 1969 y 1971.
Entre los cooperantes recibidos por la UNI, la PUCO y la UNMSM se encontraba: Hubert y Hèlene Jouve, Rozeaud Jacque Gaillard, Frédéric Ferrieu, Bernard Bigot, Robert Baptiste, Alain Guez, François Piuzzi, Yves Barjoux, Dominique Elle, Dominique Tonnelier, Jaussad, Pascal Fries” (Ferdinand Volino, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010)
Fernando Ponce
“Así fue que al volver de Wisconsin en 1967, me encontré con una gran atmósfera en la Facultad de Ciencias. Los profesores Latorre y Carlos Hernández nos deslumbraron con sus charlas magistrales en los cursos de física fundamental. El profesor Holger Valqui siempre sentaba los rigurosos estándares a seguir. El profesor Balfour Meerovici, con pipa en mano, disfrutaba artefactos de vidrio y dirigiendo los laboratorios de física experimental, donde solo Dios se sacaba veinte. El profesor Horacio Verdún, que investigaba resonancia magnética, nos deleitó con sus cursos de mecánica clásica. Usábamos las vacaciones de verano para aprender los fundamentos de los idiomas extranjeros que tendríamos que leer en los textos del periodo siguiente. Aprecio mucho los dos volúmenes del Mecanique Quantique de Albert Messiah, del profesor Ferdinand Volino, que el profesor Hubert Jouve me regaló en reconocimiento por haberle enseñado el castellano. Aprendí el alfabeto ruso para poder leer un libro de relatividad, tomé un curso de italiano para poder leer el texto original de Termodinámica de Enrico Fermi (traduttore traditore, decía el instructor).
Existía gran respeto por la capacidad intelectual de nuestros compañeros. En mi promoción estuvieron Víctor Coronel, Marcelo Morales, Rolando Chávez, Juan Ocampo, Cordero Lecca, y Modesto Montoya. Escuchábamos de las leyendas de promociones anteriores como César Camacho y Benjamín Marticorena. Manfred Horn se encontraba por entonces estudiando en Vancouver, Canadá. Disfrutábamos de jefes de práctica como Humberto Asmat y Jaime Ávalos (“el chiquillo cuántico”), y aún del dirigente Panta Pazzos.” (Fernando Ponce, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010).
Recuerdos de mi paso por la Facultad de Ciencias de la UNI 1966 - 1968.
Víctor Coronel
El año 1964 tome un curso por correspondencia sobre electricidad, esto incluía practicas con instrumentos básicos que la escuela enviaba , me gusto el tema y el año 1965 mi hermano Francisco ingreso a la UNI y escogió la Facultad de Ciencias Físicas.
Al año siguiente, logre ingresar a la UNI y también escojo lo mismo. No me impresiono mucho pues, descubriría esto más tarde, los cursos de física básica no incluían demostraciones y el texto, Resnick y Halliday, tenia ejemplos que mayormente se adecuaban a la realidad norteamericana, muy alejados de la realidad social de la mayoría de los peruanos. Eso si tuve la suerte de obtener beca completa: vivía en "La Casa de Estudiantes" interactuando un poco con Domingo Aliaga, Maynard Kong, Félix Escalante y otros.
Comía en el comedor estudiantil, mediaba una media hora de cola tres veces al día; lo positivo es que aprendí a concentrarme y leer mientras me movía lentamente en la cola. También le agarre cariño a los deportes: subíamos corriendo al cerro cercano a la casa de estudiantes mientras conversaba física o política con Carlos Rojas Rodríguez, o jugábamos básquet con Emilio Ley, Raúl Rojas García y otros amigos.
En la Facultad estudiábamos mayormente de manera aislada que es un grave error que trato de corregir en mis alumnos. De vez en cuando había grupos de estudios y a través de ellos logre conocer a Rubén Panta, Modesto Montoya. Cuando mi entusiasmo por la física estaba en caída, logre una beca LASPAU y me vine en 1969 a estudiar en EEUU, donde revivió mi interés por la física, termine mi Bachillerato y Doctorado y donde ahora enseño.
|